Amancio Ortega y Macquarie cierran la adquisición de la australiana Qube, que deja de cotizar en bolsa
La Corte Suprema de Nueva Gales del Sur otorga la aprobación definitiva a la venta del grupo logístico y portuario, una operación de 7.000 millones que supondrá el desembarco de Pontegadea, el holding familiar del fundador de Inditex, en Australia
El empresario Amancio Ortega, en el concurso hípico de Casas Novas del concello coruñés de Arteixo. EFE/Cabalar
El proceso que iniciaron Macquarie y Pontegadea a finales del año pasado para adquirir el grupo logístico y portuario australiano Qube llega por fin a la meta. La Corte Suprema de Nueva Gales del Sur ha dado por segunda vez el visto bueno a la operación, el último trámite que quedaba pendiente tras las autorizaciones otorgadas por la Junta de Revisión de Inversiones Extranjeras (FIRB) de Australia, la Oficina de Inversiones en el Extranjero (OIO) de Nueva Zelanda, la Comisión Australiana de Competencia y Consumidores (ACCC) y los propios accionistas de Qube, que respaldaron en votación la venta el pasado 16 de junio.
Con el último papel ya remitido al regulador bursátil australiano, el plan para la adquisición de la compañía por unos 7.000 millones de euros es «legalmente efectivo», según trasladó la propia Qube al mercado de valores, y se culminará el próximo 14 de agosto. A partir de esa fecha, Macquarie, Amancio Ortega y el fondo Unisuper, que ya era propietario del 15% del capital del grupo y que se sumó al consorcio comprador, se convertirán oficialmente en propietarios de la compañía.
El fundador de Inditex, cuyas inversiones inmobiliarias se concentran en Europa y Norteamérica, desembarcará por primera vez en Australia con una inversión de alrededor de 700 millones, que le permitirán controlar el 15% del capital. No entrará directamente en Qube sino en un holding con sede en Sídney denominado Rubik Australia Holdings, a su vez, propietario del 100% de la sociedad instrumental creada para la compra, Rubik Australia Pty.
Macquarie, por su parte, lidera también a un grupo de inversores que abonará algo más de 3.000 millones por el 65% de las acciones. En este grupo hay fondos gestionados por la firma australiana de banca de inversión y servicios financieros, así como diversos inversores institucionales entre los que estarían gestores de activos, fondos soberanos y fondos de pensiones, según recoge el folleto de la operación. UniSuper tendrá el 20% restante con una aportación de 145 millones y las acciones que ya controlaba de Qube.
Exclusión de bolsa
Desde que la Corte Suprema dio el ‘ok’ a la venta se desencadenaron otros dos movimientos. Qube anunció su exclusión de la bolsa de valores australiana, medida que se hizo efectiva a cierre de la sesión de este miércoles. Los títulos cotizaban a 5,11 dólares australianos, similar al precio de venta, de 5,20 dólares por acción, y con una revalorización del 25% desde que se anunció la oferta. El plan de compra pactado por Macquarie y Pontegadea con el grupo australiano ya preveía la exclusión de cotización en los días siguientes a que se aprobase la operación.
Por otra parte, Qube activó un dividendo adicional de 0,3465 dólares australianos por acción, que se sumará a otro de 5,20 dólares por la venta del grupo. Este dividendo extra fue enunciado por el consejo de administración como una mera posibilidad antes de que la operación se llevase a junta de accionistas, una manera de endulzar el camino para su aprobación. Ahora, se materializa, pues el pago se ejecutará el próximo 23 de julio.
La cúpula de Qube apostó desde el primer momento por aceptar la oferta y esa fue la recomendación que trasladó a los accionistas. Al frente del consejo, por cierto, está el presidente John Bevan, actual consejero de Alcoa y ‘ex’ de Alumina Limited, socio de la multinacional norteamericana en la planta de alúmina de San Cibrao (Lugo) hasta 2024.
La cartera de Amancio Ortega
Con la entrada en Qube, Roberto Cibeira, el jefe de la family office de Amancio Ortega, profundiza en la diversificación de la cartera de Pontegadea, tras la toma de participaciones en el grupo de aparcamientos Q-Park y en el operador portuario británico PD Ports. Todas estas inversiones se canalizan a través del holding del fundador de Inditex en Luxemburgo, ahora la plaza de referencia del empresario para mover su capital. En España cuenta también con sus participaciones en Redeia, Enagás y Telxius, la filial de Telefónica, mientras que en Portugal participa en REN, la operadora de la red eléctrica y gasista lusa. La inversión más voluminosa de todas estas es la de Australia, pues su 15% está valorado en 1.065 millones de euros, los 700 millones que paga Pontegadea más la asunción de deuda.
El consorcio comprador contará para la adquisición del grupo logístico con el respaldo financiero de nueve entidades: Australia and New Zealand Banking, Canadian Imperial Bank of Commerce, Commonwealth Bank of Australia, The Hongkong and Shanghai Banking, ING Bank, Morgan Stanley Bank, National Australia Bank, Natixis y Westpac Banking Corporation. Según el folleto, han comprometido créditos por valor de unos 3.000 millones con el objetivo de utilizarlos en la propia compra de Qube o en la refinanciación de deuda y líneas de crédito del operador australiano. En todo caso, por Oceanía nadie espera una revolución. El esquema de la compra recoge que los nuevos dueños prevén dar continuidad al modelo de negocio de Qube, sin reducciones de personal ni giros bruscos de gestión. Deja en el aire, eso sí, la composición del consejo y de la dirección de la compañía. En el primero, como mínimo, deben desembarcar los representantes de los nuevos accionistas. En PD Ports y Q-Park, Amancio Ortega colocó de consejero a Roberto Cibeira, el consejero delegado de Pontegadea.