Mazón ultima el “mapa de riesgos” para los proveedores de Ford: plan de choque hasta 2027

El secretario autonómico de empleo, Antonio Galvañ, diagnostica qué empresas necesitan financiación para aguantar hasta el nuevo ciclo de producción y cuáles pueden aprovechar la espera para recualificarse

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El secretario autonómico de empleo, Antonio Galvañ, ha entendido el problema que tiene la automoción en la Comunidad Valenciana. Ha preparado ya un esquema del “mapa de riesgos” que tiene Ford y sus proveedores. Faltaba ponerle plazo final y, una vez avistado en el horizonte que a mediados de 2027 la factoría de Ford Almussafes volverá a sus mejores tiempos, el plan ya se puede estructurar. 

Desde que en junio 2022 se asignara a la planta valenciana la plataforma GE-2, heredera del Mustang eléctrico, para la fabricación de coches eléctricos, la automoción ha tenido un problema de calendario. 

El fin de la producción de Mondeo, S-Max, Galaxy y Transit Connect iban a dejar, como así ha sido, a proveedores en problemas por el exceso de capacidad instalada por la falta de nueva producción. La situación se empezó tensionar progresivamente desde agosto de 2022 cuando, tal y como Economía Digital desveló en exclusiva, Ford renunció a 106 millones del Perte de automoción

El discurso político del Botànic se basó en ignorar este problema. “Valencia va a ser el hub de electromovilidad del sur de Europa” fue el mantra repetido mientras el paso de los días aumentaba la incertidumbre que tensionaba a los proveedores de Ford. Es innegable que PowerCo, la filial de Volkswagen que va a levantar la gigafactoría de baterías en Sagunto, ha situado a la Comunidad Valenciana como el referente de la electromovilidad en España. No existe ningún proyecto similar. 

También es igualmente cierto que Ford ha convertido a Almussafes en bastión de resistencia respecto a la tendencia 100% eléctrica apostando por vehículos multienergía, notablemente más ecológicos y menos contaminantes que el parque automovilístico actual pero sin renunciar al motor de combustión. El atrevimiento ha consistido en pensar en lo que el cliente quiere conducir hoy y aprovechar que hay «multienergías» posibles.

Ante estas dos diferentes visiones frente al futuro a corto y medio plazo de la industria de la automoción, la confianza que Carlos Mazón y su ejecutivo ha mantenido con Ford es en apariencia similar a la que tuvo Ximo Puig y su equipo. Pero hay matices relevantes.

La diferencia está en que, además de la celebración por la apuesta de Ford por Valencia, Mazón ha iniciado un trabajo en paralelo porque tan cierto es que hay un futuro prometedor como que el balance de producción de los próximos meses será, en muchas empresas, desolador. 

“Hasta que no tuviéramos confirmado cuándo empezaba la nueva producción, no podíamos empezar a actuar. Ahora, sí”, explica a Economía Digital el secretario autonómico de empleo, Antonio Galvañ.

El «mapa de riesgos» que ha diseñado el secretario autonómico consiste en analizar «proveedor a proveedor qué significa para él este escenario«. «Habrá empresas que estén en un ‘stand by’ mientras que otros necesitarán una reconversión», apunta Galvañ.

El primer análisis ya está realizado y ha consistido en definir los posibles escenarios que se pueden presentar en las distintas empresas. «Hay algunos casos en los que vamos a tener que acompañar en el tránsito hasta el nuevo vehículo, otros en los que vamos a tener empresas en las que el tiempo de espera se va a utilizar para recualificarse», explica Galvañ, que también estudia empresas que se van a tener que readaptar «y las que van a encontrar en este tiempo de espera el momento para innovar si tienen el adecuado apoyo financiero«.

Con la idea clara de abarcar a todos los proveedores y poder proporcionar herramientas concretas que apoyen la hoja de ruta que cada empresa va a trazar ahora que se conoce el calendario de Ford, el trabajo de campo empezará la semana que viene. «Ahora bajamos a los detalles de cada proveedor para saber qué va a significar estos tres años de espera y qué es lo que va a necesitar», explica Galvañ.

Las actuaciones que están previstas se aplicarán este año 2024 y durante el periodo 2025-2027. Para las cuestiones más inmediatas, se buscará dentro del prespuesto las medidas que se pueden llevar a cabo mientras se negocia una de las cuestiones más críticas en este tránsito, que es la aplicación del mecanismo RED de los ERTE, que depende del Consejo de Ministros y que permite tanto que los trabajadores mantengan su prestación por desempleo como que las empresas tengan importantes ahorros vía reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social.

El trabajo ya realizado por la secretaria autonómica de Empleo para preparar este mapa de riesgos junto con el trabajo de campo que empezará a partir de mañana, 13 de mayo, tiene como objetivo definir e incluir en los presupuestos de la Generalitat de 2025, 2026 y 2027 las medidas de acompañamiento que permitan a la industria de la automoción valenciana superar el tránsito que, por fin, ya tiene meta a medidados de 2027.

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