Calvo recibe el Premio BASF por su compromiso con la economía circular

El galardón reconoce el proyecto “Calvo Residuo Cero”, la iniciativa de la compañía para conseguir una gestión sostenible de todos los residuos generados por su actividad

Calvo recibe el Premio BASF por su compromiso con la economía circular

Imagen de la entrega de premios BASF

El Grupo Calvo ha recibido el premio BASF a la mejor práctica circular en la categoría de «Gran Empresa» por su proyecto “Calvo Residuo Cero”, la iniciativa emprendida por la compañía para conseguir una gestión sostenible de todos los residuos generados por su actividad.

Durante la entrega de los galardones, Mané Calvo García-Benavides, consejero delegado de Grupo Calvo, ha agradecido a la organización la convocatoria de estos premios y el reconocimiento recibido por ser «un aliciente para seguir reforzando el compromiso de la compañía con la economía circular que se concreta en proyectos tan exigentes como “Calvo Residuo Cero”. Desde su implementación en 2017 ha supuesto un salto extraordinario permitiendo la valorización del 91% de nuestros residuos no peligrosos en todo el mundo».

El proyecto

“Calvo Residuo Cero” es una pieza clave dentro de la estrategia global de sostenibilidad Compromiso Responsable que se marca 17 objetivos de mejora en el horizonte 2020-2025 en tres áreas de actuación: océanos, medioambiente y personas. En materia de economía circular, la empresa destaca el compromiso de valorizar el 100% de los residuos no peligrosos.

Gracias a “Calvo Residuo Cero” la compañía se aproxima a este objetivo alcanzando en 2020 un 91,11%. Entre otros recursos, Grupo Calvo cuenta con fábricas propias de gestión de residuos en Brasil y El Salvador capaces de convertir los restos de la producción de atún y sardina en harinas de pescado y aceite que son utilizados como materias primas en la industria de alimentación animal y la cosmética.

Otros objetivos relacionados con la economía circular en el marco de “Compromiso Responsable 2025” son eliminar los materiales de un solo uso, especialmente plásticos, en fábricas y oficinas; conseguir que al menos el 95% de los envases sean reciclables y que al menos el 85% de los materiales utilizados tengan un origen reciclado o certificado como sostenible. A cierre de 2020, la compañía ha conseguido importantes avances, superando el objetivo del 95% de envases reciclables hasta llegar al 99,5% de los mismos. También progresa el indicador de materiales de origen reciclado o sostenible, situándose en un 51,8%.