Competencia exige que Endesa mantenga operativa una térmica y abre una vía para As Pontes

En un reciente informe, la CNMC recomienda al ministerio de Teresa Ribera que mantenga la actividad de uno de los grupos de generación de la térmica de Carboneras para garantizar suministro ante el boom renovable

Endesa As Pontes

Los camiones del carbón de la central de Endesa en As Pontes bloquean los accesos. Europa Press

En diciembre de 2019, Endesa solicitó el cierre de las centrales térmicas de As Pontes, en A Coruña y de Carboneras, en Almería. El encarecimiento de los derechos de emisión de CO2 y los procesos de descarbonización fueron claves. No obstante, desde Galicia siempre se ha reivindicado la necesidad de garantizar que esta clausura no impactase en una comarca, la de Ferrolterra, que atraviesa su particular crisis industrial. Desechada la posibilidad de que la factoría pontesa continúe operativa mediante el uso de biocombustibles alternativos, un reciente informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) fechado el pasado marzo abre la puerta a que la planta andaluza aplace su desmantelamiento debido a la necesidade de garantizar el suministro eléctrico en una zona con un especial incremento de las energías renovables. Una posibilidad que podría acabar convirtiéndose en una alternativa a tener en cuenta en otras térmicas, caso de As Pontes.

Adelantado por La Información, el informe de Competencia insta al Ministerio de Transición Ecológica de Teresa Ribera a mantener parcialmente operativa la planta andaluza a fin de garantizar el suministro energético. El organismo dirigido por Cani Fernández propone al Ministerio que conserve la actividad de uno de los grupos de generación que forman parte de la central de Litoral, con el objetivo de garantizar el suministro eléctrico en una zona con un gran despliegue de la energía verde, algo que, según el informe, podría generar ciertas inestabilidades sobre el control de la red.

La propuesta de Competencia

Competencia aboga por reconvertir la central de Carboneras para que preste apoyo energético. El informe, emitido sobre la propuesta de la Dirección General de Política Energética y Minas por la que se autoriza a Endesa el cierre de uno los grupos 1 o 2 de la central térmica de Litoral, explica en sus conclusiones: “Se recomienda reformular la propuesta de resolución para, en lugar de posponer el cierre de uno de los grupos, plantear su conversión en un compesador síncrono”. “En efecto, la relevancia del grupo a mantener no se debería tanto a su cada vez menor aportación de potencia activa cuanto a su contribución a la potencia de cortocircuito y el control de tensiones en la zona de su implantación ante un escenario de creciente integración de fuentes de energías renovables, características que un compensador síncrono aportaría de forma continuada y no solo durante el tiempo en que estuviera acoplado por restricciones, como sería el caso del grupo convencional”, reza el documento.

Los compensadores síncronos usan parte de los equipos eléctricos principales de las térmicas (el alternador y el transformador de salida a la red) para controlar la tensión de los nudos eléctricos próximos. De esta forma, la propuesta de Competencia permitiría aprovechar activos de la térmica de Carboneras y que uno de los dos grupos de generación térmica de la planta ofrezca capacidad adicional de energía frente a eventuales cortocircuitos. Si el departamento de Ribera hiciese suya esta recomendación Endesa podría tener que mantener operativo uno de los dos grupos térmicos de vapor de la planta.

Aludiendo a otros informes del “operador del sistema”, en este caso Red Eléctrica, Competencia indica que “una alternativa para mantener la fortaleza de la red sería la conversión de las centrales térmicas de carbón en compensadores síncronos”. “Esta solución dispone de la suficiente madurez tecnológica, permite aprovechar activos ya existentes y sus puntos de conexión a red, si bien la conversión de los generadores síncronos actuales en compensadores síncronos podría requerir de ciertas modificaciones en el esquema eléctrico y/o en los propios generadores que habría que analizar en detalle”, expone.

Feijóo y la suficiencia energética

Lo cierto es es, ya en diciembre de 2019, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, manifestó, a respecto del anuncio de la intención de cierre, que España no podía “permitirse el lujo” de apagar As Pontes. “Estaría en discusión incluso la suficiencia y la seguridad energética”, apuntó. «Ante un año seco, desde el punto de vista de lluvia, y con una calidad de viento inadecuada para producir energía eólica, España puede verse comprometida en su garantía de energía y acudir a Francia, Portugal o Marruecos», manifestó.

Al margen de saber si la situación que se plantea en Almería podría replicarse en Galicia, este jueves, representantes sindicales de As Pontes indicaban que cualquier medida que alargase el periodo de actividad de la planta —a la espera del desarrollo de los proyectos renovables y ligados a la captación de fondos europeos que se esperan para la zona— sería un balón de oxígeno para una comarca asfixiada.

Alternativas

Ante el eventural cierre de As Pontes, Endesa plantea la creación de una planta de hidrógeno verde además de seis parques eólicos asociados, lo que implicaría una inversión total de 738,2 millones. Además, recientemente, el consejero delegado de la compañía, José Bogas, anunció la intención de establecer en As Pontes un hub a través del que coordinar toda su red de parques eólicos en España.

Al margen de esto, representantes de la plantilla coruñesa se manifestaron la pasada semana ante la Delegación del Gobierno para reclamar una reunión con el Ministerio de Transición Ecológica, al que exigieron “un plan de futuro”. La protesta fue motivada por la modificación del proceso administrativo de cierre. En esta modificación se acuerda que el proceso medioambiental del desmantelamiento tiene que llevarse a cabo por proceso ordinario, lo que hace que se retrasen los acuerdos seis meses.