La burocracia frena el sistema de devolución de envases: el comercio, en punto muerto

Se da por perdida ante la complejidad administrativa, la falta de liderazgo político y los retrasos en autorizaciones clave

Envases de plástico de agua mineral. Foto Freepik

La burocracia frena el sistema de devolución de envases y los comercios están en punto muerto.

Se ha paralizado de facto la implantación del sistema de retorno de envases de bebidas en España, una medida obligatoria desde el 22 de noviembre de 2026 que hoy, a siete meses del plazo, se da por perdida ante la complejidad administrativa, la falta de liderazgo político y los retrasos en autorizaciones clave.

El Gobierno y el sector empresarial, forzados por la Ley 7/2022 de Residuos tras no alcanzar el 70% de recogida en contenedores amarillos en 2023 (solo 41,3% según MITECO), enfrentan un bloqueo que entidades como la Alianza Residuo Cero y la Asociación SDDR para España califican de «imposible de cumplir», exigiendo una hoja de ruta urgente para el 90% en 2029.

El Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) surge del incumplimiento crónico de objetivos europeos de reciclaje. 

En 2023, España recogió solo el 41,3% de envases de bebidas en el iglú amarillo, frente al 70% exigido por la Ley de Residuos y el 90% previsto para 2029. Esto activó el artículo 59, obligando a un sistema de depósito reembolsable que incentive la devolución en comercios.

España generará 20.000 millones de envases anuales (51 millones diarios), el mayor volumen de Europa por turismo (98 millones anuales). El SDDR gravará cada unidad con 10 céntimos de depósito (ampliable si no basta), recuperables al devolver en cualquier tienda.

Se prevén 3.000-20.000 máquinas automáticas (3.000-20.000 euros/unidad) y devolución manual, sustituyendo al contenedor amarillo para bebidas y dejando este para otros plásticos.

Envases, burocracia y bloqueo en Madrid

La Asociación SDDR para España (envasadores, distribuidores) solicitó autorización a la Comunidad de Madrid como sede social, pero diez meses después no hay resolución. 

«Hemos activado 600 personas en grupos de trabajo, pero estamos pendientes de autorización», lamenta Josep Maria Bonmatí, presidente de la entidad en declaraciones a La Vanguardia.Cuatro entidades compiten por ser gestoras únicas, pero el Gobierno no aclara si permitirá varios operadores ni cómo funcionará la plataforma digital interoperable que registrará 20.000 millones de depósitos y validará máquinas cruzadas. «En competencia, ¿cómo opera el control? Es muy complejo», advierte Bonmatí. En agosto entra el reglamento europeo de envases, añadiendo presión normativa.

Mercadona y sus envases reciclables

Mercadona ha alcanzado un acuerdo para la adquisición de Logifruit, proveedor especialista en la gestión de envases reutilizables, con el objetivo de «unificar todos sus procesos logísticos y seguir consolidando la eficiencia y sostenibilidad de su red de distribución».

Con este acuerdo, que está pendiente de aprobación por parte de los organismos de competencia y de las correspondientes autorizaciones administrativas habituales en este tipo de operaciones y cuyo importe no ha sido revelado, las 1.600 personas que forman parte de la plantilla de Logifruit se incorporarán al equipo de Mercadona.

Así, la operación permitirá a Mercadona «capturar importantes sinergias y optimizar aún más sus recursos, lo que contribuirá a fortalecer su cadena de montaje y a seguir impulsando una estrategia logística responsable y alineada con los principios de la economía circular», ha explicado la cadena de supermercados en un comunicado.

Leer más: Los hermanos Loriente Piqueras: la familia del jamón de Mercadona que factura 1.200 millones con Incarlopsa

El director general de Logística de Mercadona, David Cid, ha agradecido al presidente de Logifruit, Pedro Ballester, la puesta en marcha de este proyecto, así como la colaboración conjunta mantenida durante todos estos años y la decisión de integrarlo ahora en la estructura de la compañía para seguir impulsando la eficiencia, innovación y sostenibilidad de sus procesos logísticos.

Por su parte, Pedro Ballester ha destacado que cuando iniciaron su colaboración con Mercadona, en 1996, asumieron el reto de ofrecer un servicio que se ajustase a sus necesidades y que le aportase ventajas competitivas.

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David Huete
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