El PSC de Iceta camina ya hacia una escisión de su sector soberanista

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FUTURO SOCIALISTA

Miquel Iceta, en una imagen en el PSC | EFE

16 de junio de 2014 (21:42 CET)

El PSC vive con intensidad las últimas horas. La candidatura de Miquel Iceta a la primera secretaría de los socialistas catalanes, presentada este lunes, concitó de inmediato el apoyo de dirigentes como el alcalde de Lleida, Àngel Ros, uno de los referentes de los sectores críticos del partido. “Me ha sorprendido favorablemente su candidatura”, aseguró, después de reunirse con el propio Iceta. Pero ese apoyo no es unánime y se abre la puerta a una posible escisión, protagonizada por el diputado Joan Ignasi Elena, impulsor de la corriente Avancem.

El PSC, tal y como se ha conocido hasta ahora, está a punto de cambiar de piel. Electoralmente es una fuerza política débil, sólo afianzada en el área metropolitana. Pero la dirección de los socialistas catalanes hace meses que consideró que su objetivo era ganar tiempo, resistir, y buscar una alternativa, junto con el PSOE, al soberanismo, que pasa por una reforma de la Constitución.

Y ese camino lo siguió Pere Navarro, como primer secretario, con poca suerte, y lo recoge, con otros modos, formas y estrategias, Miquel Iceta, que opta al cargo y que, desde este mismo lunes, trata de recoger los 2.000 avales necesarios para que los militantes lo puedan votar el 13 de julio, después de la fallida Operación Parlon.

Discrepancias de foma permanente

Su discurso en el consejo nacional del domingo, y su escrito para anunciar su candidatura constatan que Iceta no variará el rumbo del PSC. La mención a los sectores críticos fue evidente: “Algunos compañeros y compañeras expresan públicamente sus discrepancias de forma permanente. Tienen derecho a hacerlo. Pero nosotros tenemos la obligación de preguntarnos si están dispuestos a respetar nuestro código ético y las decisiones que tomamos democráticamente. Y a esta pregunta aún no tenemos respuesta. Este partido es y debe ser un partido plural. Sí, plural, respetuoso de las diversas opiniones. Plural y unido”.

La cuestión central, aunque el PSC no sólo se ha desgastado por ello, es el derecho a decidir. Iceta asumió, después de valorar el trabajo de Pere Navarro, el reto de defender las posiciones propias. “Deberemos defender nuestros planteamientos contra corriente”, aseguró.

Pregunta soberanista 'tramposa'

Pero, ¿qué quiere decir Iceta sobre la consulta soberanista? El sector crítico de Avancem, que impulsa Elena, o Agrupació Socialista, en el que está el propio Ros, o los ex consellers Marina Geli o Antoni Castells, reclaman que el PSC no rechace la consulta, y que apueste por el derecho a decidir. Y el PSC, hasta el domingo con Navarro, y, previsiblemente con Iceta a partir del congreso del 19 de julio, no renuncia a esa consulta, pero la quiere “legal y acordada”.

En el consejo nacional, Iceta, que pronunció un discurso que muchos dirigentes calificaron como “propio de un primer secretario”, lo constató: “A favor de una consulta legal y acordada, sí. Votando afirmativamente una ley de consultas –se tramita en el Parlament-- que cuente con la luz verde del Consejo de Garantías Estatutarias, pero respectando siempre el estado de derecho”, aseguró.

Y la gran diferencia llega cuando Iceta afirma que la pregunta que pactó el President Mas con las fuerzas políticas que defienden el derecho a decidir –CiU, ERC, ICV, y la CUP-- es “tramposa”, emplazando al partido a “explicar que no hay ley que pueda emparar la tramposa doble pregunta acordada”. Y “explicando que lo que le conviene a Catalunya es renovar su pacto con el resto de España a través de una reforma constitucional que sea refrendada a través del voto de los catalanes y del conjunto de españoles”.

Elena o se presenta o se va

Ante eso, el colectivo de Avancem se inclina ya por dejar el partido. Joan Ignasi Elena comparecerá este miércoles dejando una mínima posibilidad para presentar su propia candidatura. Pero Elena, este lunes rechazó un PSC que fuera dirigido por Iceta, antes de conocer que, efectivamente, el veterano dirigente la presentaba oficialmente.

Elena, junto a otros dirigentes favorables al derecho a decidir del PSC, habían aproximado posiciones con Núria Parlon, la alcaldesa de Santa Coloma. Pero su renuncia, en parte por motivos personales, y en parte porque no obtuvo el plácet del núcleo duro del aparato del PSC para contentar a los críticos, frustró la operación.

La ex consellera Marina Geli también puso objeciones a Iceta, asegurando que debía explicar su proyecto y que el problema del PSC no es de personas. “Iceta debe explicar hacia dónde quiere ir”, aseguró, apuntando que ella misma seguirá otra dirección.

Liderazgo hasta después de las municipales de 2015

El camino de Iceta parece claro. Quiere llevar el partido desde ahora hasta “el próximo congreso ordinario”, después de las elecciones municipales de 2015. Iniciar un proceso de primarias, para elegir el candidato o candidata a la Generalitat, en el que él no se presentará, colaborar en la renovación del PSOE y “renovar las ideas y las formas de ejercer la política” del PSC.

Pero en esa vía, el PSC será ya otra cosa. Hay dirigentes que ya no quieren seguir ese proyecto. Tanto desde los sectores más apegados al aparato del partido, como los críticos oficiales que llevan muchos años ostentando esa etiqueta, “la escisión es ya inevitable”.
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