Nuevo mapa gastro de Madrid: 15 direcciones para tener en el radar
De Carabanchel a Ventas y de Usera a San Blas, trazamos una ruta de restaurantes, tabernas y casas de comida que muestran las múltiples caras y sabores de Madrid
Restaurantes, casas de comida y puestos de mercado para descubrir en Madrid.
Madrid no para de crecer. Madrid es grande y diverso, nutrido por personas llegadas de otras partes de España y del mundo. Una riqueza y diversidad que se traslada a sus barrios, a sus calles y, claro, a su gastronomía. De tabernas castizas a puestos de mercado, de casas de comida a barras omakase, de cocidos a pollo coreano, y de pescados de lonja a pâté en croûte, la oferta de la ciudad supera cualquier moda o tendencia que se pueda imaginar.
Y fuera del radar de la mayoría existen templos culinarios que merece la pena conocer. Lugares que la Academia Madrileña de Gastronomía en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid han reunido en un original mapa que pone el foco en distintos barrios de Madrid (sí, hay vida fuera de la M-30) reivindicando las propuestas que se pueden encontrar más allá del centro y más allá de cualquier post de Instagram o vídeo de TikTok.
Un mapa y un recorrido que va de norte a sur y de lo más castizo a lo más contemporáneo, donde conviven tradición y vanguardia, memoria y creatividad, barrio y alta cocina y que compone una mirada diferente, amplia y diversa pero, sobre todo, representativa del momento gastronómico que vive Madrid.

Direcciones fuera del circuito habitual
La selección de direcciones incluidas en el mapa Todo Madrid para comérselo arranca con una propuesta que que reinterpreta el recetario castizo con una mirada contemporánea, concretamente Gozar Neotaberna Castiza (Caramuel, 19), el proyecto de Pablo Morales en Puerta del Ángel que ha dinamizado el barrio con su cocina “castizo-mestiza” o, traducido, platos tradicionales como los torreznos, la ensaladilla rusa, la panceta o el pulpo gallego, pero reinventados con un punto de audacia.
Partiendo también del recetario madrileño, In-Pulso Restaurante (Ariel, 15), la propuesta de Álex de la Fuente que nos lleva hasta Arganzuela para descubrir una carta que recupera con gracia y acierto recetas del siglo XVI, como la picada de ternera a la brasa, base de hojaldre, tomates semisecos, cebolleta y salsa de tatemados) o del XVII (bacalao y su pilpil con espárragos y gel de yema a lo Lope de Vega.

De Méndez Álvaro saltamos a Quintana para conocer Mayser (Sambara, 95), donde los hermanos Bayón y Rebeca Hita mantienen viva la tradición familiar en una casa de comidas que domina el arte del cuchareo, el producto y los fondos.
También una casa de comidas es Conduma (Mar de Bering, 7), en el barrio de Hortaleza que los creadores del mapa destacan por su “autenticidad y excelente cocina”. Y es que no por nada el restaurante el heredero del clásico Mesón El Burgalés. ¿Qué pedir? Caracoles a la madrileña, lechazo, sopa castellana, mollejas o morcilla de Burgos.
Sabores de Euskadi a Perú
El mapa incorpora también direcciones que dejan ver la actual diversidad de Madrid, como Pollo y Carbón (Molins de Rey, 3), que trae a Fuencarral-El Pardo el sabor de Perú con especialidades como el pollo a la brasa marinado con especias secretas y asado al carbón, o Sen Omakase (Santa María Magdalena, 14), lo más parecido a una experiencia nipona de alto nivel en Chamartín (y todo Madrid) de la mano de Steven Wu.

Hay que entrar al Mercado de Usera (Amparo Usera, 46) para encontrar el Bar Manchego, todo un paraíso de la tortilla, que se prepara desde clásica hasta rellena de oreja, pulpo, sobrasada, queso azul o pollo al curry, mientras que La Capa (Condes de Barcelona, 8) es el winebar de moda en la zona de Carabanchel, donde Piru, Martín y Arturo se han hecho fuertes a base de vinos naturales.
Amets (Limón, 15) adopta por su parte la fórmula de ‘bistronomie’ de autor. Primer proyecto en solitario de Diego Sánchez en Conde Duque, este acogedor bistró fusiona raíces vascas y creatividad en una carta honesta y de temporada.
Comida casera de verdad
El mapa desvela templos de cocina casera que siguen muy vigentes en Madrid, como La Montaña (Rey Francisco, 28) en Moncloa, una casa de comidas abierta desde 1943 que mantienen Dina y su hijo Miguel. Un refugio familiar con excelente cocina a precios más que comedidos en una de las zonas nobles madrileñas.

Y merece la pena ir hasta San Blas para conocer Cocidos en Barro (Alcalá, 579), un pequeño restaurante famoso por su legendario cocido madrileño preparado a fuego lento en barro que se disfruta en un ambiente familiar y desenfadado.
No faltan tampoco espacios donde el producto es el gran protagonista, como Sa Marinada (Fernández de la Hoz, 33), en Chamberí, con pescados y mariscos traídos a diario de la lonja de Rosas, en la Costa Brava; y Amor de Bellota, en el Mercado de Chamartín, un templo del ibérico y las especialidades gourmet.
A ello se suman experiencias personales, como Barrera (Alonso Cano, 25), donde Ana Barrera propone una cocina tradicional basada en el producto del día, y o La Charcuterie (Glorieta Campanar, 1), en Ventas, donde Víctor Bergerot elabora de forma artesanal pâté en croûte, rillettes y otras especialidades francesas en un delicado proyecto familiar con obrador propio.

Siguiendo el mapa ilustrado de vermuterías que el Ayuntamiento editó en 2025, este nuevo proyecto que incluye datos prácticos, especialidades y un código QR que da acceso a una ficha ampliada (todo en español e inglés) demuestra no solo que en Madrid hay propuestas para todos los gustos, estilos y bolsillos, sino que pueden encontrarse mucho más allá de los circuitos más conocidos.
El objetivo, explica Rogelio Enríquez, presidente de la Academia Madrileña de Gastronomía y coordinador del proyecto, pasa por “construir una colección de mapas que dé continuidad al diseño del mapa ilustrado de vermuterías de 2025, ofreciendo guías atractivas y accesibles para descubrir rincones con personalidad, tradición y buen hacer”.