El nuevo (y efímero) museo de Madrid que convierte el aire en arte
Artistas como Philippe Parreno, Martin Creed, Camille Walala, Rafael Lozano-Hemmer o Hyperstudio firman las obras de ‘Euphoяia’, la nueva muestra de Balloon Museum
14 grandes instalaciones de artistas internacionales dan forma a ‘Euphoria’. Foto: Balloon Museum.
Experiencial, participativo y sí, muy instagrameable, acaba de aterrizar en Madrid la que promete ser una de las exposiciones de la temporada. Con el sello de Balloon Museum, que ya pasó por la ciudad en 2023, se estrena Euphoяia – Art is in the Air, una exposición que explora la relación entre aire y arte y que coloca al visitante en el centro de la experiencia.
Porque muchas de las 14 instalaciones de gran formato que forman parte de la muestra se pueden tocar, escuchar o atravesar. Hay piezas que nos observan, otras que se convierten en laberintos y otras que laten al ritmo de nuestra frecuencia cardíaca. Todas, en cualquier caso, están ideadas para emocionar y dar pie a la reflexión.

Para la comisaria de la muestra, Antonella di Lullo, “La exposición explora una emoción que los artistas pretenden evocar en el público, al tiempo que encarnan un compromiso con una nueva visión del mundo contemporáneo, de la que se convierten en portavoces. La exposición plantea las obras inflables no solo como medios artísticos, sino como vehículos para la interacción, el espectáculo y el descubrimiento”.
Artistas internacionales como Philippe Parreno, Martin Creed, Karina Smigla-Bobinski, Camille Walala, Rafael Lozano-Hemmer, A.A. Murakami o Hyperstudio firman estas instalaciones que comparten un común denominador: el aire y los materiales inflables se convierten en herramientas de expresión artística y emocional.
Globos como muestra artística
Tras recibir más de 7 millones de visitantes en ciudades como Nueva York, Londres, Roma, Barcelona o París, Ballon Museum trae a Madrid la exposición Euphoяia – Art is in the Air, ubicada en Escenario Puerta del Ángel, con la premisa de romper la barrera entre la obra y el público, situando la interacción y el descubrimiento en el centro de la experiencia.

Entre las instalaciones de Euphoяia, el público podrá interactuar con My Room is Another Fishbowl, de Philippe Parreno, donde peces inflables de colores deambulan libremente por el espacio que, convertido en una pecera gigante, invierte la dinámica original y hace del espectador un sujeto de observación.
Con WORK NO. 3883: Half the air in a given space, Martin Creed llena una casita de cristal con cientos de globos azul claro que atrapan algo que habitualmente es invisible, como es el aire, y lo hace tangible. La instalación, que se puede recorrer, desorienta rápidamente e invita a reflexionar sobre cómo la ausencia de coordenadas espaciales influye en nuestra percepción y sensación de control en un espacio determinado.
Un paso más en la participación del visitante, Pulse Topology, de Rafael Lozano-Hemmer, es una instalación de miles de bombillas que brillan al ritmo del latido cardíaco de un participante anterior, que se registran y se añaden a la instalación en un bucle continuo e infinito.

O ADA, de Karina Smigla-Bobinski, una esfera de PVC inflada con helio y cubierta de bastones de carboncillo que flota por el espacio y, activada por los propios visitantes, deja su huella en las paredes para crear su propio arte.
El aire como lenguaje artístico contemporáneo
Colorido y divertido, Follow Me, I Think I Know the Way, es un laberinto de formas y colores de Camille Walala que dan lugar a senderos, túneles y torres que invitan al descubrimiento y al juego.

Por su parte, One Hundred and Twenty, del berlinés Nils Völker, presenta 120 bolsas negras que se inflan y desinflan, siguiendo una magnética coreografía, gracias a 480 ventiladores, creando un movimiento ondulatorio y cambiante que atrapa por sus movimientos orgánicos.
New Spring, de A.A. Murakami, tiene como protagonista a un árbol que desprende etéreas burbujas llenas de niebla y que se inspira en el sakura japonés (floración del cerezo) para representar conceptos como la naturaleza efímera, la renovación o la fugacidad de la vida.
Ovoids, del artista SpY, evoca el ritmo constante de la vida a través de ocho enormes ovoides rojos suspendidos del techo que se mueven en ciclos oscilantes de rotación a la vez que evocan el huevo, símbolo de la generación de vida.

Completan la exposición, entre otras, las instalaciones de Hyperstudio y sus propuestas de viajes sensoriales que desafían nuestra percepción del lugar que ocupamos en el universo, ya sea recreando las estrellas fugaces de una Noche de San Lorenzo, dando vida a un torbellino hipnótico en Invisible Ballet o sumergiéndonos en Hyperstellar en una piscina de bolas negras sobre las que se proyectan las maravillas cósmicas.
Un museo efímero
En Euphoяia, un objeto tan sencillo como los globos, que además conectan directamente con el mundo de la infancia y de la cultura popular, trasciende su ligereza para convertirse en un medio de expresión sobre la transformación de la sociedad, el arte contemporáneo y las experiencias creativas.

“En un contexto en el que lo inflable está presente en ámbitos como el diseño, la arquitectura o el entretenimiento, la exposición propone una nueva lectura desde el arte, entendiendo este material como una herramienta para analizar una sociedad cada vez más marcada por lo visual, lo experiencial y lo espectacular”, apunta Antonella di Lullo.
“La propia palabra euforia transmite la esencia de la experiencia y del proyecto, ya que sus tres últimas letras evocan el elemento que da vida a las obras de arte: el aire”, defienden sus creadores. Producido por Lux Entertainment y disponible hasta el próximo 6 de septiembre en este espacio del recinto ferial de la Casa de Campo (Paseo del Embarcadero, s/n), las entradas tienen un precio general de 26 euros, con tarifas reducidas para niños y mayores de 65 años, así como diferentes packs familiares con descuentos.