Caamaño justifica despidos en la plantilla por adaptarse a las necesidades de Inditex

El histórico proveedor de la multinacional de Amancio Ortega defiende que debe trabajar con nuevos materiales y contratar personal especializado para justificar el despido de empleados

Grupo Caamaño

Vista exterior de la sede del Grupo Caamaño en Culleredo (A Coruña)

Desde finales de 2019, los trabajadores están alertando de despidos en Grupo Caamaño, un histórico proveedor de Inditex que, por la naturaleza de su propia actividad, sufre oscilaciones notables en el volumen de su plantilla, en ocasiones simplemente por la no renovación de personal, para adaptarse a la carga de trabajo que consigue de sus clientes.

La compañía, adquirida por la vasca Kider en 2019, aplicó un ERTE por causa del Covid-19 el año pasado, pero a finales de curso, en noviembre, los trabajadores volvieron a realizar movilizaciones frente a la planta de Culleredo contra los despidos que anunciaba la compañía en una de sus empresas, Metales y Muebles Especiales –aunque se habla de Grupo Caamaño, lo cierto es que sus empresas no consolidan resultados–.

Es precisamente en esta sociedad, una de las que se encarga del montaje de las tiendas de Inditex, donde el litigio abierto por uno de los trabajadores cesados desvela los argumentos de José Caamaño Louro y Kider para acometer los despidos. En concreto, Grupo Caamaño apela a dos motivos: la caída en los encargos de Pepe Jeans London y las inversiones para adaptar el negocio a las necesidades de su principal cliente, Inditex.

Hay que tener en cuenta que la multinacional de Amancio Ortega está en pleno proceso de reestructuración de su red de tiendas, reduciendo el número de puntos de venta para concentrarlos en establecimientos más grandes, más eficientes en consumo energético, menos lesivos ambientalmente y totalmente digitalizados.

La transformación de Caamaño

Caamaño argumenta que “los nuevos gustos y consumos de los clientes” les obliga a “trabajar con nuevos materiales y acabados” y que está emprendiendo una “actualización” para “seguir siendo uno de los principales proveedores del Grupo Inditex» y expandir los servicios «a nuevos clientes internacionales”. Así consta en la carta remitida al trabajador litigante y que recoge una sentencia reciente del Tribunal Superior de Xustiza de Galiza que, por cierto, da la razón a la empresa y considera el despido procedente por “causas económicas y productivas”.

Dice más Caamaño. Entiende que su empresa, Metales y Muebles Especiales, debe poner el foco de su estrategia en el I+D+I para proponer soluciones “a la vanguardia” de las necesidades futuras del sector. “Necesitamos para afrontar este cambio, inversiones en tecnología, pero especialmente, una mano de obra altamente cualificada, con ganas de aprender nuevas técnicas y nuevos materiales. Las demandas de los clientes actuales y futuros, se centran en la división de mobiliario, que, requiere a montadores especialistas en carpintería de madera, así como conocimientos en nuevos materiales, tales como Krion”. Alude, en este caso, a la superficie sólida de nueva generación desarrollada por Krion Procelanosa y compuesta de dos terceras partes de minerales naturales y resinas resistentes.

Los recortes de Pepe Jeans

Además de esta renovación del negocio, Caamaño justificó el ajuste en la plantilla por una caída de encargos de Pepe Jeans London, que según la empresa habrían descendido un 50% en 2019 con respecto al año anterior. Además, añadía, “la previsión de ventas facilitada por el cliente, no incrementa el volumen para el trimestre último del año ni el próximo ejercicio 2020”. El despido del trabajador litigante se produjo en septiembre de 2019.