La ministra de Hacienda, María Jesús Montero durante su réplica en el Congreso este jueves durante la segunda jornada de debate a la totalidad de los Presupuestos de 2021. EFE/Chema Moya

María Jesús Montero lanza un último intento para apear a Bildu de los presupuestos

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Montero junto a otros ministros insisten en atar las cuentas con Ciudadanos y desligarse de Bildu

Nuria Val

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero durante su réplica en el Congreso este jueves durante la segunda jornada de debate a la totalidad de los Presupuestos de 2021. EFE/Chema Moya

Madrid, 13 de noviembre de 2020 (06:55 CET)

La batalla dentro del Gobierno entre la ‘Vía Montero’ o la ‘Vía Iglesias’ para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) no ha hecho más que comenzar.

Mientras el vicepresidente segundo se decanta por seguir contentando a Bildu y ganarse a ERC; la ministra de Hacienda insiste en pactar las enmiendas con Ciudadanos y en atar el apoyo del PNV a las cuentas públicas. 

A los dos les sale la aritmética parlamentaria por la buena disposición de todos los interlocutores. Pero estos días de reuniones serán cruciales para determinar qué socios se acabarán haciendo con el poder de la estabilidad de la legislatura.

El ‘sí’ de Bildu a la tramitación presupuestaria en el Congreso ha colocado a algunos barones socialistas y ministros en pie de guerra. Este sector considera que el Ejecutivo está dañando la línea de flotación del PSOE, alejándose de todo aquello que juró defender.

Según ha podido saber Economía Digital, existe un “fuerte malestar” entre algunos ministros y también dentro del Partido Socialista por los compañeros de viaje escogidos por Iglesias.

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, durante su intervención en la segunda sesión del debate de moción de censura presentada por Vox, este jueves en el Congreso.

Presiones de Iglesias

Fuentes del Gobierno describen en privado que el vicepresidente está ejerciendo “presiones” en el Ejecutivo para que se decanten por su vía, la del apoyo de los socios de investidura a las cuentas. Y así sacar de la ecuación a Cs. 

Los morados venden como algo “inédito” el apoyo de Bildu a los Presupuestos. Nunca antes, la formación abertzale había dado un ‘sí’ a la tramitación de los Presupuestos. Y la nueva ‘presa’ de Iglesias, sin lugar a dudas, será conseguir “al menos”, insisten, la abstención de ERC. De ahí la concesión a través de enmienda aprobada en el Congreso para eliminar el castellano como lengua vehicular del Estado.

Un paso que ha hecho retroceder a Ciudadanos. Inés Arrimadas se vio obligada por los suyos a exigir al Ejecutivo la eliminación de esta propuesta si quieren su ‘sí’ a las cuentas públicas. “Sé que tiene presiones dentro y fuera, pero el momento de país lo merece”, le respondió a Arrimadas la titular de Hacienda.

María Jesús Montero dedicó gran parte de la presentación de las cuentas, este jueves en el Congreso, a seguir tendiendo la mano a los naranjas. Así valoró la “valentía” de Arrimadas “para intentar devolver su partido al espacio político del centro derecha” y aseguró que "más allá de que se pacte o no se pacte con su formación política es bueno" que haya un partido en ese espacio.

El presidente del PNV, Andoni Ortuzar. /EFE/Luis Tejido

Ortúzar se reúne con Sánchez

Los ministros que mantienen esta vía para sacar los Presupuestos adelante saben que, además de Ciudadanos, el gran escollo esta semana ha sido el PNV. La formación vasca se ha hartado del ninguneo de Iglesias con Bildu y se ha plantado en Madrid.

Según ha podido saber Economía Digital, el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, viajó este miércoles a Madrid para reunirse con Pedro Sánchez en el área de Gobierno del Congreso de los Diputados. Fuentes cercanas informan que Ortúzar exige a Sánchez “acuerdos complementarios” que nada tienen que ver con las cuentas, sin querer desvelar el contenido.

El dirigente vasco también pidió “respeto” y defendió las propuestas de su partido “para mejorar la vida en el País Vasco”. Entre las que hacen saber se encuentra la subida del diésel, una propuesta por la que se disculpó Montero desde la tribuna negando saber que es una reivindicación del PNV.

Los vascos también piden eliminar la subida del IVA a las bebidas azucaradas y comentan la conveniencia de concertar con el Gobierno vasco determinados cambios tributarios dispuestos en el proyecto de Presupuestos que también afectan a las administraciones forales.

El PNV critica que el Gobierno fíe todo el crecimiento económico a la aplicación de los Fondos de Reconstrucción del programa Next Generation UE, unos fondos cuya “inconcreción”, por parte del Ejecutivo, les inquieta.

PNV vs Bildu

Algo que también pone nerviosos a los dirigentes del PNV es la relación que desde hace relativamente poco mantiene Iglesias con Bildu. Se asocia al PNV como la única formación vasca que ha conseguido año tras año arrancar concesiones al Gobierno para el País Vasco.

