Los jardines secretos del Palacio de Liria: el oasis aristocrático que abre sus puertas por tiempo limitado
Solo hasta el 31 de agosto, uno de los rincones reservado a la intimidad de la Casa de Alba en su residencia en Madrid abre sus puertas a los visitantes
Los desconocidos jardines del Palacio de Liria. Foto: Cortesía Fundación Casa de Alba.
Franquear la verja de la entrada es como acceder a una confidencia bien guardada. Y es que, pese a estar en pleno centro de Madrid, a apenas unos pasos de la Plaza de España, Gran Vía o la Plaza de Oriente, el Palacio de Liria sigue manteniendo su misterio.
Aunque es cierto que abre las puertas al público y que programa interesantes exposiciones alrededor de sus propios fondos o en colaboración con artistas de talla internacional, también lo es que sus propietarios, la Casa de Alba, siempre ha reservado espacios de la residencia para disfrutar en estricta intimidad.
Es el caso de los jardines del palacio que ahora y, por tiempo limitado, podrán visitarse para descubrir uno de los secretos mejor guardados de la ciudad.

Los jardines secretos del Palacio de Liria
Hasta el próximo 31 de agosto de 2026, este enclave habitualmente vetado a las visitas se podrá recorrer de forma excepcional revelando las capas de historia y también de vivencias personales de una familia única, todo entretejido entre senderos, setos y árboles centenarios.
De hecho, los jardines del Palacio de Liria (Calle de la Princesa, 20) no responden a una única idea de paisaje, sino a una suma de épocas, sensibilidades y manos ilustres.

Arquitectos y paisajistas como Ventura Rodríguez, Forestier y Sabatini dejaron su huella en distintas etapas de su configuración, mientras los propios duques de Alba han continuado moldeando este espacio como un organismo vivo, en permanente evolución.
El resultado es un paisaje híbrido y elegante, donde conviven distintas visiones del jardín europeo: la geometría ilustrada, el gusto clásico y la sensibilidad más contemporánea hacia la botánica. Más que un diseño cerrado, el jardín se percibe como una narrativa abierta, donde cada rincón parece conservar la memoria de quienes lo imaginaron antes.
Un recorrido íntimo
Durante los meses de apertura, los visitantes podrán recorrer este entorno a través de visitas guiadas (10 euros la entrada) que se celebran en las primeras horas del día, a las 10:00 y 10:15 horas, en grupos reducidos de máximo 30 personas.

La experiencia está concebida como una inmersión pausada en la historia, la evolución paisajística y la riqueza botánica del recinto.
El carácter limitado de las plazas refuerza la sensación de privilegio: no se trata de un parque urbano, sino de un espacio que se revela con medida precisión, como si aún conservara su condición de secreto.
La visita a los jardines puede combinarse, además, con el recorrido por el interior del palacio (25 euros), donde se despliega una de las colecciones artísticas privadas más relevantes de Europa. En sus salas conviven obras de Velázquez, Goya, Rubens, Tiziano o Murillo, pero también relevantes documentos históricos que incluyen cartas firmadas por Cristóbal Colón, documentos sobre los Reyes Católicos o correspondencia de monarcas como Felipe II o Felipe V.
Arte contemporáneo en diálogo con la historia
Hasta el 31 de mayo, la experiencia se puede combinar con la exposición Noches y días, del artista José María Sicilia (Madrid, 1954), una de las figuras clave del arte contemporáneo español.

La muestra ocupa algunas de las estancias más emblemáticas del palacio —como la Biblioteca, el Salón de Baile o el Salón Estuardo— transformando el recorrido en una conversación entre pasado y presente.
Las obras, muchas de ellas creadas específicamente para este contexto, se integran en la arquitectura sin imponerse, activando una lectura sensible del espacio. La exposición se articula como un diálogo entre la biografía del artista, la memoria del edificio y la colección histórica de la Casa de Alba, en una atmósfera de resonancias cruzadas.
Esta propuesta continúa la línea iniciada por la Fundación Casa de Alba de acercamiento al arte contemporáneo de la muestra Flamboyant, de Joana Vasconcelos en 2025, reforzando una vocación de apertura hacia la modernidad sin renunciar al peso del legado histórico.

El legado de la Casa de Alba
La apertura de los jardines se enmarca en la política cultural de la Fundación Casa de Alba, que impulsa desde hace décadas la difusión del patrimonio familiar y su acercamiento al público.
Y, todo, sin olvidar que el Palacio de Liria es la actual residencia del duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo. Así, no es extraño encontrar, mientras se pasea por sus salas, el retrato pintado por Goya de la XIII duquesa de Alba, María del Pilar Teresa Cayetana de Silva Álvarez de Toledo junto a fotografías familiares de la boda del hijo primogénito del duque, Fernando Fitz-James Stuart y Solís, con Sofía Palazuelo, reforzando esa idea de palacio habitado, pero también visitable.