La americana Invesco vuelve a Acerinox con perfil bajo: control del 0,999% del capital
La gestora utiliza el préstamo de valores para esquivar el umbral de notificación a la CNMV tras un inicio de año en el que ha llegado a superar el 1% del capital
Sede Invesco
La gestora de fondos estadounidense Invesco Ltd. ha reactivado su interés por la compañía siderúrgica Acerinox, ejecutando un regreso calculado al accionariado de la empresa española. La firma ha comunicado al regulador una participación exacta del 0,999%, situándose a una sola milésima del límite legal para aparecer como accionista significativo de la compañía en cuestión.
Este porcentaje no es fruto del azar, sino de una estrategia de ‘perfil bajo’ diseñada para operar con flexibilidad. Al mantener su posición por debajo del 1%, Invesco evita el escrutinio constante de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), un requisito que se activa en ese umbral para las entidades domiciliadas en territorios considerados paraísos fiscales a efectos de transparencia, como es el caso de Bermuda, donde Invesco tiene su sede social legal.
Los registros oficiales revelan que la gestora ha calibrado su posición con precisión quirúrgica en el arranque de 2026. Según la documentación remitida, Invesco cruzó la línea roja el pasado 23 de enero, cuando afloró una participación del 1,035%. Sin embargo, apenas dos semanas después, ha ajustado su peso a la baja para volver a la zona de sombra regulatoria del 0,999% actual.
Esta maniobra es el último capítulo de un historial de movimientos de ida y vuelta. Tal y como refleja el histórico de notificaciones, Invesco cerró 2023 con un 1,191% del capital y se mantuvo por encima del 1,14% durante gran parte de 2024. No obstante, en diciembre de ese año replegó velas hasta el 0,919%, manteniéndose fuera del radar hasta su reciente reaparición este año.
La mecánica que permite a Invesco mantener este equilibrio en el filo del 1% reside en el uso intensivo de instrumentos financieros, concretamente el préstamo de acciones. De hecho, en su última comunicación, Invesco ha duplicado su actividad en este segmento. Si a finales de enero tenía prestadas 371.644 acciones (un 0,149% del capital), en febrero esta cifra se ha elevado a 678.814 títulos, lo que representa un 0,272%.
La dualidad Atlanta-Bermuda
La operativa de Invesco en Acerinox pone de manifiesto la compleja naturaleza de su estructura corporativa. Aunque sus centros de decisión y su cuartel general operativo se encuentran en Atlanta (Estados Unidos), su domicilio social en Hamilton (Bermudas) condiciona su relación con el regulador español.
La entidad ha aclarado en sus notificaciones que actúa en nombre de «varios fondos mutuos y de pensiones gestionados por Invesco Ltd.», subrayando que la matriz «tiene discreción en cuanto a la adquisición y disposición de las acciones». Dentro de su entramado, la filial Invesco Asset Management Limited es la que aglutina el mayor paquete accionarial, controlando de forma directa un 0,711% de los derechos de voto, al que se suman los derivados financieros.
Apuesta por el factor americano de Acerinox
El renovado interés de Invesco, un gigante de la inversión norteamericana, no puede desligarse de la transformación geográfica que está viviendo Acerinox. La compañía española es cada vez más estadounidense en sus cuentas de resultados, lo que atrae a los grandes capitales de Wall Street que buscan exposición al mercado industrial de EE. UU. a través de empresas europeas cotizadas.
Sin ir más lejos, la planta de North American Stainless (NAS) en Kentucky se ha consolidado como el gran motor del grupo, beneficiándose de un entorno de precios más estables y de una política comercial proteccionista que frena al acero asiático, a diferencia de lo que ocurre en Europa. De hecho, Acerinox ha destinado en el último ejercicio más de 200 millones a modernizar sus líneas en el país y ha elevado un 20% su capacidad de producción allí.
Validación de la estrategia internacional
Invesco no es la única firma estadounidense que ha detectado este valor. En los últimos meses, Bank of America ha irrumpido en el capital de la acerera con una participación superior al 3,2%, validando la hoja de ruta de la compañía. La entidad bancaria validaba de esa manera, con su entrada, la fortaleza del negocio en Norteamérica y la expansión de la división de aleaciones de alto rendimiento, VDM Metals.
Este interés foráneo coincide con una reconfiguración total del mapa accionarial de la empresa. Junto a los socios históricos como Corporación Financiera Alba (19%) y la familia Bravo Andreu (5,7%), han ganado peso nuevos actores como el fondo británico Covalis Capital, que se ha posicionado como segundo accionista con cerca del 10%.