Letsbonus revive el caso Groupalia

Letsbonus, la bomba de relojería que revive el caso Groupalia

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Lestsbonus se hunde entre impagos a los trabajadores, peleas entre los directivos y embargos de la administración

Barcelona, 28 de agosto de 2018 (04:55 CET)

Letsbonus, una de las empresas que llegó a ser buque insignia del sector de los cupones descuento, atraviesa una situación muy delicada. La firma, que opera conjuntamente con las marcas Groupalia, Nice & Crazy, Offerum y Ofertix, es la última del grupo dirigido por Antonio Alcántara en entrar en problemas económicos. Los últimos coletazos están marcados por un ambiente laboral crispado, el enfrentamiento entre los directivos y la acumulación de frentes judiciales por las plataformas de clientes y proveedores afectados.

La primera patata caliente está dentro de las oficinas. Las últimas informaciones apuntan a que muchos de los trabajadores de la startup catalana acumulan meses de impagos, junio y julio principalmente, en sus nóminas.

El malestar ha generado un goteo de salidas, mientras que quienes están dentro ya piensan en tomar acciones judiciales contra la empresa. La plantilla es casi cinco veces más delgada a la de hace cuatro años. No son más de 20 las personas que componen todo el grupo, lejos de los 100 trabajadores que solo Letsbonus llegó a tener en solitario.

Los Mossos d' Esquadra intervinieron la última vez que uno de los administradores se presentó en Letsbonus

El otro problema está en los despachos. Fuentes internas aseguran que la deriva ha provocado la ruptura y el enfrentamiento total entre Alcántara, dueño y gestor del conglomerado de empresas, y Xavier Llorens, quien fue durante 11 años su mano derecha y figura con poderes al frente de estas sociedades. Es administrador único tanto de Letsbonus Compra Colectiva como de Lets Bonus Internacional.

“Hace un mes Llorens se presentó por sorpresa en las oficinas para llevarse documentación de la empresa y conocer cuál era la situación", explican diferentes fuentes. El motivo es que será él y no Alcántara quien deberá afrontar todas las responsabilidades judiciales que se deriven de la gestión y, según relatan los mismos testimonios, fue por este motivo por el que se presentó con abogados y auditores. 

Pero Llorens, cuyo trabajo en Letsbonus siempre fue como mozo de almacén, no pudo acceder a las oficinas. "Las tres personas de confianza de Alcántara cerraron las puertas con los trabajadores dentro para que no pudiese entrar", añaden. La tensión crecía por momentos pero terminó cuando llegaron los Mossos d’ Esquadra, que le obligaron a marcharse.

El fantasma de Groupalia reaparece

El momento que atraviesa Letsbonus recuerda al que vivió Groupalia, empresa del grupo de la que provienen muchos de sus actuales empleados. Groupalia despidió en mayo de 2017 a todos los trabajadores que quedaban –treinta aproximadamente– y desde entonces opera sin apenas actividad con un único empleado.

El despido colectivo terminó en los tribunales y, pese a los intentos de Álcantara para ganar tiempo, se resolvió definitivamente el pasado mes de mayo. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) consideró la medida improcedente y obligó a la empresa a readmitir a todos los trabajadores.

La respuesta de Groupalia fue de nuevo un burofax. En esta ocasión, en el documento fechado el 7 de junio al que accedió este medio, se pedía a los trabajadores que debían “incorporarse a su puesto de trabajo, con el mismo horario y jornada que venía realizando con anterioridad”.

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Último burofax envíado por Groupalia. ED

Pero el documento que enviaron a los miembros del comité de empresa no tenía validez y estaba fuera de plazo. "Ahora toca esperar a los juicios individuales para que declaren el despido improcedente y finiquitar así definitivamente la relación laboral", cuenta uno de los afectados que espera poder ser indemnizado.

Los últimos frentes de Letsbonus: las plataformas de afectados y los embargos

Letsbonus y Groupalia han ido dejando por el camino un reguero de afectados a los que también deberán enfrentarse en los tribunales. En su mayoría son clientes y proveedores, que se han organizado a través de diferentes plataformas para reclamar el dinero que se les debe. El número parece crecer por momentos, ya que ambas empresas continúan con sus portales operativos y cada día reciben nuevas reclamaciones.

Uno de los primeros despachos en capitalizar estas demandas fue Prisma Dos. El bufete valenciano sigue acumulando casos de afectados, pero todavía no ha presentado formalmente ningún recurso contra las dos empresas. Su intención inicial era presentar la demanda en los juzgados centrales de instrucción en Madrid y acusar a ambas firmas de estafa y apropiación indebida. Quien sí lo hizo fue la firma legal Gesico, que presentó una demanda en el juzgado mercantil número cuatro de Barcelona, según adelantó Voz Pópuli, y fue admitida a trámite por la vía civil. 

Paralelamente, la administración ha ido sancionando a Letsbonus. El Instituto Municipal de Hacienda, organismo perteneciente al Ayuntamiento de Barcelona, ha embargado hasta en dos ocasiones a la plataforma de cupones descuento: a finales de 2017 y a principios de este año. Se desconocen los detalles de la decisión porque, según contestaron fuentes del consistorio a preguntas de este medio, "los datos, informes o antecedentes obtenidos por la administración tributaria en el desarrollo de sus funciones tienen carácter reservado".

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Economía Digital ha intentado ponerse en contacto con Letsbonus, pero hasta el momento de la publicación de esta noticia no ha obtenido ninguna respuesta al respecto.

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