Unicaja blinda su independencia: el exceso de capital de 2.200 millones abre la puerta a compras
El consejero delegado de la entidad malagueña, Isidro Rubiales, descarta un cambio de rumbo, eleva el 'pay out' al 70% y anuncia un último plan de prejubilaciones para 2026
El CEO de Unicaja, Isidro Rubiales, durante la presentación de los resultados del cuarto trimestre de 2024. A. Pérez Meca / Europa Press
Unicaja ha aprovechado la presentación de sus resultados anuales de 2025 para enviar un mensaje al mercado y a sus competidores: no está en venta. En una conferencia ante analistas celebrada este martes, el consejero delegado de la entidad, Isidro Rubiales, ha reafirmado la voluntad del banco de seguir navegando en solitario, apoyado en una solvencia que le permite, incluso, estudiar operaciones de crecimiento inorgánico.
A pesar de las recurrentes quinielas de consolidación en el sector bancario español, la cúpula de Unicaja mantiene el rumbo fijado en su hoja de ruta para el periodo 2025-2027.
Según Rubiales, existe una «posición clara» por parte de los principales accionistas para «no perder el foco» en el crecimiento propio del proyecto. «Los logros de estos primeros años ratifican esa decisión estratégica de seguir como proyecto independiente», ha subrayado el directivo.
La gran baza de Unicaja para defender su autonomía es su robusta posición de capital. A cierre de 2025, la entidad malagueña acumulaba un exceso de capital de casi 2.200 millones de euros. Esta cifra no solo dota al banco de una red de seguridad, sino que le otorga la capacidad de actuar como comprador en lugar de como objetivo.
Aunque el plan estratégico ya contemplaba la posibilidad de crecer mediante fusiones o adquisiciones, durante el pasado ejercicio la entidad optó por la prudencia. Rubiales ha reconocido que, si bien han analizado opciones, durante 2025 no se identificaron inversiones que garantizasen un «retorno claro de valor» para el accionista.
No obstante, la puerta sigue abierta: «Eso no descarta que sigamos analizando posibilidades y, si se producen, siempre con esa condición, podríamos hacer un uso más eficiente del capital», ha precisado el CEO.
Ofensiva en la retribución al accionista
Para mantener la fidelidad de sus inversores mientras llega o no una adquisición, Unicaja ha decidido abrir el grifo del dividendo. El consejo de administración ha aprobado este mes de enero una actualización al alza de su política de remuneración, elevando el pay out del 60% al 70% de los beneficios netos.
Esta mejora se traduce en un reparto total de 443 millones de euros con cargo a los resultados de 2025. De esta cantidad, 169 millones ya fueron abonados el pasado mes de septiembre, y los 274 millones restantes se someterán a la aprobación de la próxima junta general de accionistas.
La estrategia de seducción al mercado no termina ahí. Para los ejercicios 2026 y 2027, el banco contempla remuneraciones adicionales a través de recompras de acciones propias o dividendos extraordinarios. Para el presente año 2026, esta retribución extra se estima en un 25% adicional del resultado neto consolidado.
Ajustes finales en la plantilla
En paralelo a la estrategia financiera, Unicaja continúa con su proceso de transformación operativa. Durante el cuarto trimestre de 2025, la entidad registró una provisión de 27 millones de euros destinada a gastos de reestructuración.
Estos fondos sufragarán un nuevo plan de prejubilaciones voluntarias que se ejecutará a lo largo de 2026. El objetivo es adaptar la estructura del banco a los nuevos entornos digitales y mejorar su eficiencia operativa. Sin embargo, la entidad ha puesto fecha de caducidad a estos ajustes: tras la campaña de este año, Unicaja no tiene previsto aplicar nuevos planes de prejubilación en 2027.
Con este movimiento, la entidad busca optimizar su base de costes para afrontar el último tramo de su plan estratégico con una estructura más ágil, mientras mantiene la pólvora seca por si aparece una oportunidad de compra que encaje en sus parámetros de rentabilidad.