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Hyundai negocia con empresas españolas el primer pedido de automóviles, que costarán unos 50.000 euros cada uno

David Placer

Economía Digital

Toyota espera multiplicar por diez la producción de vehículos de hidrógeno. De momento, la escasez de puntos para el respostaje dificulta la expansión en Europa. ED

Madrid, 14 de marzo de 2017 (05:00 CET)

Hyundai se prepara para vender su primer coche de hidrógeno en España. Será entre finales de este año y principios de 2018. El fabricante coreano ultima una nueva versión que bajará ligeramente del precio actual y que podría ubicarse en el entorno de los 50.000 euros por unidad. La empresa ha confirmado a Economía Digital que los primeros coches que se vendan en España irán a parar a un cliente corporativo. Antes, ya estuvo a punto de vender sus primeros dos vehículos de este tipo en España, pero la operación no fue completada porque la empresa interesada terminó en concurso de acreedores.

El fabricante coreano comenzó a producir estos automóviles en el 2000, la mayoría en modalidad de prototipo, pero a partir de 2013 comenzó la venta. El modelo hasta ahora más más comercial es el ix35 fuel cell. “Comenzamos con una producción seriada pero con volúmenes importantes. El año pasado ya habíamos entregado 300 vehículos en Europa. Por ahora, hay vehículos de hidrógeno en 16 países y en España entrarán el próximo año”; explica Javier Arboleda, senior service manager de la empresa.

Hasta ahora, los coches de hidrógeno, con un precio a partir de los 60.000 euros, tienen una implantación mínima en Europa, aunque la tendencia apunta a un rápido crecimiento. Una de las barreras para comprar este tipo de vehículos es la escasez de puntos de carga de hidrógeno. En Europa ya hay disponibles 101 estaciones, pero en España apenas hay seis, ninguna de ellas en Madrid ni Barcelona. Hasta ahora, solo hay disponibles dos puntos en Sevilla, y uno en Zaragoza, Albacete, Puertollano y Huesca.

Toyota, sin prisas

Toyota es una de las marcas pioneras en la investigación de hidrógeno. Los vehículos Mirai solo se fabrican en una planta y “no es la más robotizada de las que tenemos”, explica un representante de la compañía. En 2015 apenas se produjeron 700 unidades, pero esperan que el próximo año la producción aumente hasta las 5.000 unidades. A pesar de su escasa implantación, la demanda de este tipo de vehículos es enorme. De hecho, Toyota mantiene una lista de espera de seis meses para la entrega.

Desde Toyota esperan que el próximo año la producción aumente de 500 a 5.000 unidades

“Esperamos vender 30.000 unidades a partir de 2020. Tenemos una gran demanda en California”. Toyota todavía no aspira a vender coches de hidrógeno en España, debido a la falta de infraestructura: es muy complicado el repostaje. “Estamos trabajando con diferentes partes interesadas con el objetivo de que España empiece a tener una mínima red de infraestructura de hidrógeno y actualizada a los últimos estándares técnicos internacionales para este tipo de vehículos”, explican desde la marca.

Agua en vez de humo contaminante

Los coches que utilizan hidrógeno como combustible funcionan con dos métodos diferenciados: con combustión o a través de una pila. En el segundo caso, los automóviles son cero emisiones y solamente expulsan vapor de agua o agua líquida. Los tanques suelen almacenar hasta unos cinco kilos de hidrógeno que alimentan la pila. Esta recibe aire y con un mecanismo de electrólisis inversa es capaz de generar la energía para mover el motor.

Los fabricantes aseguran que los tanques de hidrógeno son seguros y la posibilidad de que exploten o tengan escapes es mínima. El circuito del hidrógeno está completamente aislado del interior del coche, aunque los vehículos tienen detectores que dispararían la alarma si detectan una fuga. Tras dos décadas de pruebas, los fabricantes han comprobado que la durabilidad del vehículo es mucho mayor que la de los convencionales.

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