El partido de Otegi se convierte en serio competidor tras años rechazando las cuentas públicas. Bildu ha encontrado en Iglesias la horma de su zapato. Su hombre de confianza para arrancar concesiones que son bien distintas a las que sigue reclamando el PNV.

Las diferencias se vieron claras desde la tribuna del Hemiciclo. Mientras el PNV pide AVE, EH-Bildu reclama Cercanías. Los de Bildu no se contentan y solicitaron este jueves “más impuestos a los ricos”, señaló Oskar Matute.

El recelo entre unos y otros también se trasladó este jueves a la Cámara autonómica. El líder de Sortu y parlamentario de EH Bildu, Arkaitz Rodríguez, comentó que mientras el PNV participa en la política española para "mendigar" y para "sostener el régimen en beneficio de unos pocos", la coalición soberanista "va a Madrid a tumbar definitivamente ese régimen en beneficio de las mayorías y de los pueblos".

Anuncio que fue contestado por la parlamentaria del PNV, Itxaso Berrojalbiz, quien reprochó a EH Bildu en la Cámara vasca que ponga "zancadillas" a la aprobación de las cuentas vascas mientras "no tiene problema" en apoyar unos Presupuestos Generales del Estado que "aumentan" el dinero destinado a la Casa Real.

El diputado de EH Bildu, Oskar Matute durante su intervención en el Congreso este jueves durante la segunda jornada de debate a la totalidad de los Presupuestos de 2021. EFE/Chema Moya

Acercamiento de presos

Sin duda, el Ejecutivo ya ha cumplido con los vascos parte de los acuerdos preliminares a estas cuentas, que algunos llaman “acuerdos complementarios”. Se trata de reivindicaciones fuera de la negociación de los Presupuestos que los vascos le han reclamado en más de una ocasión al Gobierno, como el acercamiento de presos.

Sánchez ya habría decidido acelerar el traspaso de la treintena de competencias al País Vasco comprometidas con el PNV, entre ellas la de las cárceles que el PNV controlará en marzo de 2021. 

En este asunto, tanto PNV como Bildu estarían a favor, aunque da la casualidad que el ‘sí’ expreso de Bildu a apoyar los Presupuestos se hizo público tan sólo unas horas antes de conocerse que el Ministerio del Interior autorizó el acercamiento de otros cinco presos de ETA al País Vasco, dos de ellos asesinos de los Jiménez-Becerril.

El acto fue entendido como una "muestra de la voluntad del Gobierno de España para trabajar en el proceso de socialización", según defendió la vicelehendakari socialista, Idoia Mendia.

Según la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), son ya 103 presos de ETA trasladados con el Gobierno de Sánchez, de los que 18 son directamente al País Vasco y Navarra. 25 tienen delitos de sangre y otros 15 han sido progresados al tercer grado o régimen de semilibertad (entre ellos, cinco con delitos de sangre).

"Hoy si cabe desde la AVT escribimos estas líneas más preocupados que nunca, ya no por los acercamientos, sino por esas palabras del vicepresidente segundo del Gobierno que dinamitan absolutamente toda la Verdad de lo que ha sucedido en este país, permitiendo que sean los verdugos los que ganen la batalla del relato y encima gobiernen España", señala la asociación en un comunicado.

La AVT vincula el "fin de la dispersión" de los presos de ETA con una "cesión" en la negociación de los Presupuestos, ya que denuncian que siguen sin colaborar con la Justicia en los crímenes que aún no han sido esclarecidos. "Ahora que el señor Iglesias ha afirmado sin tapujos que Bildu será uno de los principales dirigentes del Estado, podemos temernos lo peor, ya que recordemos: no los quieren cerca, los quieren libres", zanjan.

Inés Arrimadas no teme las consecuencias electorales que pueda tener su decisión de negociar los presupuestos: "Me importan un pimiento las encuestas"./ EFE

Arrimadas tenderá la mano hasta el final

La vía PNV-Ciudadanos vuelve a dar quebraderos de cabeza al sector más moderado del Gobierno que busca anular la ‘Vía Iglesias’ para desligarse de Bildu. Arrimadas sigue tendiendo la mano y escurre el bulto en el Ejecutivo asegurando que “es el Gobierno quien tiene que elegir entre unos u otros”.

Los naranjas entienden que Podemos seguirá poniendo palos en las ruedas de la negociación como hizo su portavoz, Pablo Echenique, este jueves al advertir: "Tenga cuidado señora Arrimadas, no vaya a ser que vote unos Presupuestos socialcomunistas", ironizó, para luego negarles cualquier posibilidad de influenciar los Presupuestos y situarlos en la "foto de Colón" junto a PP y Vox.

El Gobierno comienza a asumir que el reto de atraer a los naranjas será difícil, pero como Arrimadas no está dispuesto a tirar la toalla. Al menos, no María Jesús Montero, frente a los intentos de presión de Pablo Iglesias.

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