Aguirre 'pasa' del PP y apoya la idea de Rivera de legalizar la prostitución

stop

POLÉMICA SOBRE CIUDADANOS

La candidata al Ayuntamiento de Madrid, Esperanza Aguirre.

en Barcelona, 15 de abril de 2015 (17:28 CET)

Si uno se declara liberal, debe ser coherente. Aunque los propios liberales tienen dudas sobre la medida. El caso es que Esperanza Aguirre, la candidata del PP al Ayuntamiento de Madrid, pasa de su partido y ha abrazado la propuesta de Ciudadanos, lanzada por Albert Rivera, sobre la legalización de la prostitucion.

Aguirre ha defendido que "quien desee cobrar por el sexo lo haga libremente", en contra de su partido, que le puso pegas a la medida de Ciudadanos, y aseguró que no se puede "comerciar con las personas", en palabras del portavoz parlamentario en el Congreso, Rafael Hernando.

Decisivos para gobernar en Madrid

La candidata del PP, ex presidenta de la Comunidad de Madrid, no deja de alabar a Ciudadanos, consciente, --aunque la dirección de su partido los ha descalificado-- de que los concejales de la formación de Albert Rivera podrían ser decisivos para garantizar la gobernabilidad del Ayuntamiento de Madrid.

La posición de Aguirre ha ido más allá, al asegurar de que existe la posibilidad de que mujeres, pero también hombres, decidan comerciar con su cuerpo libremente.

¿Pero es que no hay prostitución masculina, pero esto qué es?", ha asegurado este miércoles Aguirre, que ha pedido salir al calle para comprobar que la prostitución es cosa de hombres y mujeres.

"Catalán admirable"

Se trata de un reto a su propio partido, por lo que Aguirre se está convirtiendo en el "verso suelto" que se arrogaba Alberto Ruíz Gallardón, el gran adversario durante años de la propia candidata del PP en el Ayuntamiento de Madrid.

Y es que Aguirre ha aprovechado el debate sobre la prostitución para defender al propio Albert Rivera. "es un gran político que ha dado la cara por España en Cataluña de manera ejemplar y admirable".

 

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad