El Gobierno ‘pasa’ de expedientar a eléctricas por vaciar embalses, pero les devolverá 1.900 millones en impuestos

Destinará 1.908 millones a cumplir con las sentencias del Supremo, que obligan a devolver a eléctricas como Iberdrola o Naturgy la recaudación por el canon hidráulico del Ejecutivo de Rajoy

Imagen del embalse de Belesar, en Portomarín. EFE/Eliseo Trigo

Imagen del embalse de Belesar, en Portomarín. EFE/Eliseo Trigo

Eléctricas como Iberdrola o Naturgy estuvieron este verano en el punto de mira del Gobierno y, en concreto, del Ministerio para la Transición Ecológica, por los episodios de vaciado de embalses en plena subida de la tarifa eléctrica. A pesar de que la ministra Teresa Ribera anunció que se realizarían investigaciones, esta semana se supo que los expedientes no llegaron a abrirse. De hecho, las energéticas no solo se libran de hipotéticas multas por la gestión de las presas que explotan, sino que harán caja en forma de millonarias devoluciones de impuestos relacionados con este negocio. En concreto, lo que pagaron por el canon hidroeléctrico aprobado en 2015 por el Ejecutivo de Mariano Rajoy y que fue tumbado por el Supremo este ejercicio. El Consejo de Ministros acordó este martes destinar más de 1.900 millones de euros a cumplir con estas sentencias.

La cifra supera las previsiones iniciales, que hablaban de la devolución de unos 1.400 millones de euros. Teniendo en cuenta su negocio hidráulico en la comunidad, Iberdrola y Naturgy serán, previsiblemente, las compañías que más millones vean reingresados en base al canon que pagaron por la explotación de embalses en Galicia.

La factura en Galicia

Las últimas cuentas anuales de la Confederación Hidrográfica del Miño Sil apuntan a que, en su caso, las devoluciones podrían llegar a los 360 millones de euros, en base a lo recaudado entre los ejercicios 2015 y 2020. Una cantidad que podría subir a más de 410 millones de euros si se tienen en cuenta los ingresos por este canon contabilizados en 2021, que habrían ascendido a más de 47 millones de euros.

Aunque sean las confederaciones hidrográficas las que devuelvan a las eléctricas las millonarias cantidades adeudadas, los fondos proceden del Gobierno. ¿De dónse saldrán? El Consejo de Ministros acordó este martes destinar 1.908 millones de euros del Fondo de Contingencia para cumplir con las recientes sentencias derivadas de la decisión del Supremo.

El citado fondo se emplea para cubrir circunstancias no previstas en los Presupuestos Generales del Estado. Es decir, en este caso, devolver el importe recaudado en los ejercicios 2013 y 2014, así como parte de los ingresado entre 2015 y 2020, más los intereses acumulados desde entonces.

Sentencia del Supremo

Este año, el Tribunal Supremo dictaminó la devolución del canon hidroléctrico, aprobado por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2015, al entender que era contrario al ordenamiento jurídico.

El Alto Tribunal determinó la devolución de lo recaudado por este tributo en 2013 y 2014 al haberse exigido «mediante una disposición reglamentaria declarada nula por establecer una aplicación retroactiva prohibida e incurriendo en extralimitación reglamentaria». Además, también instaba a devolver la recaudación entre 2015 y 2020 en aquellos casos en los que no se hubiera llevado a cabo la previa revisión de la concesión administrativa para el uso del agua con fines hidroeléctricos.

Iberdrola y Endesa hacen números

En sus últimas cuentas trimestrales depositadas ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), muchas de las grandes eléctricas españolas ya contabilizaban parte de estas devoluciones. La que más, Iberdrola, que se anotó un beneficio extraordinario de 417 millones de euros hasta septiembre en concepto de “reversión de tributos entre 2013 y 2016” debido a la sentencia del Supremo.

También Endesa apunta a que, entre enero y septiembre de este año, contabilizó “una reversión por importe de 48 millones de euros como consecuencia de la declaración de inexigibilidad del canon hidráulico estatal según la sentencia del Tribunal Supremo de 19 de abril de 2021”.

Guerra del agua en Galicia

La noticia de la reserva de 1.908 millones del Fondo de Contingencia se conoce la misma semana en la que el Ministerio para la Transición Ecológica ha reconocido que ni la Confederación Hidrográfica del Duero ni la del Tajo abrieron expedientes a Iberdrola por el vaciado en los pantanos de Ricobayo (Zamora) y Valdecañas (Cáceres) acaecidos este verano.

En Galicia, la drástica reducción de caudal de los embalses de Portas, Cenza, Belesar y Salas, explotados por Iberdrola y Naturgy, derivó en una sonora guerra política estival entre la Xunta de Alberto Núñez Feijóo y la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, dependiente del Gobierno central, por ver qué administración tenía competencias –y, por tanto, no aplicó– para detener los vaciados.