El último proyecto hidráulico de Iberdrola en Galicia une dos de sus embalses más castigados

Entre los proyectos en posible revisión de Iberdrola destaca la megacentral de bombeo de Vilariño de Conso, que une los embalses de Cenza y O Bao

Vista general sobre el estado del embalse de Cenza en la cuenca Miño-Sil - Rosa Veiga

Vista general sobre el estado del embalse de Cenza en la cuenca Miño-Sil – Rosa Veiga

Está previsto que este miércoles tenga lugar la reunión entre el Ministerio para la Transición Ecológica de Teresa Ribera y las compañías Naturgy e Iberdrola para tratar las medidas impulsadas por el Gobierno para frenar la subida de la luz. De todos los presidentes de las grandes eléctricas en el país, con diferencia, Ignacio Sánchez Galán está siendo el más crítico con la actuación del Ejecutivo central. Tanto es así que, hace unas semanas, indicó que la compañía se veía abocada a replantear todas sus inversiones en España, al asegurar que proyectos como los parques eólicos no serán rentables con el nuevo decreto.

El decreto-ley del Ejecutivo, que este jueves llegará a su trámite al Congreso, plantea una minoración temporal, hasta el 31 de marzo de 2022, del exceso de retribución que están obteniendo las centrales de generación eléctrica no emisoras de CO2 en el mercado mayorista gracias a unos costes de gas que no soportan. En Galicia, Iberdrola tiene en trámite unos 1.200 megavatios eólicos y otros 900 MW hidráulicos. Estos últimos derivan de un proyecto que plantea la puesta en marcha de una megacentral de bombeo ubicada en el concello ourensano de Vilariño de Conso y que empleará dos embalses ya existentes para producir y almacenar energía.

Iberdrola replantea sus inversiones

Aunque del proyecto comenzó a hablarse en 2019, vuelve a la actualidad. No solo por el posible stand by de Iberdrola, sino porque pasa por unir dos embalses que este verano centraron la actualidad política y social debido a sus reducciones de caudal: el de Cenza y el de O Bao.

A finales de agosto, el Ministerio para la Transición Ecológica decidió abrir expedientes informativos por el aprovechamiento hidroeléctrico de cuatro embalses gallegos explotados por Naturgy e Iberdrola. Se trata del de Belesar, en Lugo, y los de Salas, Portas y Cenza, en Ourense. Los dos primeros son gestionados por el gigante de Francisco Reynés y los dos últimos por el de Sánchez Galán. Estas cuatro presas han sido señaladas no solo por el Gobierno central, sino también por la propia Xunta, que ha abierto expedientes sancionadores no solo a ambas eléctricas; también a la propia Confederación Hidrográfica del Miño Sil, ente dependiente del Gobierno central y encargado de la gestión de esa cuenca.

Cenza y O Bao

Con datos a 5 de octubre, el embalse de Cenza está al 12,5% de su capacidad. La misma semana del año pasado se encontraba en un 42,5%. El de Portas, el otro de los pantanos investigados que explota Iberdrola, está a un 14,74%.

En el caso de O Bao, aunque no se trata de uno de los embalses investigados ni por la Xunta ni por el Estado, a lo largo del mes de agosto y septiembre también se habló de su reducción de caudal. Los últimos datos disponibles indican que está al 47,48% de su capacidad, con 113 hectómetros cúbidos de agua de los 238 de capacidad que posee. A principios de agosto acumulaba, según los registros, 164 hectómetros cúbicos, por lo que se habría reducido un 30% el caudal en este tiempo. A principios de septiembre, La Región advertía que, debido a la reducción de caudal, comenzaba a ser visible el antiguo puente del embalse.

En líneas generales, el proyecto de Iberdrola pasa por conectar ambos embalses, separados por unos 10 kilómetros, mediante túneles que permitirán el trasvase de agua. En el medio se levantaría una central reversible en caverna que operará alternativamente turbinando el agua hacia la balsa superior (Cenza) y bombeando a la del inferior (O Bao).

Central de bombeo reversible

En la documentación remitida al Ministerio para la Transición Ecológica, Iberdrola explica que “el aprovechamiento hidroeléctrico del río Bibei y sus afluentes Camba y Conso, está constituido por dos centrales hidroeléctricas reversibles, la central hidroeléctrica de Conso, entre el río Camba y el río Conso, así como por la central hidroeléctrica de Soutelo, que enlaza la conducción de Camba – Conso con el río Cenza, el cual es a su vez afluente del río Conso”. “Además, aguas abajo de ambos aprovechamientos se encuentra la central hidroeléctrica de Ponte Bibei, en el río homónimo. Estos aprovechamientos generan una potencia total de 434 MW de turbinación y 284 MW de bombeo, correspondiéndose 228 MW de turbinación y 207 MW de bombeo a la central de Conso, y 206 MW de turbinación y 77 MW de bombeo a la central de Soutelo”, explica, para indicar que esa potencia era la adecuada en el momento de la construcción de esos aprovechamientos hidráulicos, si bien se podrían regular los excedentes de energías renovables. “En este sentido, se considera conveniente el desarrollo de un aumento de capacidad en la potencia de bombeo dentro del río Bibei mediante la construcción de una central reversible que sea compatible con las características de los aprovechamientos ya existentes”, apunta.

“Para todo ello, Iberdrola Generación plantea una modificación de la concesión anteriormente mencionada para la implantación de un nuevo aprovechamiento hidroeléctrico reversible que aproveche los embalses existentes de Cenza y OBao, y permita un refuerzo de potencia de las centrales existentes”, añade.

El desarrollo del proyecto, denominado Aprovechamiento Hidroeléctrico de Conso II, implica la construcción de un circuito subterráneo que conectará ambos embalses, así como una central en caverna equipada con tres grupos turbina. “Mediante la construcción de este aprovechamiento se aumentará la potencia de turbinación y bombeo en 900 MW”, indican los de Sánchez Galán en la información pública expuesta por el Ministerio para la Transición Ecológica.