Sareb: 2.700 viviendas vacías en Galicia y más de mil millones en pérdidas

El llamado banco malo cuenta con una cartera de 8.157 activos en Galicia, de los que más de 2.700 son viviendas; las inmobiliarias llevan tiempo demandando que destine parte de ese parque a vivienda social

Jaime Echegoyen, presidente de Sareb

Los poderes de la Sareb en Galicia son grandes. El llamado banco malo, la entidad que absorbió el ladrillo tóxico de la banca –incluida Novagalicia–, cuenta en la comunidad con 8.157 activos, de los que 2.735 son viviendas, lo que lo convierte en uno de los principales tenedores del mercado gallego y en un actor decisivo, si se tiene en cuenta, por ejemplo, que en toda Galicia solo están en comercialización 4.650 viviendas en alquiler, según los datos de Fegein.

Precisamente, desde la patronal inmobiliaria, donde llevan tiempo denunciando la distorsión provocada por Sareb en el mercado, reclaman que destine 1.230 viviendas que corresponderían al 45% del capital de la entidad en manos del fondo público de rescate (FROB) al alquiler social mediante una cesión a la Xunta, lo que permitiría generar un parque público de vivienda que frenase la exclusión por el avance de los precios y las ocupaciones.

Por el momento, Sareb, que tiene el mandato de desinvertir, continúa acumulando pérdidas. El banco malo cerró 2020 con números rojos de 1.073 millones, un 13% más que el año anterior a causa de la pandemia, que también castigó sus ingresos. La entidad que preside Jaime Echegoyen ingresó 1.422 millones, con una caída del 39% respecto a 2019.

Venta de 522 activos en Galicia

Sareb explicó que vendió 12.111 inmuebles, un 28,5% menos, de los que 10.359 eran unidades propias y 1.752 eran activos que figuraban como garantía de préstamos de promotores.

En el caso de Galicia, las ventas hasta el tercer trimestre alcanzaban los 522 activos, de los que 289 eran viviendas. El mayor volumen de transacciones se produjo en la provincia de Pontevedra, con 255 activos, seguida de A Coruña (167), Lugo (72) y Ourense (28), según avanzó La Voz de Galicia con datos de la propia entidad.

En cuanto a la cartera de activos que acumula el banco malo, 3.790 están en A Coruña, 3.064 en Pontevedra, 679 en Lugo y 624 en Ourense. Además de las más de 2.700 viviendas, cuenta con 2.016 suelos en desarrollo, 405 suelos finalistas, 431 suelos rústicos y 2.103 anejos (trasteros y garajes).

La Sareb es «uno de los grandes problemas por solucionar»

Con esta posición de influencia, las empresas inmobiliarias de Galicia han sido muy críticas con su papel en la comunidad, achacándole el cortocircuito del crédito hipotecario y la incapacidad para generar beneficios en toda su trayectoria.

“Este aún es uno de los grandes problemas por solucionar en el sector de la vivienda, pero no el único. Ya que la actividad vendedora de la Sareb ha sido limitada, los primeros lotes de activos tardaron tiempo en ser colocados en el mercado, una circunstancia temporal que jugó a favor de los fondos buitre, que primaron la adquisición de carteras de deuda en manos de entidades financieras y relacionadas con el sector inmobiliario”, apunta Benito Iglesias, presidente de Fegein.

En la patronal creen que la estrategia de Sareb benefició al sector financiero, alargando los contratos de sus divisiones inmobiliarias y aumentando su valor, pero fue en contra de la economía real.

“En aquellas fechas, con el Banco de España y la CNMV mirando hacia otro lado, Bruselas tumbó el nefasto plan de negocio de la Sareb obligando a rehacerlo de nuevo bajo sus directrices y ordenando la creación de un grupo de control y gestión al banco de España que tuviera como única misión: supervisar la improvisación y los malos resultados iniciales de este organismo”, recuerda Iglesias.