La Audiencia Nacional cree que Parter y Riesgo saquearon las plantas de Alu Ibérica

El auto de la jueza María Tardón señala a la sociedad Blue Motion Tecnhologies, creada por el fondo suizo, que “habría servido de canal para detraer capitales de las plantas de producción”

Alu Ibérica

Imagen de varios agentes de la Policía Nacional durante el registro de la fábrica de Alu Ibérica en A Coruña

La jueza de la Audiencia Nacional María Tardón ha decretado la intervención de Alu Ibérica, las antiguas plantas de Alcoa en A Coruña y Avilés, al considerar que la reventa a Grupo Industrial Riesgo fue una operación para despatrimonializar las factorías y quedarse con el capital. No solo por parte del controvertido Riesgo, cuya cúpula fue detenida durante la investigación de la UDEF en las propias plantas hace ahora dos meses. También el fondo suizo Parter, quien compró originalmente a Alcoa las instalaciones por un euro, estaría implicado en el presunto desvío de fondos.

La jueza pone nombres en el auto y apunta a la sociedad Blue Motion Technologies, creada como sociedad instrumental para la gestión de las factorías tras la operación de compra a Alcoa. Según indica el documento, esta sociedad «habría servido de canal para detraer capitales de las plantas de producción, en lo que en este momento inicial de la instrucción, no puede sino valorarse como un acto de vaciamiento patrimonial de los mismos».

Riesgo pagó con fondos de las propias plantas

Blue Motion Technologies era titular de las dos plantas y pasó de estar controlada por Parter a tener como único administrador a uno de los representantes de Riesgo, Luis Losada Gómez, en 2019, cuando pasó a llamarse Iberian Green Aluminum Company. Esta empresa, dice la jueza en el auto, habría sido la beneficiada por los fondos desviados, contribuyendo a “la imposibilidad de reflotar” las factorías “con perjuicio a los acreedores y trabajadores”.

La implicación de Parter en la investigación de la Audiencia Nacional derivaría de la propia venta, pues según indica el auto, los 13 millones que pagó Riesgo por las instalaciones fueron satisfechos por la compradora “con fondos procedentes de los préstamos que los propios centros de producción le concedieron a instancias de la sociedad suiza que, como administradora única, otorgó a la compradora con carácter previo a la venta».