El eurodiputado socialista, Juan Fernando López Aguilar.

López Aguilar (PSOE): "La Comisión Europea no nos ha dado ningún toque"

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Economía Digital entrevista al eurodiputado socialista Juan Fernando López Aguilar en plena polémica por la reforma del sistema de elección del CGPJ

Madrid, 17 de octubre de 2020 (16:49 CET)

La propuesta del Gobierno de acabar con las mayorías reforzadas (tres quintos de las Cortes) para lograr la elección de los vocales del Consejo General del Poder Judicial mediante mayoría simple ha levantado todo tipo de alarmas, advertencias y temores por el ataque que supone a la independencia de los magistrados. El Partido Popular amenaza con llevar esta iniciativa de PSOE y Podemos a la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior del Parlamento Europeo.

Economía Digital entrevista al eurodiputado socialista que preside dicha comisión, Juan Fernando López Aguilar, que se defiende diciendo, entre otras cosas, que este mecanismo europeo “no se ha creado para denunciar este asunto”.

Pregunta.- ¿La propuesta de reforma del CGPJ es un mecanismo de presión para que el PP se siente a negociar?

Respuesta.- No. Es el producto de la exasperación de la paciencia frente a quien se llena la boca de la Constitución, pero la incumple y la viola constantemente que en este caso es el PP.

La Constitución mandata claramente a las Cortes Generales la renovación de los órganos de elección parlamentaria y no estamos cumpliendo ese mandato por la irresponsabilidad del PP, que pretende prorrogar artificiosamente la mayoría absoluta que tuvo en 2011 y perdió en 2015 y de la que procede la actual composición de los órganos constitucionales. Estamos en 2020 y han pasado nueve años. Además del CGPJ están pendientes de renovar el Tribunal Constitucional, el Defensor del Pueblo, el consejo de RTVE y el Tribunal de Cuentas

Es inaceptable que no haya ninguna respuesta frente a esta erosión de las instituciones que causa un profundo descrédito al orden constitucional de España. PSOE y Podemos  han presentado esta iniciativa como la última alternativa frente al bloqueo.

P.- ¿Estarían dispuestos a retirar la propuesta registrada en el Congreso para volver a la mesa de negociación con el PP?

R.- El Gobierno ha intentado negociar hasta la extenuación y es el PP quien impone la prórroga agónica de la actual composición con el coste que supone para las instituciones y los españoles.

El PP lo tiene muy fácil: si no quieren ver en el BOE la proposición de ley aprobada lo único que tienen que hacer es formar parte de esa mayoría de 3/5 con la cuota que les corresponde y no con la que intentan imponer como si todavía tuvieran mayoría absoluta.

P.- Precisamente, el PP anunció ayer que quiere llevar el asunto a la comisión que usted preside (la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior)

R.- Es una comisión reforzada como nunca por el Tratado de Lisboa que establece el Espacio de Libertad, Justicia y Seguridad. Es competente de la cuarta parte de los actos legislativos europeos. Para la adhesión de los estados miembros a la UE se les exige el cumplimiento de los estándares democráticos y de los valores fundacionales consagrados en el artículo 2 de la UE y cuyo incumplimiento está sancionado por el artículo 7, pero no existía un mecanismo permanente para exigirles el cumplimiento de los valores fundacionales.

Por eso le ordenamos a la Comisión que estableciese lo que ahora se llama el Marco del Estado de Derecho, que permite someter a todos los Estados miembro con carácter regular y sin excepción y con parámetros objetivos a una revisión de sus Estados de derecho en sus reformas constitucionales y legislativas como alerta temprana para que ninguno se desvíe en los valores reflejados en el artículo 2 de la UE. De ahí que, si los violan gravemente se podría activar el artículo 7 de la UE, que es lo que ha sucedido con Hungría y Polonia. Son supuestos que nada tienen que ver con lo que está pasando en España.

El Parlamento Europeo no nos ha dado un 'toque' 

El eurodiputado socialista, Juan Fernando López Aguilar.

P.- ¿Podría afectarle a España si aprueba la reforma del CGPJ? ¿Podría afectar a los fondos europeos?

R.- No. El mero hecho de que el PP haya intentado fijar ese objetivo en la retina colectiva de los medios de comunicación muestra hasta qué punto está desentendido de la suerte de los españoles y las empresas que necesitan como agua de mayo esos fondos de recuperación para salir de la crisis.

