Carles Puigdemont en vídeoconferencia desde Bruselas en el acto de final de campaña de JpC en Barcelona, el 26 de abril. Foto: EFE/TA
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Puigdemont y sus afines aprovechan la jornada de reflexión para reunir 5,8 millones en su "caja de solidaridad" independentista

Alessandro Solís

Economía Digital

Carles Puigdemont en vídeoconferencia desde Bruselas en el acto de final de campaña de JpC en Barcelona, el 26 de abril. Foto: EFE/TA

Barcelona, 27 de abril de 2019 (18:15 CET)

Para poner fin a una campaña atípica, una jornada reflexión atípica. Los candidatos a las elecciones generales por fin descansan en sus pueblos o con sus familias, mientras la maquinaria independentista no se detiene. "Día de reflexión, día de donación" es el mantra de Carles Puigdemont que suscriben sus compañeros de Junts per Catalunya (JpC).

La controvertida jornada de reflexión previa a las elecciones sirve de trampolín al independentismo para pasar de pedir el voto a pedir caridad, en una suerte de continuación indirecta de la campaña. Las últimas dos semanas han estado marcadas por el discurso separatista de denuncio de "la represión" como pretexto para pedir el apoyo en las urnas. Siguiendo el mismo relato piden también el altruismo de sus simpatizantes.

JpC hace suya la "caja de solidaridad" de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, uno de los pocos cordones que aún le unen con el resto del espacio soberanista. La formación la hace tan suya que incluso la promociona en plena jornada de reflexión con su propio logo e intervención del propio Puigdemont, que agita los fantasmas de la "represión".

"La caja de solidaridad recoge los recursos para ayudar a todos los perseguidos por la represión. Ahora quieren arruinar la vida a 30 personas más. ¡No lo permitamos!", escribió el ex president de la Generalitat desde su cuenta de Twitter. "La represión no para, nuestra solidaridad tampoco", lee la imagen que acompaña el tuit.

JpC y Puigdemont piden 5,8 millones

El expresidente de la ANC y candidato al Congreso de JpC, Jordi Sànchez, pasa la jornada de reflexión en la cárcel de Soto del Real, al igual que el candidato de ERC, Oriol Junqueras. Sin posibilidad de hacer campaña electoral, ha optado por volcarse con una campaña para llenar la denominada "caja de solidaridad".

"La confiscación de bienes de los adversarios políticos ha sido siempre un acto de pura y dura represión, pero nuestra dignidad y solidaridad son irrenunciables. La fuerza de la caja de solidaridad no para", escribió Sànchez en Twitter. También hubo mensajes en la misma línea por parte de Elsa Artadi y Carme Forcadell.

La número dos de JpC al Congreso, Laura Borràs, aseguró que "la represión tiene muchas formas y las vamos conociendo todas: censura, confinamiento, prisión, exilio...y también las fianzas para personas inocentes. El plazo para pagar la locura de los 5,8 millones de euros se acaba. ¡Ayudémoslos, ayudémonos!".

La máquina recaudatoria

En julio de 2018, cuando se preparaba para la Diada, la ANC dijo que su caja de solidaridad había recogido suficientes fondos como para hacer frente a unos 4 millones de euros en fianzas impuestas a dirigentes soberanistas. Así las cosas, desde entonces habría tenido que recaudar unos 1,8 millones restantes antes de que se cumpla el plazo.

Los fondos recolectados por la ANC en teoría servirán para pagar las fianzas de una treintena de procesados por el juzgado número 13 de Barcelona, entre ellos el director de TV3, Vicent Sanchis, y la interventora general de la Generalitat, Rosa Vidal.

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