Nuria Marín (PSC) con Celestino Corbacho (Ciudadanos) en el pleno de la Diputación de Barcelona del pasado 11 de julio en el que la socialista se proclamó presidenta de esta corporación provincial. /EFE/ Quique García

El lazo amarillo gana en la Diputación de Barcelona

stop

ERC reprocha a JxCat que presente una moción sobre el lazo amarillo en la Duputación después de pactar su gobierno con el PSC

Josep Maria Casas

Economía Digital

Nuria Marín (PSC) con Celestino Corbacho (Ciudadanos) en el pleno de la Diputación de Barcelona del pasado 11 de julio en el que la socialista se proclamó presidenta de esta corporación provincial. /EFE/ Quique García

Barcelona, 26 de septiembre de 2019 (14:03 CET)

La Diputación de Barcelona que preside la socialista Nuria Marín aprobó en el pleno de este jueves la restitución del lazo amarillo en la fachada de la institución. La votación registró 28 votos a favor (Junts per Catalunya, ERC y los comuns) por 22 en contra (PSC, Ciudadanos y PP). La única diputada de Tot per Terrassa se abstuvo.

Pese a ser los socios de gobierno del PSC, Junts per Catalunya presentó la moción a favor del lazo amarillo que la socialista Marín quitó después de proclamarse presidenta el pasado julio. El portavoz de JxCat, Joan Carles García Cañizares, afirmó que “no es un símbolo independentista sino en defensa de la libertad”. Insistió en que colocarlo de nuevo en la fachada era “una cuestión de sentimiento y de libertad de expresión”.

ERC votó a favor pero con duros reproches a JxCat. Son socios de gobierno en la Generalitat, pero están enfrentados en la Diputación de Barcelona. El republicano Dionís Guiteras indicó que, con la moción del lazo amarillo, la formación de Quim Torra y Carles Puigdemont “quiere lavarse la cara ante sus militantes” por el pacto que hicieron en la Diputación al entregar la presidencia a los socialistas.

Guiteras indicó que PSC y Jxcat “no han hecho los deberes” al llevar al pleno sus discrepancias. Este es el mismo argumento que expuso Lluïsa Melgares, de Tot per Terrassa, que criticó el gobierno municipal “por no ponerse de acuerdo y venir aquí a escenificar esta diferencia”.

Tal como hicieron en el Ayuntamiento de Barcelona, los comuns votaron a favor de restituir el lazo amarillo. Su portavoz, Jonatan Fornés, indicó que es ·un patrimonio colectivo” que “simboliza la presunción de inocencia”.

Pilar Díaz Rimero, del PSC, argumentó que las instituciones no pueden mostrar “símbolos que no sean inclusivos” y que, “por neutralidad”, votarían en contra. En el mismo sentido, el popular Xavier García Albiol señaló que “no se pueden utilizar las instituciones de forma partidista”.

CS pide a Marín que reconsidere los pactos

Salvador Tovar, de Ciudadanos, indicó a Marín que “sus socios (JxCat) han lanzado un torpedo a la línea de flotación de la presidenta”. Le pidió que reconsidere su política de pactos.

A tenor de las resoluciones del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya y de la Junta Electoral Central, el lazo amarillo no se volverá a colocar en el balcón de la Diputación hasta después de las elecciones generales del 10 de noviembre.

Como presidenta de la Diputación, Marín podría negarse a colocar el símbolo. No obstante, en el pleno de este jueves no realizó ningún comentario sobre cuáles son sus intenciones sobre el lazo amarillo más allá del 10 de noviembre.

El pleno de la Diputación de Barcelona también rechazó  desvincularse de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI). La propuesta presentada por el PP consiguió el apoyo del PSC y Ciudadanos (22 votos), pero quedó en minoría frente a los 23 votos de los independentistas de ERC y JxCat. Esta vez, los comuns y la diputada de Tot per Terrassa se abstuvieron.

En realidad, la Diputación de Barcelona tan solo consta como “adherida” a la AMI. Nunca ha sido socio de pleno derecho de la entidad y, por lo tanto, tampoco ha pagado ninguna cuota.

El debate del pleno se ha centrado en el lazo amarillo y la adhesión a la AMI. Curiosamente, el incremento salarial del 0,25% para todo el personal de la Diputación, incluidos los políticos electos, se aprobó sin ninguna intervención. Este incremento tiene efectos retroactivos al 11 de julio, el día en que se proclamó el nuevo gobierno de Marín.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad