Iryo avisa: no habrá compensaciones por los retrasos causados por las limitaciones de velocidad
La compañía ferroviaria considera que los retrasos en los trenes que circulan entre Madrid y Barcelona y Madrid y Valencia son "ajenos" a su responsabilidad
Iryo lo ha dejado bien claro. Los trenes que sufran retrasos por las limitaciones temporales de velocidad que ha impuesto el gestor de la infraestructura ferroviaria Adif en los trayectos que circulan entre Madrid y Barcelona y Madrid y Valencia son «ajenos» a la responsabilidad del operador.
Por ello, ha recalcado en su página web que no se podrán considerar aplicables las políticas habituales de compensaciones por retraso por parte de los billetes adquiridos con posteridad a la publicación del mensaje, el pasado 28 de enero.
Limitación a la velocidad
Una de las limitaciones impuestas por Adif afecta a un tramo de la línea de alta velocidad que circula entre Madrid y Barcelona. A raíz de la detección de una rotura en la vía, apostó por rebajar la velocidad máxima hasta los 80 kilómetros por hora.
El Ministerio de Transportes explicó que los trabajos para arreglar la vía en cuestión ya se habían iniciado y que, «en ningún caso» existía peligro en la circulación de trenes entre la capital madrileña y la catalana.
Después de que un maquinista reportase la incidencia, Adif movilizó «de forma inmediata» los equipos de mantenimiento, que se encargaron de revisar las instalaciones y realizar las primeras intervenciones con el objetivo de reparar el carril, aseguró el departamento encabezado por Óscar Puente.
Indemnización por retrasos
A pesar de la comunicación de Iryo, la organizacion Facua-Consumidores en Acción ha recordado que las empresas ferroviarias que operan en España deben abonar las indemnizaciones por retrasos que establece la normativa europea si eliminan sus «compromisos de puntualidad» por las restricciones de Adif.
El colectivo ha reconocido que Iryo puede modificar sus política propias de indemnizaciones, de la misma manera que Renfe o Ouigo. Sin embargo, ha subrayado que ello no implica que dejen de estar obligadas a cumplir con los compromisos mínimos que recoge el reglamento europeo.
A pesar de que Iryo puede modificar su política de indemnización, continúa estando obligada a cumplir con los compromisos mínimos que recoge el reglamento europeo
Concretamente, ha hecho alusión al artículo 19 de la normativa, en el que se subraya que en caso de que se produzca un retraso con una duración de entre 60 y 119 minutos se deberá indemnizar al pasajero con el 25% del precio del billete, que asciende al 50% si el retraso es igual o superior a los 120 minutos.
Un factor a tener en cuenta, ha hecho hincapié Facua-Consumidores en Acción es que la indemnización está condicionada a que la compañía ferroviaria no le haya reintegrado directamente el importe completo del billete.
Accidente de tren en Adamuz
La negativa de Iryo a desembolsar las compensaciones por retrasos llegan después de que a mediados de mes tuviera lugar uno de los accidentes de tren más graves que ha sucedido en el país. El descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en la localidad cordobense de Adamuz, dejó 45 personas fallecidas y un centenar de heridos.
Se trata del accidente de tren más grave desde el que sucedió en 2013 en Angrois, cuando un Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol descarriló en las inmediaciones de Santiago de Compostela, lo que ocasionó 80 fallecidos y 145 heridos.
Según las primeras conclusiones de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), el carril sobre el que circuló el Iryo que descarriló en Adamuz estaba fracturado antes del paso del tren.

La conclusión se basa en las muescas encontradas en las ruedas del tren, así como la deformación observada en la vía, que son compatibles con el hecho de que el carril estuviera fracturado con anterioridad.
En este contexto, la investigación pondrá el foco en la determinación de las causas de la rotura del carril, que aún se desconocen y respecto de las cuales no se descarta ninguna hipótesis.
Para ello, las muestras del carril se enviarán a un laboratorio metalográfico con el objetivo de concretar cuáles han podido ser los desencadenantes de la rotura de la vía.