Mas quiere blindarse con ERC en el Govern para llegar al 2015

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DEBATE SOBERANISTA

Junqueras y Mas, en el Parlament./EFE/Toni Garriga

23 de junio de 2014 (21:05 CET)

Esquerra Republicana ha querido, en todo este segundo mandato del President Artur Mas, que CiU se comprometiera sin fisuras con la consulta soberanista. Y Mas lo ha hecho. Hasta el punto de que está determinado a convocar el referéndum del 9 de noviembre justo cuando el Parlament apruebe la ley de consultas.

Mas lo ha reiterado. “Lo que tengo claro es que habrá convocatoria”, aseguró este domingo en una entrevista en Catalunya Ràdio. Y, una vez cumplido ese compromiso, tratará de que Esquerra entre en el Govern para afrontar los duros meses que arrancarán desde la Diada hasta finales de año, con el objetivo de llegar a 2015.

Junqueras afea a Mas su plan B

Mas no puede hacer otra cosa. Ha llegado muy lejos siguiendo el guión que él mismo se marcó, junto con Esquerra Republicana. El presidente de los republicanos, Oriol Junqueras, lo sabe. Y sabe también que Mas no sacará las urnas a la calle sin una cobertura legal.

Lo que ocurre es que el líder de ERC no desea que ya se dé por fracasado ese plan. Y ha afeado al President que éste comunique, en reuniones privadas, que la consulta no se podrá realizar, y que deberá convocar elecciones anticipadas a lo largo de 2015 o cuando se pueda. Pero se anuncie o no, sea diga en público o no, los republicanos son conscientes de que no habrá consulta.

Gobierno unitario, en otoño y para resistir

Por ello, Esquerra estaría dispuesta a entrar ahora en el Govern. En otoño, como aseguró Mas en la misma entrevista radiofónica. Los republicanos aceptan el envite. Este mismo lunes, el diputado Oriol Amorós, candidato a las primarias de ERC para elegir al alcaldable por Barcelona, se mostró partidario de llegar a un acuerdo con CiU. “Nosotros hemos repetido lo que hemos dicho siempre, y estaremos esperando”, aseguró, en relación a esa petición del President para formar parte del Govern. Amorós añadió que ERC “se moja en todo lo que sea necesario para que el proceso vaya adelante”.

El problema es que el proceso podría quedar paralizado cuando el Gobierno español recurra la ley de consultas, y la posterior convocatoria del referéndum. Mas no podrá hacer otra cosa que tratar de aguantar, si convence a ERC, y buscar la fecha más adecuada para adelantar las elecciones autonómicas, que llegarían después de las municipales de mayo de 2015, donde Esquerra espera lograr un gran resultado que le otorgue un poder territorial que ahora no tiene.

¿Y el plan del Gobierno español?

La gran paradoja es que Mas planteó, desde el primer minuto, un proceso soberanista que tenía como gran objetivo el provocar una reacción en el Gobierno español, para lograr un mejor encaje de Catalunya en España, después del fracaso del Estatut de 2006.

Pero la reacción no llega. Mas querría disponer de un plan del Gobierno, la vía de Navarra que el empresariado catalán ya ha puesto sobre la mesa, como ha hecho Foment, y someterlo a votación, junto a la doble pregunta que pactó con ERC, ICV y la CUP.

Dependerá del presidente Mariano Rajoy anticipar esa oferta, o dejar que Mas acabe asumiendo que
un 'hasta aquí hemos llegado'.

Mas intentará este jueves, en Girona, que el nuevo Rey, Felipe VI pueda aproximar posiciones. El monarca y el President coincidirán en la cena del V Foro Impulsa de la Fundació Príncep de Girona, rodeados de empresarios. El Govern admite, sin embargo, que esa coincidencia no permitirá un diálogo profundo, y que deberá ser en otro encuentro posterior.
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