El coche eléctrico, clave para la recuperación de la industria

Francia y Alemana aplican medidas para impulsar la industria y la adopción del coche eléctrico, mientras España se queda atrás

Alemania acaba de anunciar que hará obligatorio que todas las estaciones de servicio, gasolineras, del país ofrezcan puntos de recarga para los coches eléctricos.

Es parte del plan de estímulo económico e industrial de 130.000 millones de euros destinado a la recuperación post-Covid-19, con el objetivo de incrementar el atractivo y las ventas de estos vehículos, según informa Reuters.

De forma parecida a como sucede con las energías renovables, el mercado del coche eléctrico ha demostrado una mayor resiliencia frente a la caída masiva y generalizada en las ventas de turismos.

La preocupación por la autonomía de los coches eléctricos sigue siguiendo el principal freno de los consumidores a la hora de adquirir un coche eléctrico. «La iniciativa alemana es una medida que resuelve este problema, porque todo el mundo sabe que las gasolineras siempre están abiertas.»

Ya el año pasado Angela Merkel desveló su plan para que Alemania contara con un millón de puntos de recarga en el año 2030.

Los coches eléctricos e híbridos enchufables resisten mejor la caída de ventas

En Europa las ventas de coches cayeron un 78% en abril con respecto al mismo mes del año anterior. En el caso de los coches eléctricos de todo tipo (incluyendo híbridos) la caída sin embargo fue menor, de un 66%. Pero sin contar los híbridos (que tienen motor de combustión) la caída de los eléctricos «puros» o BEV (Battery Electric Vehicle) incluso menor, de un 29%, y los híbridos enchufadles registraron un leve incremento, de un 7%, según Jato Dynamics.

«Los EV ya estaban impulsando parte del pequeño crecimiento que quedaba en 2019. Este año, como los gobiernos han actuado rápidamente para proteger a sus pueblos y economías, los vehículos eléctricos han ganado aún más tracción y visibilidad gracias a los incentivos. Es probable que estos coches se conviertan en la principal opción para los consumidores que buscan transporte privado,» dice Felipe Muñoz, analista de Jato Dynamics. «Los fabricantes de automóviles que han invertido mucho en modelos elecricos son los que están mejor posicionados para sortear los difíciles meses que se avecinan,» añade.

Francia, por su parte, cuenta con 8.800 millones para renovar fábricas, repatriar la producción de coches e incentivar la venta de coches eléctricos. El objetivo es «rescatar» la industria nacional del automóvil. El presidente galo no oculta que buena parte de ese estímulo irá directamente a Renault y a PSA (Citroen, Peugeot y otras; y en proceso de fusión con FCA, Fiat Chrysler Automobiles.)

España, rezagada y sin planes ambiciosos para el coche eléctrico

«El paquete de recuperación económica verde de Alemania señala el camino para España y Europa,» dicen desde la organización ecologista con sede en Bruselas Transport & Environment (T&E). «Ayudará a combatir la peor crisis económica en décadas, transformando la economía para hacerla más ecológica y resistente,» y reclaman que el gobierno de PSOE-Podemos mantenga su plan anunciado de ayudar únicamente a los consumidores que adquieran vehículos con emisiones bajas o de emisión cero.

Isabell Büschel, directora de T&E España, cree que «el acuerdo alcanzado hoy por el Gobierno alemán sienta un precedente en cuanto a la dirección que debe tomar el paquete de ayudas al sector automovilístico en España: no destinar dinero público para motores de combustión interna, sino únicamente para tecnologías de futuro, libres de emisiones.»

Desde T&E creen que cuanto más tarde España en cambiar a la movilidad eléctrica más perderá el país. «Los paquetes de estímulo de Alemania y Francia confirman la realidad: salvar el motor de combustión interna no salvará puestos de trabajo.»