Mas rechaza ser un nuevo Ibarretxe y activa la fuerza del “pueblo catalán"

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DERECHO A DECIDIR

06 de abril de 2014 (21:14 CET)

La consulta soberanista del 9 de noviembre es “irenunciable”. Son palabras de la vicepresidenta del Govern, Joan Ortega, que se entrevistó la pasada semana con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. El movimiento soberanista, que protagoniza la Asamblea Nacional Catalana, presiona con fuerza, y el resto de fuerzas políticas a favor del derecho a decidir siguen detrás.

Por ello, el President Artur Mas aseguró este domingo, que el Estado “no podrá parar la voluntad de un pueblo”, aunque el Congreso rechace este martes la posibilidad de que la Generalitat convoque la consulta.

Sin embargo, se podría abrir una etapa de acercamiento, provocada por la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la declaración de soberanía del Parlament. La reforma de la Constitución es una vía que comienza a valorar el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, y que secunda el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. Lo que ocurre es que esa reforma no podrá llegar antes de las elecciones generales de 2015.

La imagen de derrotado de Ibarretxe

Mas, en cualquier caso, juega la vía de la presión ciudadana. Ante la posibilidad de acudir al Congreso, y defender él mismo la consulta, Mas ha renunciado, incluso tras conocer que será el propio Rajoy quien protagonice el debate, junto con Rubalcaba. Mas, desde que se planteó defender la proposición de ley del Parlament en el Congreso, para pedir la transferencia de la competencia estatal y poder convocar un referéndum, rechazó su asistencia.

Asegura que quien insiste en que vaya, como la líder del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, desea que se reproduzca la imagen del lehendakari Ibarretexe, derrotado en la cámara baja. “Yo esa gran victoria no se la quiero dar”, afirmó este domingo en una entrevista en La Xarxa.

Mas insiste en que le encantaría defender la consulta en el Congreso, y que tendría “muchas ganas de intervenir”, pero que prima la idea de no ofrecer la imagen de un President derrotado.

Movimiento populista

Por tanto, ese partido ya se da por perdido y descontado. Mas confía en la fuerza de un movimiento que tiene un componente populista, y que ha programado, como ha hecho la ANC, actos de movilización desde el 11 de septiembre hasta el 9 de noviembre, prácticamente cada día, ocupando plazas públicas.

Mas considera que Rajoy se equivoca al rechazar la posibilidad de realizar esa consulta, y que podría haber compensado el “error monumental” de la sentencia del Constitucional contra el Estatut de 2010.


El hecho es que partir del 8 de abril, de este martes, el partido puede ser complicado. Mas ya ha decidido escudarse “en el pueblo catalán”, y a ver qué pasa.
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