Alcoa propone parar dos años la electrólisis de San Cibrao y reactivarla en 2024

La multinacional pretende parar las cubas de electrolisis ante los “desorbitados” precios de la energía y promete, a cambio, reactivarlas en dos años y no realizar despidos colectivos durante cuatro

Alcoa

Varias personas participan en una concentración en conmemoración del año de “lucha” por la planta de aluminio y los puestos de trabajo de Alcoa San Cervo, en la Praza do Concello de Xove / Carlos Castro (Europa Press)

Alcoa intenta desatascar la situación de la planta de San Cibrao, después de que el Tribunal Supremo confirmara la anulación del ERE que planteó para más de 500 trabajadores. Afectada por una huelga de la plantilla y por los elevados costes eléctricos, disparados por la crisis energética, la multinacional norteamericana ha propuesto a los trabajadores parar dos años la actividad, para reiniciarla en 2024, cuando la escalada de la luz se haya calmado y, sobre todo, la compañía haya tenido tiempo de “firmar preacuerdos de suministro de energía mínimamente competitivos” a partir de ese año. De hecho, Alcoa señala que esta sería una condición previa a iniciar el parón de dos años que propone para la planta lucense.

Para llevar a cabo el plan, el grupo con sede en Pittsburgh propone parar las cubas de electrolisis y la planta de ánodos, de tal manera que puedan volver a arrancarse en  2024. Esta condición encaja en la línea que ha mantenido la multinacional, pues apagaría la principal fuente de consumo de las instalaciones y podría rebajar la factura eléctrica. Sin embargo, la posibilidad de desactivar las cubas se ha topado siempre con un firme rechazo por parte de la plantilla.

A cambio de apagar dos años la fábrica, Alcoa se comprometería a no realizar despidos colectivos durante cuatro años y a recuperar la actividad a plena capacidad a partir de 2024. En realidad, el parón no sería absoluto, pues la multinacional mantendría activa la fundición para “asegurar el suministro de metal a los clientes”.

Pero la fundición no requiere de todo el personal, solo serían una parte los que se mantendrían ocupados. Por ello, la compañía propone un “permiso retribuido a los empleados afectados durante el cese temporal de 2 años”. Cabe pensar que sería un número similar a los 524 que estaban en el ERE, pues aquella propuesta de Alcoa también preveía mantener operativa la fundición.

Como en el anterior proceso, la planta de alúmina de A Mariña, contigua a la de aluminio, se queda al margen.

20 millones en pérdidas en noviembre

“Creemos que esta propuesta es una solución razonable para los trabajadores, permitirá la viabilidad futura de la planta de aluminio y detendrá las pérdidas significativas que está acumulando la planta de San Cibrao”, ha manifestado Tim Reyes, Chief Commercial Officer de Alcoa Corporation, añadiendo que “con los precios de la energía en niveles desorbitados, es de interés para todos cesar la producción temporalmente una vez que se obtengan preacuerdos de energía razonables, con el compromiso de su reinicio completo en dos años”.

La propuesta ha sido trasladada al comité de empresa, que ha convocado un pleno extraordinario este martes, a las 9,30 horas, con la finalidad de que los sindicatos valoren la propuesta. También solicitará una reunión con representantes de la Xunta y del Gobierno central para recabar su valoración al respecto, y mantiene la asamblea general convocada también para este martes, a las 12,00 horas.

Las pérdidas operativas solo en el mes de noviembre estarán, según sus estimaciones, por encima de los 20 millones de dólares, “sin contar el efecto que tiene la huelga en la liquidez de la compañía”. El coste de la electricidad es más del 60% del total de costes de producción, precisan estas fuentes.