Koplowitz tiene un problema de 376 millones

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La empresaria reduce al 20% la participación en FCC con la que garantízo un crédito de 940 millones. Ahora debe 100 millones a Slim y 840 a BBVA y Bankia

Esther Koplowitz sigue haciendo encaje de bolillos con su participación en FCC

Madrid, 16 de junio de 2016 (01:00 CET)

Los números de la empresaria Esther Koplowitz para evitar quedarse en abril de 2020 sin los 76 millones de acciones que actualmente ostenta en FCC resultan cada vez más complicados de cuadrar.

La acción sigue sin remontar el vuelo –estacionada en los 7,5 euros ofertados por el magnate Carlos Slim en la opa lanzada por el 100% de la constructora– y los negocios tampoco dan para atisbar que la constructora vaya a otorgar de nuevo dividendo a corto plazo.

De momento, al cierre del primer trimestre, ni el ebitda sube lo suficiente ni la deuda se reduce sobremanera, de manera que la actual ratio entre estas variables –hoy, en torno a 7 veces– baje de 4, el umbral fijado para volver a retribuir a los accionistas.  

Perspectivas de mejora

No obstante, se confía mejorar esta relación en los próximos meses. Bien, por los ingresos que puedan llegar por el cambio de estrategia, con mayor peso de los negocios de agua y medioambientales, en detrimento de la construcción, o por la venta de otros activos no estratégicos (inmobiliarios, concesiones o renovables). Sin olvidar los casi 140 millones que, dentro de un año, deben abonar los fondos USS, OpTrust y PGGM por el segundo pago de la venta de Globalvía

El aumento de la cotización y la mejora de los negocios son los dos asideros a los que se sigue aferrando la empresaria para devolver los 840 millones de euros que adeuda a BBVA y Bankia de su sociedad patrimonial Dominum Dirección y Gestión (DDG), y que están garantizados con los títulos que posee en el grupo que fundara su padre.

Los bancos tranquilos, si no paga Koplowitz, paga Slim

Si no lo hace, y en virtud del acuerdo novación firmado, el pasado 5 de febrero, entre Carlos Slim y Esther Koplowitz, el empresario azteca se haría cargo de esa deuda, quedándose con todas las acciones.

Algo que tanto BBVA y Bankia –como acreedores pignoraticios de los 85,2 millones de títulos de FCC que, en abril de 2015, garantizaban la deuda de DDG– aceptaron sin rechistar. Si no paga Koplowitz, lo hará Slim. 

Slim empieza a cobrarse prendas

Con el visto bueno de los bancos a la novación, el magnate mexicano ya ha empezado a cobrarse los 160 millones que puso a Koplowitz para que acudiera a la ampliación y mantuviera el 22,5% del capital.

Ahora, la empresaria ya no debe al magnate mexicano 160 millones de euros. Solo 98,7. A cambio, ha cedido otros 9,45 millones de acciones de FCC, equivalentes al 2,5% del capital. De esta manera, Esther Koplowitz ya tiene menos del 20% de FCC. El 15,44 a través de Samede Inversiones 2010 y el 4,53% restante por medio de Nueva Samede 2016, la sociedad con la que firmó el acuerdo de novación con Slim. 

La cotización, anclada en el precio de la opa

Desde el punto de vista bursátil, la evolución de la cotización tampoco ha corrido en favor de los intereses de Esther Koplowitz. Cuando el 30 de abril del pasado año firmó con BBVA y Bankia el acuerdo de refinanciación de su deuda personal, las acciones de FCC rozaban los 11,5 euros.

Desde entonces, entre ampliaciones y opas, las caídas han sido constantes, hasta el entorno de los actuales 7,5 euros marcados por la oferta de compra realizada por Slim, pendiente de la autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)

Con ese precio, los 76 millones de acciones que todavía controla Koplowitz capitalizan por unos 570 millones de euros, el 60% de los 940 millones que adeuda a los bancos y a Slim.
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