Inés Arrimadas protesta en Waterloo ante la residencia de Carles Puigdemont, el 24 de febrero de 2019. Foto: Twitter

Puigdemont se une al "show mediático" de Arrimadas en Waterloo

stop

La dirigente de Ciudadanos lleva a Waterloo una pancarta que dice "la república no existe" y el ex 'president' le abre la puerta de su casa

Alessandro Solís

Economía Digital

Inés Arrimadas protesta en Waterloo ante la residencia de Carles Puigdemont, el 24 de febrero de 2019. Foto: Twitter

Barcelona, 24 de febrero de 2019 (12:27 CET)

Pese a asegurar el sábado que no iba a participar en el "show mediático" de Inés Arrimadas en Waterloo, Carles Puigdemont sí que aportó su grano de arena al espectáculo. Mientras la dirigente de Ciudadanos ofrecía declaraciones ante una pancarta que leía "La república no existe, Puigdemont", el ex president instalado en Bruselas dejó abierta de la llamada "Casa de la República", como queriendo llamar al diálogo.

Puede decirse que hubo provocación en Waterloo este domingo, protagonizada por los dos bandos en conflicto ideológico. El entorno de Puigdemont abrió la puerta, pero también sacó fotografías desde los balcones.

Y la pancarta de Arrimadas tiró de ironía anti independentista, basándose en una frase que un mosso espetó a un manifestante separatista y utilizando la misma estética que los carteles de apoyo a los políticos presos.

La líder de Ciudadanos en Cataluña, que este sábado anunció su salto a la política nacional como número uno de la formación por Barcelona en la lista a las elecciones del 28-A, en declaraciones a los medios aseguró que su partido va a Waterloo a "hacer lo que el Gobierno de España no hace". Y pidió al Ejecutivo de Pedro Sánchez, también, que deje de tratar a Puigdemont "como a un jefe de Estado de un país independiente".

Además, criticó a Sánchez, al decir: "No venimos con intermediarios a negociar los presupuestos como ha hecho el Gobierno de España".

Mientras tanto, Puigdemont piensa en su pueblo natal

La diputada de Cs en Cataluña exigió que "el separatismo cierre chiringuitos como este" (en alusión a la casa de Puigdemont en Waterloo) y "abra el Parlament de Cataluña". Antes de su llegada, el ex presidente catalán colgó carteles pidiendo la libertad de los políticos presos, un lazo amarillo en la puerta y la bandera de la Unión Europea en la fachada de la residencia, en aras de recibir a Arrimadas con una contraprotesta.

"Nosotros no vamos a pedir perdón ni permiso para movernos por Europa", dijo la dirigente naranja a la prensa. "Y es muy importante que este señor que habla ante ustedes y las cámaras cada día como el representante de Cataluña sepa que nosotros somos la representación de la mayoría social en Cataluña, y que en Cataluña ha ganado un partido constitucionalista", agregó.

Arrimadas exigió a Puigdemont "entregarse a la justicia" y defendió que viajó hasta Bruselas para recordar al ex president que "la Cataluña mayoritaria no está" de su lado. Mientras tanto, en Twitter, Puigdemont ignoraba lo que acontecía frente a su residencia y, en cambio, saludaba a los vecinos de su pueblo natal, Amer (Girona), que este domingo le prepararon un homenaje.

Amer fue el primer pueblo que visitó Arrimadas después de la convocatoria electoral de Sánchez, donde arrancó lazos amarillos a 100 metros de la pastelería de los Puigdemont. Y este sábado, a la luz de su viaje a Waterloo, el líder independentista fugado dijo que si Arrimadas tenía algo que decirle, "que entre y me lo diga a la cara", después de que Artur Mas reflejó una idea similar en una entrevista en la mañana.

A Arrimadas le han acompañado otros miembros de Ciudadanos, como Carlos Carrizosa y Lorena Roldán, quien previsiblemente le sustituirá como líder del partido en Cataluña.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad