El presidente de Ferroglobe declara ante la Audiencia Nacional por su relación con Villarejo
López Madrid, para el que la acusación pide seis años de prisión por cohecho, niega haber pagado al excomisario para hostigar a la doctora Elisa Pinto; la Fiscalía pidió la absolución del empresario
(Foto de ARCHIVO) El empresario Javier López Madrid (c) a su llegada a un juicio en la sede de la Audiencia Nacional, a 18 de noviembre de 2024, en Madrid (España). La Audiencia Nacional (AN) juzga, desde hoy y hasta el próximo 21 de noviembre, al empresario Javier López Madrid, al comisario jubilado José Manuel Villarejo y a su socio Rafael Redondo por el presunto encargo que el primero realizó al policía para que acosara a la doctora María Elisa Pinto debido a un conflicto personal. Los hechos ocurrieron en 2014, cuando Villarejo habría hostigado a la doctora realizando seguimientos e intentando impedir que denunciase a López Madrid por acoso, usando, según el juez, “medios policiales” para desacreditarla. Fernando Sánchez / Europa Press 18 NOVIEMBRE 2024;AN;VILLAREJO 18/11/2024
El presidente de Ferroglobe ha declarado este lunes ante la Audiencia Nacional, donde ha negado haber contratado los servicios del excomisiario José Manuel Villarejo para que amenazase a la doctora Elisa Pinto. Este es uno de los diversos procesos judiciales que afrontó el empresario, quien, a pesar de las imputaciones, mantuvo siempre su puesto ejecutivo en el productor de ferroaleaciones, con planta en Sabón (A Coruña).
En este caso, la acusación de Pinto pide 6 años de prisión para para él y para Villarejo por cohecho y 4 años para Rafael Redondo, socio del comisario jubilado, por su presunto papel como cómplice. Los magistrados deben determinar si Villarejo interfirió en la investigación abierta tras la denuncia de la dermatóloga, accedió a su información privada y solicitó ayuda de funcionarios policiales tras ser contratado por López Madrid. La Fiscalía no formuló acusación y pidió la absolución.
La relación entre López Madrid y Villarejo
López Madrid ha afirmado haber recibido «más de 1.500 llamadas» en ocho meses, «más otras tantas» su mujer, hijos y amigos. El empresario ha acusado a Pinto de haber sido quien hacía estas llamadas desde tarjetas de prepago y cabinas telefónicas. Fue después de relatarle esta situación a un amigo, cuando este le recomendó acudir a «un investigador privado». Según el relato del empresario, acudió en el año 2012 a la oficina de CENYT, el grupo empresarial de Villarejo, para intentar solucionar esta «dramática situación» en la que ha contado que se encontraba.
La abogada de Pinto, que actúa como acusación popular, ha preguntado al acusado sobre las «más de 60 llamadas» entre él y Villarejo. «Yo voy a ver a este señor como voy a ver a otros tantos señores que están en la causa. Y voy movido por un estado emocional y personal completamente destrozado. Voy buscando confort, voy buscando ayuda y gente que me escuche», ha respondido. Asimismo, ha precisado que supo que Villarejo seguía formando parte de la Policía en el año 2017 y ha reiterado que el comisario jubilado «nunca» le pidió dinero. «No hablamos de dinero», ha remachado.
Visita a la doctora
El acusado ha explicado que el comisario jubilado le recomendó denunciar a la doctora, pese a sus reticencias intentando «evitar un escándalo». Por ello, Villarejo le aconsejó: «Vete a ver a esta señora y dile que pare». López Madrid acudió a la consulta de la doctora junto a Redondo, que le acompañó por recomendación de Villarejo en calidad de «testigo». Según ha contado, su «único objetivo» era que la dermatóloga le «dejara en paz».
La abogada de Pinto le ha recordado que, en ese encuentro, el empresario le amenazó diciéndole que «iba a venir a ver la policía». López Madrid ha reconocido que esto se trataba de un «farol» para que cesaran las llamadas. En ese momento, el acusado ha solicitado la transcripción del audio de ese encuentro y ha leído en alto algunos pasajes: «Déjame en paz. No vuelvas a hacer una sola llamada acosando a nadie, ni a mi círculo, ni a mis hijos, ni a mis amigos, ni a mis examigos. No lo vuelvas a hacer. La policía va a venir y te garantizo que tienen todas las pruebas».
«Esto es mentira»
A su llegada a la Audiencia Nacional, poco antes de que se celebrase la primera sesión del juicio, Villarejo ha manifestado ante la prensa que tiene «muchísimas ganas» de que se termine este «show», que empezó hace casi 12 años. «Creo que todos ustedes saben que esto es mentira«, ha manifestado el comisario jubilado y ha ironizado que, pese al «cariño» que le tiene, el departamento de Asuntos Internos de la Policía «ha visto que no hay absolutamente nada».
Villarejo, en estas declaraciones ante la prensa, ha dicho que Pinto ha pedido que no se retransmita en directo el próximo juicio que tienen, previsto para el próximo mes de febrero, por presuntas amenazas contra ella. De hecho, la abogada de Pinto ha pedido este lunes en sus cuestiones previas que no se retransmitiera este juicio de la Audiencia Nacional. Una solicitud que ha rechazado el tribunal «porque rige el principio de publicidad de las actuaciones durante el juicio oral». La presidenta del tribunal, la magistrada Teresa Palacios, ha resuelto permitiendo que solo se grabe la declaración de la doctora desde su espalda.
Pese a que López Madrid ha sido el primero en declarar, tanto Villarejo como Redondo lo harán al final del juicio, tal y como han solicitado en sus cuestiones previas. La presidenta del tribunal ha permitido por «primera vez», y «no sabemos si la última», que los acusados no declaren en bloque.
Pinto se sintió amenazada
Según expone en el escrito de acusación, López Madrid estuvo «varias veces» en las oficinas de CENYT y, en diciembre de 2013, el empresario se presentó en la consulta de la doctora junto a Redondo, «que acudía en calidad de abogado», asegura. La letrada que representa a Pinto incide en que dicho encuentro se produjo «con intención de hostigarla». «La visita causó miedo en Elisa Pinto, que se sintió amenazada porque en ese momento no existía ninguna denuncia», precisa la abogada.
Y añade que, a partir de 2014, Villarejo «se dedicó a hostigar» a la doctora «para evitar que denunciase» a López Madrid. En abril de ese año, cuando la mujer decidió denunciar al empresario, el comisario jubilado «accedió a su información privada sin autorización e intentó interferir en la investigación policial», puntualiza. En particular, la abogada refiere que Villarejo «solicitó la ayuda de funcionarios policiales para emitir certificados que le permitieran retrasar» una rueda de reconocimiento de la que tendría que formar parte.