Para empezar, en España los dos grupos que han tomado esta iniciativa -PSOE y Podemos- no suman mayoría absoluta, con lo que necesitan sumar otras minorías y en ningún caso están arrasando con los derechos de ninguna minoría.

En segundo lugar, es falso que el mecanismo del Estado de derecho se haya puesto en marcha nunca por una propuesta que ni siquiera es ley todavía.

Este procedimiento se puso en marcha en relación con Hungría y Polonia después de años de trabajo intensivo y de deliberación parlamentaria, de escuchar las audiencias parlamentarias de gran impacto a jueces y fiscales, abogados, expertos, académicos, think tanks… denunciando durante años el desmoronamiento constitucional tanto en Hungría como en Polonia, como consecuencia de una estrategia deliberada para acabar con las garantías del artículo 2 llevada a cabo por sus respectivos gobiernos en amplias mayorías absolutas.

P.- Usted es el ponente del informe Un riesgo claro de violación de Polonia del Estado de derecho

R.- Sí, soy el ponente y he tenido que asumir el coste por ello. Tanto en Hungría como en Polonia, los medios de comunicación están absolutamente dirigidos por el Gobierno y la campaña de prensa contra el Parlamento Europeo, en general, y contra mí, en particular, ha sido masiva.

Los dos países sufren una acumulación de reformas constitucionales y legales impuestas por la sola mayoría absoluta del partido que apoya al Gobierno sin contar con nadie más.

Primero, en el caso de Hungría en una legislatura revocaron pieza por pieza su orden constitucional y en el caso de Polonia también lo han conseguido ley tras ley sentenciadas por sus tribunales constitucionales fueron sentenciadas como leyes inconstitucionales. Por eso, he hablado muchas veces de la ‘Putinización’ de Hungría y la ‘Orbanización’ de Polonia.

El procedimiento del artículo 7 no se pone en marcha porque se quiera reformar nuestro Poder Judicial, se pone en marcha porque -Polonia y Hungría- han ido arramplando con todas las instituciones con su sola mayoría absoluta, mediante procedimientos de urgencia y sin admitir enmiendas ni incorporar a ninguna minoría en ninguna negociación.

Además, desacatan sentencias de sus propios tribunales constitucionales como es el caso de Polonia o sentencias condenatorias del Tribunal de Justicia de la UE, cosa que nunca había pasado en Europa. 

P.- Sin embargo, la Comisión Europea les ha dado un ‘toque’ esta semana por la reforma del CGPJ

R.- No es un toque, la Comisión ha dado una respuesta de manual en una rueda de prensa y no contiene ninguna nota preocupante. El comisario europeo de Justicia recuerda que existen mecanismos que examinan toda la legislación que puede afectar al Estado de Derecho en un Estado miembro. De hecho, el informe anual de la Comisión nos advierte de que los órganos constitucionales en España estaban caducados y no se renuevan. Nos llamaron la atención por eso.

El PSOE tiene muy claro que la intención la iniciativa del PP de llevar este asunto a Europa responde a la competición de las tres derechas para erosionar al Gobierno en todos los frentes. El objetivo principal del PP es frenar el drenado de votos constantes hacia la ultraderecha que capitaliza Vox.

P.- ¿Cómo está viendo las negociaciones? ¿Nos llegarán los fondos europeos a tiempo?

R.- Soy muy positivo porque es mi obligación, aunque requerirá de muchas horas de negociación. Nuestro trabajo en el Parlamento Europeo es necesario porque es legislador y algunos de los fondos del paquete europeo tienen que ser aprobados por los 27 Estados miembros.

A veces, se producen dinámicas negativas donde algunos van de farol, otros chantajean a los demás, como Víctor Orban, el húngaro chantajea a los demás con el objetivo de que si no se excluye la regla del Estado de Derecho no habrá fondos de recuperación como si él no necesitara las ayudas. En eso consisten las negociaciones, en estar hasta la extenuación hasta conseguirlo.

Espero, por el bien de Europa, que la extrema derecha eurófoba no haga más daño y no se salga con la suya. Sería catastrófico el no saber responder en clave europea con la que está cayendo.


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