Telefónica, Avatel, Ericsson: el sector de las telecomunicaciones comienza el año con 6.000 despidos

Los EREs de las telecos se producen en un contexto de dura competencia y reorganización en Europa

El sector de las telecomunicaciones ha iniciado 2026 con una oleada de despidos

El sector de las telecomunicaciones ha comenzado 2026 con una oleada de despidos colectivos. Al expediente de regulación de empleo (ERE) que cerró Telefónica a finales del pasado diciembre le han seguido los ajustes de plantilla de Avatel y del proveedor de equipos sueco Ericsson. En conjunto, las salidas anunciadas hasta la fecha afectarán a unos 6.000 trabajadores.

Los ajustes de plantilla en el sector telco se han convertido en habituales en las últimas dos décadas. Aunque por diferentes motivos, las principales compañías recortan personal para ahorrar costes con una periodicidad que varía entre uno y dos años, en un contexto marcado por el estancamiento de los ingresos en Europa.

La última en comunicar a su plantilla la cifra de afectación propuesta para su ERE ha sido Avatel, la quinta mayor operadora del sector controlada por Víctor Rodríguez y un consorcio de inversores liderado por el fondo vasco Inveready, de Josep María Echarri.

Tras anunciar la adquisición de la mayoría accionarial de la catalana Parlem, Avatel comunicó a sus trabajadores el pasado 7 de enero que iniciaba un proceso de despido colectivo.

La compañía ha puesto cifra de afectación este miércoles tras quedar constituida la mesa de negociación. Así, ha establecido el impacto inicial en 302 personas, el 25% de la plantilla, aunque es probable que se reduzca a medida que avance la negociación.

Tras Avatel, Ericsson fue la siguiente empresa en anunciar que aplicaría un nuevo ajuste de plantilla en España. La multinacional sueca recortará, por el momento, 180 puestos de trabajo que se concentran principalmente en las oficinas de Madrid y que impactarán mínimamente en Barcelona, Sevilla y Málaga.

En ambos casos, las compañías han justificado los despidos colectivos por causas organizativas y productivas. No obstante, cada proceso se enmarca en realidades diferentes.

La operadora señaló la “delicada situación económica” que atraviesa el grupo y puso el foco en el entorno de mercado “especialmente complejo y altamente competitivo”, ya que está impactando «de forma significativa en la sostenibilidad del negocio».

Cabe destacar que Avatel pasó de perder 22 millones de euros en 2023 a 42,9 millones de 2024, según las últimas cuentas públicas. El auditor de las cuentas, KPMG, dudaba en el informe de su solvencia viabilidad y llamaba la atención sobre un fondo de maniobra negativo de 188,5 millones.

Por su parte, Ericsson ha justificado el despido ante los trabajadores como una medida para «asegurar nuestra competitividad en el complejo entorno actual en el que operamos y mejorar nuestra eficiencia».

La realidad es que la multinacional sueca está inmersa en un proceso de reorganización, mediante el cuál su negocio en Europa está perdiendo cada vez más peso en detrimento de Estados Unidos.

El ERE de Telefónica concentra la mayor parte de las salidas

Pero el grueso de los despidos los concentra Telefónica, que pactó con los sindicatos el 22 de diciembre un ERE que afectará a un mínimo de 4.525 trabajadores, con un tope máximo en 5.500 salidas para las siete filiales del grupo afectadas en España.

En este caso, las salidas serán totalmente voluntarias y con importantes indemnizaciones y primas. Se trata del primer ajuste de plantilla en la etapa de Marc Murtra como presidente del grupo de telecomunicaciones, tras presentar su plan estratégico Transform & Grow al mercado.

El acuerdo alcanzado establece las fechas para solicitar adherirse al ERE voluntariamente según las filiales afectadas. Para las unidades globales (GBUs), los trabajadores tienen de plazo hasta el 26 de enero, mientras que la comunicación de la aceptación se realizará entre el 12 y el 16 de febrero.

Para las empresas del CEV, el periodo finaliza el próximo 29 de enero y en Movistar+, las peticiones para adherirse al ERE tienen como fecha límite el 6 de febrero.

Las salidas comenzarán en marzo de este año, si bien la empresa podrá abrir ventanas adicionales durante 2026 y 2027 y, excepcionalmente, en 2028.

El coste de los ERES

Aunque los despidos colectivos conllevan un ahorro de costes laborales para las empresas en el medio y largo plazo, suponen también un sobrecoste que impacta en sus cuentas más inmediatas.

En el caso de Telefónica, la compañía ha calculado un daño económico de 2.500 millones de euros, frente a los 1.300 millones que le supuso el ERE de 2024, que se saldó con un total de 3.420 salidas.

No obstante, la teleco asegura que el impacto en la generación de caja será positivo desde 2026, al igual que la captura de ahorros, dado que la salida de empleados se estima tendrá lugar ya desde el primer trimestre del ejercicio.

Por su parte, el coste del ERE de Avatel no se conocerá a corto plazo, si bien es preciso destacar que el anterior despido colectivo para 674 trabajadores ejecutado en 2024 le impactó negativamente en sus cuentas con 8,68 millones de euros.

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