El negocio de Sargadelos movía 14 millones en activos el año antes de la guerra de su dueño con Inspección de Trabajo

Fábrica de Cerámica Sargadelos y Fábrica de Cerámica del Castro, las sociedades tras las plantas de Cervo y Sada, cerraron el 2024 con unos activos de 4,73 y 4,51 millones, respectivamente, cifra muy próxima a los 4,3 millones de la filial comercial, Porcelana de Sargadelos

La alcaldesa de Cervo, Dolores García y el propietario de la factoría, Segismundo García, en la cafetería de la fábrica de cerámica de Sargadelos

La alcaldesa de Cervo, Dolores García y el propietario de la factoría, Segismundo García, en la cafetería de la fábrica de cerámica de Sargadelos – Carlos Castro – Europa Press – Archivo

El año 2025 terminó para Sargadelos con un nuevo choque entre su propietario y administrador único y la Inspección de Trabajo. A finales de noviembre, Segismundo García comunicó el inicio de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) de fuerza mayor de 15 días para un total de 86 trabajadores de la fábrica de Cervo así como su dimisión como CEO y gestor de la histórica cerámica. Integrada por distintas sociedades y negocios en Galicia, la compañía maneja unos activos de casi 14 millones de euros. 

Una de las sociedades que integra el negocio de la compañía, que no consolida sus cifras, es Fábrica de Cerámica Sargadelos S.L., empresa con una plantilla que ronda el centenar de trabajadores y cuyos activos alcanzaron en 2024 los 4,73 millones de euros, mismo dato que el ejercicio anterior.  

Según los datos depositados ante el Registro Mercantil y consultados por Economía Digital Galicia a través de la base de datos einforma.com, la sociedad, cuyo patrimonio neto se mantuvo por encima de los 3 millones, cerró el ejercicio con una facturación de 3,55 millones, prácticamente la misma cifra del 2023, y unos beneficio de 222.426, un 31% menos que el año anterior. 

Los administradores de la compañía indican en su informe de gestión que la sociedad, domiciliada en Cervo, que “la facturación se ha mantenido; se ha mejorado la gestión de costes y se ha conseguido, no sin esfuerzo, mantener un resultado positivo en la cuenta de resultados, habiendo afrontado la situación sin aumentar el endeudamiento”. Añadían en el informe que “el pasivo corriente a corto plazo, ha disminuido de 1,1 millones a 942.000 euros”. 

Otra de las sociedades de Sargadelos es la que está detrás de la fábrica de O Castro, cuyos activos ascendieron en 2024 a los 4,51 millones, ligeramente por encima de los 4,33 del año anterior. 

Fábrica de Cerámica del Castro S.L, domiciliada en Sada y que cuenta con una plantilla de unos 60 empleados, incrementó  las ventas en 2024 de los 2,30 millones a los 2,43. El resultado del ejercicio fue positivo, con un beneficio de 257.454 euros, casi 108.000 más que el año anterior. Por su parte, el patrimonio neto se mantuvo por encima de los 3 millones. 

Explican los gestores en la memoria que acompaña a las cuentas que el fondo de maniobra se incrementó de los 465.000 euros de 2023 a los 631.000. “Se han estabilizado de modo importante los parámetros que atenazaban la viabilidad futura de la empresa entendiendo que esta se encuentra en situación de salida para poder reiniciar un desenvolvimiento normal en el mercado”. 

Los números de la filial ‘Porcelana de Sargadelos’

El negocio de la compañía lo integra también la filial de ventas, Porcelana de Sargadelos, cuyos activos a cierre de 2024 se elevaron de los 3,5 a los 4,3 millones. El patrimonio de la sociedad, que cuenta con unos 20 trabajadores fijos, se incrementó de los 1,1 a los 1,4 millones. 

Por tercer año consecutivo, Porcelana de Sargadelos se anotó unos ingresos superiores a los ocho millones de euros. En concreto, en 2024 la cifra de negocio se mantuvo estable, rozando los 8,3 millones, prácticamente el mismo resultado que el ejercicio anterior. En cuanto a los beneficios, se anotaron unos 300.000 euros, en la misma línea que el año anterior.  

El informe de gestión señala que en 2024 la sociedad, domiciliada en Cervo, consiguió también “una mejora en la gestión de costes” manteniendo el resultado positivo en la cuenta de resultados sin “aumentar el endeudamiento”. “El pasivo corriente a corto plazo asciende a 2,9 millones, no existiendo pasivos a largo plazo”.

A estas tres sociedades se suma otra, Sargadelos Cerámicas Industriales,  constituida en febrero del año pasado, con un capital inicial de 100.000 euros y también domiciliada en Cervo. Según las anotaciones del Registro Mercantil el objeto social de la compañía, en la que Segismundo García también es Segismundo García, es “la fabricación de productos cerámicos de uso técnico y el comercio al por mayor de dichos productos”. 

El choque con Inspección de Trabajo

La decisión anunciada en noviembre de iniciar un ERTE de dos semanas en la planta de Cervo respondía a un nuevo enfrentamiento de Segismundo García con Inspección de Trabajo. Unos meses antes, en abril, el empresario ya amagó con el cierre de la planta tras conocerse la apertura de un expediente al detectarse que varias trabajadoras habían desarrollado silicosis. 

Trabajadores de Sargadelos continúan a las puertas de la factoría de Cervo pese al acuerdo de ayer
Un grupo de más de 30 trabajadores continúa a las puertas de la factoría Sargadelos, sin acceder a sus puestos de trabajo, a 8 de abril de 2025, en Cervo, Lugo, Galicia (España). Foto: Europa Press

La última disputa se produjo tras la visita de tres inspectores a las instalaciones para comprobar su estado una vez concluido el plazo para que se ejecutaran las mejoras requeridas para incrementar la seguridad laboral de la fábrica. Al estar declarado el edificio Bien de Interés Cultural (BIC), Trabajo, con la mediación de la Xunta, dio un plazo más amplio para cumplir con sus obligaciones.

En abril García contó con el apoyo de la Xunta, que trató de mediar con Inspección de Trabajo, situación que no se produjo en noviembre. El Ejecutivo gallego rechazó la argumentación para el ERTE instando a la reanudación de la actividad “cuanto antes” en defensa de los derechos de los trabajadores. 

El empresario gallego aseguraba que dejaría “sin hacer” las reformas que le requiere Inspección de Trabajo y que en sus “planes” no entra la posibilidad de ejecutar, al menos «a corto plazo». «La autoridad laboral, los políticos y los sindicalistas es cierto que en estos tiempos de cambio y confusión (tiempos líquidos), ejercen un desmedido poder», defendía, antes de advertir que «ellos no arriesgan ni su patrimonio ni su salud en la gestión». 

García arremetió entonces contra Alfonso Rueda señalando que “las últimas declaraciones amenazantes del señor presidente de la Xunta no contribuyen a pacificar la situación”.  También cargó contra los sindicatos a los que criticaba su “su pésimo desempeño de la actividad empresarial cuando la han ejercido”.

Finalmente, cinco días más tarde de la activación del ERTE, el 3 de diciembre, la planta retomó su actividad, eso sí, sin CEO y sin aplicar las reformas que Inspección de Trabajo le exigía.

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