Dos vicepresidentas gallegas y opuestas en el Gobierno de España

Pedro Sánchez ratifica los ascensos de Nadia Calviño y Yolanda Díaz, que asume la vicepresidencia tercera del Gobierno tras la salida de Iglesias

Pedro Sánchez y las cuatro vicepresidentas posan tras el nombramiento de Yolanda Díaz y de Nadia Calviño

Pedro Sánchez y las cuatro vicepresidentas posan tras el nombramiento de Yolanda Díaz y de Nadia Calviño

La salida de Pablo Iglesias del Gobierno para competir en las elecciones a la Comunidad de Madrid ha propiciado el ascenso de dos gallegas en el Gobierno de España. Yolanda Díaz asume la Vicepresidencia tercera del Ejecutivo, además de mantenerse al frente del Ministerio de Trabajo, mientras que la coruñesa Nadia Calviño asciende a vicepresidenta segunda, el puesto que ocupaba el líder de Podemos.

El día de los nombramientos Pedro Sánchez destacó que todas las vicepresidencias quedarán lideradas por mujeres, pues a Díaz y a Calviño se suman Carmen Calvo como vicepresidenta primera y Teresa Ribera, vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

«Con independencia de las preferencias políticas de cada cual, todos los españoles podemos sentirnos orgullosos al comprobar cómo nuestro país vuelve a ser una referencia internacional en derechos y libertades«, ha expresado el presidente, quien subrayó el liderazgo feminista del Gobierno español.

Fuentes del ala socialista del Gobierno han señalado que tienen el convencimiento de que Díaz seguirá defendiendo con el mismo empeño que Iglesias las tesis de Unidas Podemos, pero confían en que se suavicen las formas. Además, destacan la buena relación personal de la nueva vicepresidenta con muchos de sus compañeros de gabinete.

Tras confirmarse la remodelación, Díaz, en un mensaje en su cuenta de Twitter, ha expresado su honor por hacerse cargo de la Vicepresidencia tercera y ha resaltado «la fuerza del feminismo» en el Gobierno.

La abogada ferrolana procede de una tradición contrapuesta a la de la coruñesa Calviño, que ha ocupado diferentes cargos en Bruselas y ha cultivado la ortodoxia económica contra la que se reveló Díaz, una de las voces más destacadas del espacio rupturista tanto en AGE como en En Marea. Ambas mantuvieron discrepancias dentro del Gobierno, por ejemplo, a la hora de pronunciarse sobre la reforma laboral de Mariano Rajoy y su posible derogación o remodelación.

Calviño también se pronunció en redes sociales el día de su nombramiento, expresando su orgullo por formar parte de un gobierno “progresista, feminista y europeísta”. Además, expresó su compromiso de trabajar por una recuperación económica “fuerte, sostenible e inclusiva”.