Unicaja contradice el optimismo del resto de bancos con las provisiones Covid

Banco Santander ya ha liberado parte de estas provisiones y BBVA quiere seguir sus pasos, sin embargo Unicaja ha vuelto a incrementarlas

Una mujer pasa ante la sede de Unicaja en Málaga, antes de que se formalice su fusión definitiva con Liberbank que reducirá la competencia en el medio rural. EFE/Carlos Díaz

GRAF3185. MÁLAGA, 29/12/2020.- Una mujer pasa ante la sede de Unicaja en Málaga.Unicaja Banco y Liberbank esperan culminar su fusión a mediados de 2021, ya que el calendario que maneja la entidad prevé que la operación culmine en el segundo trimestre del próximo año o principios del tercero, según el proyecto de integración aprobado este martes. EFE/Carlos Díaz

La banca española hizo provisiones millonarias en 2020 (más de 8.000 millones) para paliar los efectos de la pandemia, sobre todo, en la primera mitad del año. El sector quería estar preparado ante un posible repunte de impagos, como ocurrió tras la crisis financiera de 2008.  

Hay que recordar que, en 2007, la mora se situaba por debajo del 1% y en 2013 alcanzó niveles máximos, por encima incluso del 13%, lo que llevó a la creación de la Sareb. El “banco malo” se quedó los activos tóxicos de la banca. En adelante, esta tasa ha ido bajando y antes de la crisis sanitaria se situaba por debajo del 5%.  

Para suerte para el sector, el Gobierno puso en marcha el año pasado una batería de medidas que ayudaron a mitigar el golpe. Entre ellas, los ERTE, los créditos ICO o las moratorias. Así que la banca cerró el ejercicio con una mora del 4,51%, la cifra más baja en doce años. 

Sin embargo, los bancos españoles no están exentos de que haya un repunte, pues en el caso de los créditos ICO, están avalado al 70%-80% según si es empresa, pyme o autónomo, así que el 30%-20% restante lo asume la banca. Y solo el año pasado, los principales bancos españoles aprobaron 944.588 operaciones. 

Asimismo, los bancos hicieron sus propias moratorias, permitiendo a los clientes poder pagar más adelante las hipotecas o los créditos que tuvieran con sus bancos. Pero la mayoría de estas moratorias han expirado, y la mora no ha subido. 

Ante este escenario, los pronósticos de los expertos han ido cambiando. En un principio pensaban que el pico de la morosidad llegaría en el segundo trimestre de 2021, después se contempló que se retrasaría a finales de 2022 y ahora se habla de 2023. En muchos casos se ha indicado de que la mora superará el 10%.  

Sin embargo, los propios banqueros descartan que la mora suba de manera considerable. Desde Banc Sabadell, por ejemplo, creen que subirá en 2022, pero en 2023 volverá a estar por debajo del 5%.  Según explicó el consejero delegado, César González-Bueno en la presentación de resultados, el 83% de las moratorias están vencidas a cierre del semestre y los préstamos dudosos no suponen ni un 1% del total.  

En cuanto a los ICO, señalaba que el 75% están garantizados por el estado y los vencimientos son a largo plazo, empiezan en 2023. Con todo, la mora del banco se reduce ligeramente hasta el 3,58% y el Sabadell reduce las provisiones hasta los 621 millones de euros a cierre de junio frente a los 1.089 millones de euros del ejercicio anterior, a nivel grupo. 

En la misma línea, el consejero delegado de BBVA, Onur Genç, recordaba que el año pasado provisionaron 1.500 millones específicamente para la pandemia y 900 millones fueron para España. Pero estas no han vuelto a subir, de hecho, la entidad se plantea liberar parte de ellas en 2022. 

El consejero delegado de BBVA, Onur Genç.

El que ya ha liberado parte de ellas es el Banco Santander, aunque lo ha hecho en Reino Unido y Estados Unidos. En el primer caso, porque contemplaron una caída significativa del precio de la vivienda y esto no ha ocurrido, de hecho, ha subido. Y en el segundo caso, porque el precio de los coches de segunda mano ha subido un 25% y les ha reportado un aumento de beneficios en su negocio de financiación de autos, explicó el consejero delegado del banco, José Antonio Álvarez.  

El banco no descarta liberar parte de las provisiones en España y el resto de Europa en la recta final de año. Aunque advertía de que en el mudo de la empresa “todavía es pronto”, sobre todo en países con sectores tan afectados como el turismo, donde tienen niveles de provisiones “razonablemente altos”.    

El banco ha comunicado que, a cierre de junio, solo un 5% de las moratorias que se pusieron en marcha por la pandemia estaban en fase 3 (es decir, clasificadas como dudosas) y un 92% había expirado. La cartera en moratoria pendiente ascendía a 8.700 millones de euros (centrada fundamentalmente en España y Portugal), de los que unos 7.500 millones de euros expiran a final del tercer trimestre. 

Caixabank y Bankinter son menos optimistas 

Aunque Caixabank y Bankinter no van a elevar las provisiones que hicieron el año pasado, no son tan optimistas como sus compañeros. En caso de la entidad catalana, la ratio de morosidad se mantiene estable en el 3,6% según sus últimas cuentas. 

Pero el consejero delegado, Gonzalo Gortázar advirtió que “está contenida porque los sectores más afectados están ahora mismo con programas de ayudas y esto hace retrasar el problema”, que indudablemente llegará.   

Bankinter, que reservó el pasado año 243 millones para hacer frente a posibles impagos, ha comunicado que a cierre de junio la mora era del 2,3% (la más baja del sector) y por debajo de la que tenía a cierre de 2020. 

La consejera delegada, María Dolores Dancausa, descarta que vaya a subir más este año y aseguraba que no han detectado un aumento de préstamos impagados en los últimos meses, pero indicó que “vigilarán los de empresas”. 

Unicaja, más pudente 

Fuera de los bancos del Ibex, el que si ha decidido volver a elevar las provisiones es Unicaja Banco, entidad que acaba de absorber a Liberbank. El banco malagueño presenta un ratio de morosidad del 3,7% a cierre de semestre, por debajo de los niveles de 2020 (4,2%). 

Pese a ello, la entidad continúa incrementando los niveles de cobertura y a los 200 millones de euros de dotación extraordinaria por Covid-19 realizada en 2020, ha añadido este primer semestre una dotación adicional de 36 millones de euros. 

Unas provisiones que se hacen por prudencia, no por riesgo, según informa la entidad en su último informe financiero. En concreto explica que el aumento se realiza para anticipar las previsibles consecuencias negativas de la pandemia en la calidad de los activos. 

Pese a que el resto de la banca se ha relajado, los supervisores y expertos se alinean más con el comportamiento de Unicaja. Así, Funcas cree que la banca todavía tendría que realizar provisiones por valor de 12.000 millones de euros en las cuentas de resultados de 2021 y 2022, pues contempla un incremento del crédito dudoso para finales de 2022. 

También S&P Global Ratings calcula que el pico de la morosidad en la banca española alcanzará el 9,5% en la segunda mitad de 2022, y el Banco de España deja claro en el último informe sobre Estabilidad Financiera, que la banca debería mantener las provisiones realizadas en 2020 e incluso incrementarlas dependiendo de la efectividad de las medidas de apoyo y de la evolución del escenario macroeconómico.