Así es el plan de crecimiento de Sidenor, el gigante vasco del acero que pretende a Alcoa

En su memoria corporativa, Sidenor, uno de los grandes pretendientes de Alcoa, destaca su objetivo de avanzar “en una estrategia de diversificación, tanto en el negocio del acero como fuera de él”

Instalaciones de Alcoa en San Cibrao. EFE/ Emilio Pérez Vázquez

Instalaciones de Alcoa en San Cibrao. EFE/ Emilio Pérez Vázquez

Recta final de las negociaciones por la planta de Alcoa en San Cibrao con muchas incógnitas todavía sobre la mesa. La principal, cómo se van a desarrollar las conversaciones teniendo en cuenta la negativa del Gobierno a triangular el traspaso a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, la SEPI. Una medida que solicitan tanto Alcoa como la propia plantilla, que cree que es la única forma de garantizar que no se repita el fiasco que atraviesan ahora las plantas de Alu Ibérica en A Coruña y Avilés.

Por otro lado, y tal y como ha indicado el propio Ministerio de Industria, existen seis potenciales compradores. Los nombres reconocidos oficialmente son los del grupo británico dueño de Liberty, GFG Aliance, y la siderúrgica vasca Sidenor. También figuran en la terna Trafigura, Metacorp, Aludium y Aldel. La memoria corporativa correspondiente a 2020 del grupo de Juan Antonio Jainaga, actual presidente de la patronal de los grandes consumidores electrointensivos, AEGE, revela las ansias del crecer de la siderúrgica.

En el citado documento, Sidenor indica: “Hemos iniciado un proyecto de innovación con el objetivo de avanzar en nuestra estrategia de diversificación, tanto en el negocio del acero como fuera de él”.

Apuesta por la diversificación

En la actividad relacionada con el acero, la compañía explica que la estrategia a largo plazo “es la diversificarse del sector del automóvil”. Así indica que, entre los sectores en los que ya está presente, “destacan los de generación de energía, tanto eólica como oil&gas, el ferrocarril, la minería, el sector de defensa, máquina herramienta, etc”. “Actualmente seguimos analizando mercados para Sidenor, como el sector marítimo, la fabricación de ascensores, carretillas elevadoras, fabricación de raíles, etc”, expone la compañía, que añade: “Además, hemos iniciado una diversificación corporativa, con alianzas y adquisiciones de otras empresas en la búsqueda de sinergias con nuestro negocio”.

Quizás, la planta de aluminio primario de Alcoa en San Cibrao, si finalmente se materializa la venta, forme parte de esa estrategia de diversificación y sinergias.

“Nuevas oportunidades y proyectos”

Lo cierto es que la apuesta de Sidenor por la factoría de A Mariña parece fuerte. La pasada semana, las organizaciones sindicales UGT, USO y CC OO indicaron que habían preguntado a la dirección de la compañía por su posible interés en la planta de San Cibrao. Según la parte social, la respuesta de la compañía fue informar de que ya ha llevado a cabo unos primeros contactos con el comité de empresa de Alcoa, así como manifestar un interés real en el proceso de venta, ya que “busca nuevas oportunidades y proyectos para asentar y dar mayor estabilidad al grupo”.

Fabricante de aceros largos especiales, Sidenor dispone de centros de producción en el País Vasco, Cantabria y Cataluña y cuenta con delegaciones comerciales en Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, donde trabajan más de 1.500 personas. Las declaraciones sobre Alcoa se produjeron en el marco de una reunión entre empresa y sindicatos en la que Sidenor anunció la incorporación de un quinto relevo en su factoría de Basauri (Vizcaya) para hacer frente al aumento de pedidos, algo que conllevará la contratación de 40 trabajadores, según los representantes de los trabajadores.

Pérdidas en 2020

En cuanto a sus cifras, según la memoria no financiera publicada, el grupo de Jainaga registró unas pérdidas de 39 millones de euros el año de la pandemia, frente a los 17 de 2019. La cifra de negocio también cayó un 29%, hasta los 493 millones de euros. En el documento se indica que, a pesar de la pandemia, el grupo llevó a cabo inversiones de 91 millones de euros.

“Se ha llevado a cabo en un momento extraordinariamente complicado, cuando el entorno de profunda crisis económica y de falta de visibilidad invitaba sobre todo a la prudencia. Decidimos, a pesar de todo, continuar con nuestro proyecto de inversión porque la apuesta por el futuro de la empresa, y por lo tanto del empleo, está por encima de cualquier consideración coyuntural o cortoplacista”, indica el propio Jaenaga.