La Barrié recorta un 40% las ganancias en 2025 pese a subir los alquileres al Santander

La fundación que preside Pilar Romero Vázquez-Gulías cierra el pasado ejercicio con un superávit de 6,9 millones, inferior al del año anterior por el peor desempeño de las inversiones financieras; la entidad prevé ingresar 26 millones por los arrendamientos al Santander hasta 2029

Sede de la Fundación Barrié de la Maza en A Coruña / Xunta

Sede de la Fundación Barrié de la Maza en A Coruña / Xunta

No falta mucho para que se cumplan diez años desde la caída de Banco Popular y la Fundación Barrié de la Maza da muestras de fortaleza. Sin el músculo de antes, cuando su patrimonio superaba los 300 millones por el valor de las acciones del banco de Ángel Ron, la entidad cierra bien los ejercicios, genera superávit, consigue ingresos mediante inversiones financieras y tiene amarrados los alquileres al Santander, que le reportarán 25,9 millones hasta el año 2030.

En el último curso, la fundación que preside Pilar Romero Vázquez-Gulías desde el fallecimiento de José María Arias logró unos beneficios de 6,9 millones, un 40,8% por debajo de los obtenidos en 2024. Este retroceso se debe al peor desempeño de las operaciones financieras, que el año pasado generaron un excedente de 4,4 millones cuando hace dos años habían dejado más del doble, 9,5 millones.

Las Barrié tenía a cierre de diciembre 86 millones en inversiones financieras a corto plazo, un salto considerable desde los 75 millones de 2024. Este dinero se mueve por medio centenar de fondos de inversión y en valores representativos de deuda.

Al margen de estas operaciones, la actividad ordinaria de la fundación logró un excedente de 2,5 millones, sostenida por los ingresos por el arrendamiento de inmuebles al Santander, además de las ayudas y los patrocinios propios de la obra social. En conjunto, los ingresos ordinarios de la institución se situaron en los 7,8 millones, por encima de los 7,5 millones de 2024.

Entre una cosa y la otra, los réditos financieros y los ingresos ordinarios, la Barrié generó ese superávit de 6,9 millones, que le permite perseverar en la dinámica positiva que inició tras las grandes pérdidas provocadas por la caída del Pastor y el Popular, cuando su patrimonio neto se redujo a menos de la mitad. A cierre de 2025, alcanzaba los 184 millones, por encima de los 178 de un año antes. Cuando la Junta Única de Resolución declaró inviable el banco y lo entregó al Santander por un euro, el patrimonio de la fundación cayó a los 144 millones, por lo que ha sumado 40 millones de solvencia a su balance desde entonces.

Los alquileres del Santander

La principal fuente de ingresos de la fundación, cuando menos la más estable, son las rentas que percibe del banco de Ana Botín por el arrendamiento de oficinas. El año pasado, la Barrié obtuvo 7,3 millones por este concepto, de los que 13.000 euros procedían del alquiler de plazas de garaje y el resto de los inmuebles. El ejercicio anterior había obtenido 7,1 millones de este mismo negocio, mientras que este 2026 espera ingresar 7,42 millones.

El contrato con el Santander, además de dibujar ese incremento de precios anual, tiene un periodo obligatorio de 20 años que vence en el 2029. Hasta entonces, entre 2026 y 2029, la fundación percibirá otros 26 millones por los arrendamientos. Después, Botín tiene la posibilidad de prorrogar el contrato 20 años más y una opción de recompra al «valor razonable de los bienes arrendados», según indica la memoria de ejercicio de la fundación.

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