Los grandes bancos españoles podrán pagar más dividendo

stop

El Banco de España plantea la supresión del límite del 25% de los beneficios en primas a los accionistas; la decisión se debate en la primera visita de la presidenta del regulador europeo a Madrid

Luis María Linde, gobernador del Banco de España

desde Madrid, 26 de enero de 2015 (22:30 CET)

Los bancos españoles podrán destinar más del 25% de sus beneficios a primar a los accionistas. El Banco de España levantará, si no hay cambios de última hora, la recomendación que limitaba el dividendo por debajo de ese umbral. El tope se decidió en junio de 2013 con la intención de que los grupos de crédito destinaran los recursos a ganar solvencia. Ahora, la decisión podría tener las semanas contadas.

La situación, año y medio después, es diferente al contexto que animó al organismo que preside Luis María Linde a fijar el máximo, que el sector ha cumplido a rajatabla. Los próximos beneficios bancarios serán mayores y el saneamiento de los balances se da por prácticamente concluido, salvo algunos flecos que terminarán de atarse durante este ejercicio.

Dudas en la banca mediana


La decisión aún no es definitiva. El regulador europeo tiene dudas sobre algunas entidades medianas, que podrían requerir ampliaciones para mejorar el, eso sí, excedente de capital. Esta hipótesis retrasaría la luz verde a los nuevos máximos. El sector da por descontado, a pesar de ello, que la autorización para que los dividendos crezcan llegará más pronto que tarde.

Y es que los principales bancos como el Santander, BBVA y Caixabank presentarán unos resultados sensiblemente mejores. Por ejemplo, el grupo de Ana Botín anunciará un saldo de 5.800 millones, mientras que Isidro Fainé firmará unas cuentas con más de 600 millones en ganancias, sobre el 20% adicional que el ejercicio precedente, acorde con las previsiones. Se esperan mejoras también en BBVA y el Sabadell, avanza el consenso del mercado.

Respaldo con matices


El nuevo paradigma del negocio bancario en España, con un enfoque que vuelve a la misión tradicional de los grupos financieros y abandona los productos complejos, se trató este lunes con la presidenta del Mecanismo Único de Supervisión (MUS). En su primera visita a Madrid, Danièle Nouy respaldó con matices el punto de vista de sus homólogos españoles respecto a la política de dividendos. Linde ha expresado recientemente que podría tomar una decisión favorable.

Al argumento de los mejores resultados, cabe añadir el correcto comportamiento de la banca nacional en las últimas pruebas de estrés. Aunque el nuevo regulador europeo prevé exigir más capital a finales del ejercicio, la mayoría de los grupos estarían en condiciones de respetar los nuevos límites y retribuir mejor al accionista, según las fuentes consultadas. El MUS supervisa a 14 entidades españolas.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad