Repsol lleva su proyecto para capturar CO2 hasta la costa de Estados Unidos

La compañía energética se ha aliado con la multinacional estadounidense Cox Oil para probar nuevas tecnologías verdes en la costa del Golfo de México

El presidente de Repsol, Antonio Brufau durante la presentación de las dos nuevas fábricas de polímeros que construirá Repsol en el complejo industrial de Sines (sur Portugal). EFE/ MANUEL DE ALMEIDA

Repsol ha dado un paso adelante para llevar uno de sus proyectos de energía verde más pioneros hasta Estados Unidos. La compañía española se ha aliado con la multinacional Cox Oil para desarrollar nuevos métodos de captura y almacenamiento de CO2 en la costa del Golfo de México.

La empresa presidida por Antonio Brufau ha suscrito el acuerdo con Carbon-Zero, una filial del gigante estadounidense, que se convertirá en su socio por excelencia para trabajar en este nuevo proyecto dirigido a reducir las emisiones contaminantes a la atmósfera en las zonas de yacimientos.

Repsol aportará los conocimientos técnicos que ya dispone sobre esta tecnología, después de haberla puesto ya a prueba en el gran depósito de gas natural Sakakemang en Indonesia, según ha publicado Europa Press.

El nuevo proyecto del Golfo de México se centrará principalmente en las inmediaciones de Luisiana, donde Cox Oil ya opera habitualmente. Aunque la compañía española también se abre a trabajar con otros emisores privados más pequeños que trabajan en la misma zona.

Repsol extiende sus proyectos de captura de CO2 a Indonesia, Estados Unidos y Brasil

“Esperamos aportar nuestra experiencia y conocimiento internacional al consorcio para avanzar en nuestros objetivos de sostenibilidad compartidos en Estados Unidos, que es una región central para Repsol”, ha explicado el director de Exploración para América de la compañía, Tomás Zapata.

Este nuevo mercado de energía verde en Estados Unidos se enmarca dentro de la estrategia de Repsol para convertirse en una empresa con cero emisiones netas a la atmósfera para el año 2050. Paralelamente, se impulsarán otras iniciativas como una planta en Brasil para fabricar combustibles sintéticos a partir del CO2 capturado.