José Luis Ábalos, ministro de Fomento. EFE
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Fomento ultima el pliego de condiciones para la licitación de las autopistas de Aumar (Abertis), que lanzará como cinco concesiones distintas

Barcelona, 01 de agosto de 2019 (04:55 CET)

El Ministerio de Fomento anunció que las autopistas de peaje volverían a manos del Estado, que levantará barreras, y ya no hay marcha atrás para parte de las vías gestionadas por el líder español y uno de los mayores gigantes mundiales, Abertis. El 31 de diciembre termina la concesión de Aumar, que gestiona tres tramos de autopistas en Cataluña, la Comunidad Valenciana y Andalucía, y Fomento ya sabe cómo las gestionará: la troceará para facilitar su gestión.

Como adelantó Economía Digital, técnicos de la empresa pública Seattsa, dependiente del ministro de Fomento, José Luis Ábalos, trabajan desde hace meses con Abertis en la reversión de la concesión de Aumar. Se trata de tres tramos de autopistas: dos de la AP-7, entre Tarragona y Alicante, y uno de la AP-4, entre Sevilla y Cádiz. La idea del ministerio es hacer como con la AP-1, sacar a concurso solo el mantenimiento.

Fomento ha estado dando forma al concurso en los últimos meses, juntamente con la empresa. El Gobierno ha estado auditando la vía para asegurarse de que vuelve a sus manos en perfecto estado mientras que la empresa controlada por Atlantia y ACS y dirigida por José Aljaro debía hacer la lista de empleados subrogables: es decir, aquellos que pueden mantener su puesto de trabajo tras el cambio de empresa.

El Ministerio de Fomento ha encontrado poca colaboración de Abertis en las negociaciones para devolver al Estado la gestión de Aumar

El concurso se esperaba para julio pero todo apunta a que se retrasará a septiembre —tampoco puede descartarse que aparezca en un Consejo de Ministros en agosto—, entre otras razones, por lo que en el ministerio consideran falta de colaboración de la compañía, según apuntaron fuentes conocedoras de las negociaciones. Pese a todo, Abertis hizo su lista de empleados que pueden seguir, una lista muy amplia que, en caso de ser aceptada tal cual por la administración, le abarataría el ERE.

Sea como fuere, el Gobierno ya ultima la licitación del mantenimiento de los tramos de la AP-7 y AP-4 que pasarán a sus manos. Lo que está claro es que el 1 de enero ya no habrá barreras —o estarán levantadas; se tardará un tiempo en eliminar físicamente los peajes—y, según explican fuentes de la plantilla de Abertis, que las autopistas se dividirán en cinco tramos en lugar de los tres actuales.

El criterio de Fomento es puramente provincial. La parte de la AP-7 de Aumar se dividirá en cuatro, con un tramo por cada provincia: Tarragona, Castellón, Valencia y Alicante. Por lo que respecta a la AP-4 de Cádiz a Sevilla, se dejará en un solo tramo. Ello supone que el ministerio lanzará cinco licitaciones de forma simultánea, que podrán ser adjudicadas a hasta cinco empresas diferentes.

Los empleos, el punto más caliente

Lo que queda pendiente, y es ahí donde el ministerio todavía hace números, es en la cifra de empleados subrogables y su coste. Hay que recordar que la AP-1, cuya concesión se revirtió en enero de 2019, sigue sin concesión de mantenimiento por un error de cálculo en el coste de los empleados subrogados de Itinere, la concesionaria que gestionaba el peaje hasta el fin de su vida.

El Gobierno calcula que en cada tramo necesita entre 40 y 50 trabajadores, lo que hace un máximo de 250 empleados. Aumar tiene actualmente unos 300, con los que se podrían salvar una parte importante, mayor de la prevista. Al menos, esa es la intención de Abertis. Según las fuentes consultadas, habría presentado una lista cubriendo prácticamente todos los puestos de trabajo necesarios.

La realidad es que difícilmente el ministerio aceptará la propuesta de la empresa, elaborada con el objetivo de reducir la factura de su ERE. Con casi total probabilidad, Abertis deberá presentar un expediente de regulación de empleo para los trabajadores de Aumar que no pasen a la empresa que se haga cargo del mantenimiento. Por tanto, cuantos más pasen a la nueva adjudicataria, menos quedarán en Aumar y menor —y por tanto, más barato— será el ERE.

Abertis tendrá que presentar un ERE para los empleados de Aumar que no se salven; por ello, para ahorrar, quiere salvar al máximo

Fuentes de CCOO explican que muchos de los trabajos que se hacen en Aumar no serán necesarios. No solo los más obvios, los cobradores de los peajes, sino personal de administración, marketing, gerencia, etc. En cambio, Abertis habría incluido algunos de estos perfiles en la lista que ha enviado al ministerio, entre los que se encuentran empleados de más edad, que son más caros de despedir. La empresa ha evitado hacer comentarios.

Los cálculos de los sindicatos son que aproximadamente la mitad de la plantilla de Aumar, 150 personas, pueden salvarse. Además, apuntan que los que pueden correr mejor suerte son los empleados de empresas subcontratadas por Abertis, como por ejemplo los que cortan la hierba en el arcén y la mediana, ya que son trabajos que seguro que serán necesarios con el contrato de mantenimiento del ministerio.

Desde CCOO lo que piden a la empresa es una solución a nivel de grupo Abertis: que se evite el ERE para la plantilla de Aumar cuyas funciones ya no sean necesarias y se implementen medidas voluntarias, como bajas incentivadas y prejubilaciones. Esta medida iría acompañada de movilidad. El sindicato denuncia que tienen firmado un convenio con la empresa para que los recortes se articulen de esta forma pero que Abertis no lo ha transmitido al ministerio

Abertis, el gran damnificado de la nueva era sin peajes

Abertis se ha convertido en el gran damnificado del fin de los peajes en España. Lo de Aumar es solo un aperitivo, pues en verano de 2021 termina la concesión de Acesa, que gestiona varios tramos de la AP-7 y la AP-2 y que es la primera concesionaria de autopistas de España por beneficios. Aumar ganó 165 millones de euros en 2018, mientras que Acesa se embolsó casi el doble: 308 millones.

A nivel económico le pasa factura no solo por lo que dejará de ganar, sino porque también tendrá que gastar. La empresa controlada por Atlantia, ACS y Hochtief ha iniciado ya los trabajos para construir un nuevo peaje. No es que vaya a cobrar más en los meses que le quedan de concesión, sino que servirá para separar el tramo de la AP-7 que seguirá gestionando al menos un año y medio más del que dejará en manos de Fomento. Este nuevo peaje estará por la zona de Cambrils (Tarragona)

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