La OMS señala a España: “Las tasas de transmisión son muy altas”

La responsable de Emergencias de la OMS advierte al Gobierno español sobre los riesgos de una desescalada precipitada tras la tercera ola

El director de la Organización Mundial de la Salud para Europa, Hans Kluge, advierte a los países sobre los riesgos de una desescalada rápida. EFE

El director de la Organización Mundial de la Salud para Europa, Hans Kluge, advierte a los países sobre los riesgos de una desescalada rápida. EFE

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha mandado un mensaje directo al Gobierno de España para que no levante de forma precipitada las restricciones sanitarias contra el coronavirus, tras la tercera oleada de contagios. Los máximos responsables a nivel internacional de la pandemia temen que una desescalada acelerada eche por tierra los resultados obtenidos tras el trágico mes de enero.

La responsable de Emergencias de la OMS, Catherine Smallwood, ha explicado que a pesar de que el número de casos positivos se haya reducido de forma considerable en el territorio español, todavía hay otros indicadores epidemiológicos que advierten sobre la gravedad de la situación.

“Reducciones relativas no significa que las tasas de transmisión sean bajas. En España, vemos una caída relativa muy significativa, pero las tasas de transmisión se mantienen muy altas”, ha informado en rueda de prensa.

España ha logrado frenar la sangría de contagios y de fallecidos que alcanzó cifras de récord en el mes de enero, sin embargo sigue contando con una incidencia acumulada de 584 casos positivos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días. Es más del doble del nivel de riesgo extremo para la salud pública que estableció el propio Ministerio de Sanidad.

“Este virus se beneficiará de cualquier oportunidad que le demos para transmitirse, y lo hará más rápido de lo que creemos, el contagio subirá muy rápido y bajará de forma más lenta”, ha señalado Smallwood.

La OMS pide que no se cometan los mismos errores de la primera ola

Con estas cifras de impacto epidemiológico, la responsable de Emergencias de la OMS ha recordado los riesgos de levantar demasiado pronto las medidas de contención de la pandemia, un escenario que ya ocurrió durante el verano de 2020 y que acabó propiciando el inicio de los rebrotes durante los meses de otoño.

Cada vez que levantamos una restricción, que abrimos una parte de la sociedad, cambia el equilibrio a favor del virus“, ha alertado Smallwood.

Los vecinos pasean por las Ramblas de Barcelona tras el final de las restricciones de la primera oleada de coronavirus. EFE

La advertencia ha llegado por partida doble. El director de la Organización Mundial para la Salud (OMS) para Europa, Hans Kluge, también ha mandado un mensaje de prudencia a todos los países que conforman el viejo continente. “Una y otra vez hemos visto países que reabren demasiado rápido y pierden beneficios ganados duramente”, ha remarcado.

Kuge ha pedido a todos los estados que tengan en cuenta criterios de salud pública basados en los datos epidemiológicos y en la capacidad de resistencia de sus sistemas de salud antes de tomar ninguna decisión precipitada.

La ministra de Sanidad traslada las advertencias a las comunidades

Los mensajes de la OMS se han sucedido después de que algunas comunidades autónomas hayan comenzado a abrir la mano ligeramente con las restricciones. Se trata de pequeños avances como aumentar las franjas horarias de la hostelería en Cataluña o permitir el uso de las terrazas en los municipios menos afectados de Murcia.

Para evitar que el final de la tercera oleada del coronavirus desencadene una desescalada acelerada, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha trasladado el mensaje de prudencia a todos los líderes autonómicos: “Es fundamental que las comunidades sigan manteniendo las medidas restrictivas”, ha expresado en una entrevista en Radio Nacional.

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, comparece en rueda de prensa en La Moncloa. EFE/Kiko Huesca
La ministra de Sanidad, Carolina Darias, comparece en rueda de prensa en La Moncloa. EFE/Kiko Huesca

España todavía cuenta con un alto porcentaje de pacientes ingresados en estado crítico en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) que han alcanzado en enero cifras de saturación cercanas a las que sacudieron el sistema de salud durante la primavera. El último recuento del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias señala que hay 4.548 pacientes de graves de Covid-19 en estas áreas. La ocupación supera el 41,5% de las camas disponibles.