El 'hotel de Convergència' ningunea al ayuntamiento al renovar su entrada

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Los dueños del Majestic negocian con el consistorio de Xavier Trias cómo regularizar la nueva marquesina instalada en su entrada

Entrada del hotel Majestic | ED

07 de octubre de 2013 (19:46 CET)

El hotel Majestic, el enclave preferido de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) para sus citas electorales, ha empezado el otoño con una nueva marquesina en la entrada. Más resistente, de mayor calidad y mucho más integrada en el histórico cinco estrellas propiedad de la familia Soldevila-Casals, tal y como reconocen desde el establecimiento. La obra ya ha finalizado, pero le falta lo más importante: las licencias municipales.

Los Soldevila-Casals y el consistorio liderado por Xavier Trias (también de CDC), han iniciado conversaciones para ver de qué forma se regulariza la situación, informan fuentes municipales. Por ahora, la marquesina es ilegal.

Trámites en julio

La propiedad asegura que inició los trámites burocráticos en julio y que todas las tasas están al día. Pero los permisos de obras son más lentos cuando se trata de un proyecto en la fachada del Majestic. El hotel de Convergència es uno de los edificios del catálogo de patrimonio histórico de Barcelona, igual que la mayoría de los inmuebles de Passeig de Gràcia. Cualquier intervención que se haga en ellos requiere el visto bueno del departamento de patrimonio municipal.

El cinco estrellas ha incumplido el procedimiento. De hecho, los técnicos municipales realizan ahora el informe patrimonial que iniciará todo el proceso. Con todo, los dueños del Majestic aseguran que el ayuntamiento no les ha mandado ningún requerimiento en relación al proyecto.

Elemento añadido

Los Soldevila-Casals señalan que la marquesina que había hasta la fecha no es un elemento del diseño original del hotel. “Se añadió en los años 70”, mantienen. Ahora, deben demostrar que la pieza renovada no tenía valor histórico real.

Los propietarios del Majestic lavan la cara del cinco estrellas. En mayo de 2012 iniciaron el grueso del proyecto de renovación integral. La familia abandonó la novena planta del establecimiento y la transformó en seis suites de superlujo con terraza privada; el antiguo restaurante Drolma también se cambió por más habitaciones de alto nivel y se renovaron varios espacios internos del establecimiento. En los próximos meses proseguirán con el plan. Antes, tienen que regularizar la marquesina de la entrada.
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