El comité de Alstom consigue que General Electric abrace el modelo sindical europeo

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El grupo estadounidense se compromete a mantener las condiciones actuales y da poder al órgano de representación europeo

El presidente de General Electric, Jeffrey Immelt | EFE

28 de octubre de 2014 (20:02 CET)

Los sindicatos europeos de Alstom han conseguido arrancar el compromiso a General Electric de mantener la política social en la nueva sociedad que gestione de la secesión del grupo galo. En contrapartida, la mayoría de los sindicalistas han bendecido una operación cuyo visto bueno final depende de los reguladores de la competencia.

La cúpula de General Electric no sólo ha asegurado que respetará los convenios colectivos existentes en el grupo los próximos tres años (el tiempo de duración aproximado de la joint venture para gestionar el negocio energético de Alstom) en el encuentro sindical celebrado en París (Francia). Los estadounidenses recuperan el denominado Acuerdo de Anticipación al Cambio, indican fuentes sindicales, que ya había caducado.

Modelo de representación sindical europeo

Este pacto implica que la dirección del grupo negociará con el comité europeo de la nueva compañía antes de aplicar ninguna medida traumática. Por lo que el órgano de representación mantiene su poder actual.

General Electric abraza de este modo el modelo sindical europeo, con muchas más garantías que los pactos sindicales que la compañía mantiene en el resto de su estructura. Especialmente, en su país de origen, Estados Unidos.

El presidente francés, Françoise Hollande, autorizó la venta del negocio eléctrico de Alstom a cambio de garantías laborales en su país. En ese momento, se entendió que los estadounidenses daban su brazo a torcer para no chocar con el obstáculo estatal; necesario al tratarse de una operación que implicaba un sector estratégico, el energético. Desde este martes, el resto de centros de trabajo de la Unión Europea se beneficiarán de las medidas sociales.

¿Alternativas?

Los representantes de los trabajadores remarcan que el acuerdo es el mejor que podían alcanzar en la situación actual. Los únicos que se han posicionado en contra han sido los miembros de CGT, una minoría en el comité europeo.

La tensión de tesorería en la multinacional francesa que propició la segregación de sus negocios (electricidad y material ferroviario) persistirá hasta que no se formalice la entrada de los estadounidenses. Según el pacto inicial, la nueva joint venture que gestionará la firma debe estar constituida a mediados de 2015. El proceso quema etapas. El próximo examen tendrá lugar en 15 días en la junta de accionistas del grupo galo. La dirección espera que los dueños de Alstom de el visto bueno a la operación sin muchas reticencias.
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