Cajas de Coca-Cola en un centro de distribución.

Coca-Cola se atraganta en los restaurantes con el invento de la Zero-Zero

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La Coca-Cola Zero-Zero, sin azúcar y sin cafeína, es superada incluso por bebidas residuales como el Aquarius Naranja

Madrid, 24 de agosto de 2017 (05:55 CET)

Una cadena comida rápida de este país elaboró esta semana un informe sobre las bebidas vendidas en las máquinas de refresco. Se trata de una de las grandes marcas de restauración del país y, aunque el informe no incluye todas las tiendas, el resultado dejó estupefacto al equipo.

La Coca-Cola tradicional y la Coca-Cola Zero lideran con el 35% y el 21% de las ventas . Le siguen el Nestea (11%), Fanta Naranja (10%), Aquarius Naranja (7%) y Aquarius Limón (4%). Al final de la lista, en un triste y último lugar, muy lejos del resto de marcas, se ubica una bebida que pasa bastante inadvertida entre el gran público: la Coca-Cola Zero-Zero: cero azúcares, cero cafeína.

La bebida, con un color mucho más claro que el resto de productos de Coca-Cola, tiene un sabor más suave. Y su cuota en esa cadena apenas supera el 0,4% de las ventas.

“Al público no le gusta el sabor. Sin azúcar ni cafeína, no parece Coca-Cola. Y el color tan claro, por el que penetra fácilmente la luz, tampoco ayuda”, explica uno de los responsables de la marca de restaurantes.

Otra cadena de comida rápida con fuerte presencia en las grandes ciudades españolas confirma que la Coca-Cola Zero-Zero es completamente residual. “Yo estaba en contra de que entrara en nuestra cadena, porque creo que hay que tener pocas opciones y sencillas, pero finalmente la tuvimos. No supera el 3% del consumo sobre la venta total de todos los productos de Coca-Cola”, explica.

Arrinconada en las estanterías

Coca-Cola Zero-Zero es una bebida introducida en 2010 en España por la multinacional estadounidense en 2010. Su composición es básicamente agua, edulcorantes y colorantes y se concibió para los consumidores que, optando por productos sin azúcar, también rechazan la cafeína.

La bebida, según su propio etiquetado, está compuesta por agua carbonatada, colorante E-150d, edulcorantes E-952, E-950 y aspartamo, acidulante E-338, aromas y corrector de acidez E-331. La etiqueta también especifica que “contiene una fuente de fenilalanina”.

Un distribuidor de Coca-Cola en Cataluña confirma que la marca tiene un escaso peso dentro del abanico de productos de la multinacional y asegura que los supermercados le reservan un espacio mínimo en las estanterías por su baja rotación.

A pesar de los resultados modestos, Coca-Cola asegura que el comportamiento del producto es satisfactorio. La marca ha explicado a este diario que el crecimiento de Coca-Cola Zero-Zero ha sido del 30% este año, un incremento perfectamente comprensible dentro de las cifras insignificantes que maneja la hostelería en España.

En su explicación sobre el producto, la multinacional da pistas de las pocas esperanzas puestas en el producto al asegurar que la Zero-Zero “es una opción más en la amplia variedad de alternativas sin azúcares que ofrecemos para los distintos gustos”.

Coca-Cola prueba varios productos similares en un reto que la multinacional sí se toma en serio: diversificar la oferta de productos bajos en azúcar ante la ofensiva legal en Europa contra los refrescos y el declive (lento pero sostenido) de este tipo de bebidas en los países desarrollados. Además de la Zero, la Zero-Zero y la Light, también está la Coca-Cola Light sin cafeína.

En la restauración española han notado que la versión Zero-Zero es comprada por padres que no quieren que los niños pequeños ingieran cafeína y azúcar. Se sienten más seguros con la bebida sin azúcar, pero que contiene dos edulcorantes, uno de ellos, el ciclamato sódico, prohibido en Estados Unidos. 

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