El presidente de la patronal Foment del Treball, Joaquim Gay de Montellà, ha descartado lanzarse a la presidencia de la CEOE. EFE/Marta Pérez
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Joaquim Gay de Montellà, presidente de Foment del Treball, anunciará este lunes su candidatura para presidir CEOE pese a las reticencias internas

Xavier Alegret

Economía Digital

El presidente de la patronal Foment del Treball, Joaquim Gay de Montellà, ha descartado lanzarse a la presidencia de la CEOE. EFE/Marta Pérez

Barcelona, 02 de septiembre de 2018 (04:55 CET)

Joaquim Gay de Montellà está obligado a dejar la presidencia de Foment del Treball a finales de este año, tras cumplir las dos legislaturas al frente de la organización empresarial catalana. Pero no quiere dejar los despachos patronales. Es más, quiere cambiar los de Barcelona por los de Madrid, por lo que está decidido a presentarse a la presidencia de CEOE a pesar de no contar con apoyos de peso.

Gay de Montellà comunicará este próximo lunes al comité ejecutivo de Foment que ya ha tomado una decisión con respecto a CEOE: se presenta a las elecciones a la presidencia que se celebran en noviembre. Joan Rosell ya no puede presentarse y el candidato de consenso es Antonio Garamendi, presidente de Cepyme, pero el consenso no es total. El patrón catalán quiere plantarle cara.

Como informó Economía Digital, Gay de Montellà se ha movido en la capital española durante este verano sondeando a empresarios para que le apoyen. No lo ha logrado, al menos de forma significativa. Pero parece que esto no le desanima, puesto que quiere iniciar la carrera contra Garamendi, para sorpresa hasta del propio Rosell, quien le cedió el testigo en Foment.

Fuentes empresariales han explicado que el líder patronal catalán se ha visto en Madrid incluso con el Rey Felipe VI para recabar su apoyo, y tras su encuentro, llegó a dar a entender que la recepción había ido muy bien y que el monarca apostaba por él como jefe de los empresarios españoles. No está previsto que el jefe del Estado tome partido en esta contienda.

Gay de Montellà y su insistencia en CEOE

Las intenciones de Gay de Montellà han descolocado hasta a los suyos. Muchos pensaban que sus movimientos por Madrid no perseguían otra cosa que llamar la atención de Garamendi para que le tuviera en cuenta y le ofreciera un cargo en la futura cúpula de CEOE. El empresario catalán es vicepresidente, pero lo es porque preside Foment; cuando pierda este trono, perderá el de la patronal española.

Por ello quería hacerse visible, para seguir en el puesto, o en otro destacado. Además de vicepresidente, Gay de Montellà es también presidente de la comisión internacional de CEOE. Este cargo es, según cuentan sus allegados, el que más ilusión le hace, ya que le permite liderar las misiones empresariales de la organización en todo el mundo.

Pero su insistencia, hasta el punto de presentar la candidatura, está siendo motivo de chismorreos entre el empresariado catalán en los últimos días, y de alarma para muchos. De hecho, algunos miembros destacados de su equipo en Foment intentan disuadirle para que no dé el paso ante sus escasas opciones de éxito, y es previsible que tomen la palabra en el comité ejecutivo del lunes para frenarle.

Las elecciones de Foment, otra polémica de Gay de Montellà

También ha levantado polémica la decisión de Gay de Montellà de retrasar al máximo las elecciones en la patronal catalana. No es que quiera eternizarse, pero pretende que, al contrario de lo habitual, se celebren después de las de CEOE. Varias organizaciones socias de Foment le han pedido que rectifique, por ahora sin éxito.

Tradicionalmente, las elecciones de Foment se hacen antes de las de CEOE con un sentido: la patronal catalana, fundadora de la española, siempre ha contado con un lugar destacado en CEOE, como una de las vicepresidencias. Si antes no se han hecho las elecciones en Cataluña, peligra la silla de un presidente de Foment todavía no elegido.

Gay de Montellà, en contra de Sánchez-Llibre

Para las elecciones en Foment solo se ha presentado por ahora un candidato: Josep Sánchez-Llibre. Y Gay de Montellà tampoco está contento con ello. El expolítico viene apadrinado por Rosell, con quien Gay de Montellà ya no tiene la sintonía de antaño, cuando fue su delfín.

El todavía patrón catalán busca una alternativa y ha sondeado a varios directivos, como Pedro Fontana, que lo rechazó, y María Helena de Felipe, presidenta de Fepime, que no ha dado el paso.

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