Pedro Sánchez y José Luis Ábalos en el viaje inaugural del AVE Madrid-Antequera. EFE / Kiko Huesca

Sánchez gastará más de 1.000M en quitar peajes en esta legislatura

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La toma de la gestión de la AP-7 y la AP-2, prevista entre 2020 y 2021, costará a España más de 1.000 millones solo hasta 2023

Xavier Alegret

Economía Digital

Pedro Sánchez y José Luis Ábalos en el viaje inaugural del AVE Madrid-Antequera. EFE / Kiko Huesca

Barcelona, 23 de agosto de 2019 (04:55 CET)

El gobierno de Pedro Sánchez ha prometido autopistas gratis, pero como bien saben el presidente y su ministro de Fomento, José Luis Ábalos, no hay nada gratis. Más allá de modelos que puedan aparecer en el futuro, la eliminación de los peajes previstos solo esta legislatura, y la toma de control de las vías, costará más de 1.000 millones de euros hasta 2023.

El próximo 31 de diciembre vence la concesión de las autopistas de Aumar, propiedad de Abertis, y su control lo tomará el Estado. Ello implica que el gobierno eliminará los peajes y licitará el mantenimiento. El Consejo de Ministros ya lo anunció y el coste previsto del contrato serán 153 millones de euros.

No es el primer caso. Éste se produjo en 2019, cuando terminó la concesión de un tramo de la AP-1 gestionado por Itinere. Entonces, licitó el mantenimiento por 27 millones en dos años, aunque el concurso todavía no está resuelto y puede salir algo más caro, ya que se paralizó precisamente porque las empresas de mantenimiento reclamaron una mayor partida para sueldos.

El Gobierno prometió hacer lo mismo con todos los peajes cuyos contratos acabarán durante la actual legislatura. El siguiente será el de Acesa, también propiedad de Abertis. La concesionaria más importante de España gestiona varios tramos de la AP-7 y la AP-2 y su concesión termina en agosto de 2021.

Pese a versos sueltos y rectificaciones, el Gobierno no tiene un modelo de pago de las autopistas, por lo que irá contra presupuestos

Calculando lo que costará el contrato de mantenimiento de la autopista de Itinere y la de Aumar hasta 2023, cuando termina la legislatura, son unos 680 millones los que tendrá que pagar el gobierno por quedarse con el control de estas autopistas.

En en caso de Acesa, no se conoce todavía lo que puede costar, pero haciendo una extrapolación a partir de Aumar, ya que son aproximadamente los mismos kilómetros, teniendo en cuenta que se empezaría a pagar en septiembre de 2021, el coste de su gestión esta legislatura se acercaría a los 400 millones.

Así, en total, la decisión de quitar peajes se situaría por encima de los 1.000 millones. El cálculo es conservador, pues las autopistas de Acesa son las más transitadas de España, según datos del Ministerio de Fomento, lo que puede exigir mayor personal y más trabajos de conservación de la vía.

Tres ministros de Fomento antipeajes pero sin modelo

Ábalos es el tercer ministro de Fomento consecutivo que apuesta por eliminar los peajes de las autopistas, pero ha sido el primero en tener que pasar de las palabras a los hechos. Ana Pastor e Íñigo de la Serna, ambos del PP, ya repetían el mismo mantra, aunque el segundo terminó matizando que lo que era seguro era que no se iban a prorrogar las concesiones, pero no tanto que luego no se volvieran a licitar con la misma fórmula. Es decir, con los peajes en el mismo sitio.

Los tres coincidían en algo más: no aportar un modelo alternativo de pago de las autopistas. Ábalos prometió abrir una subcomisión del Congreso de los Diputados para debatir acerca de cómo debía sufragarse el coste de mantenimiento, reasfaltado, etc., pero el adelanto de las elecciones abortó ese diálogo.

El hecho de no contar con un modelo provoca que la gestión tenga que pagarse contra los presupuestos del Estado. Presupuestos que el gobierno de Pedro Sánchez no logró tirar hacia adelante. De hecho, ni siquiera ha conseguido ser reelegido presidente, le queda un mes para intentar la investidura. Si no lo logra, ni Abertis ni el resto de concesionarias van a derramar una lágrima.

Las dos grandes autopistas de España, sin barreras

La casualidad ha querido que las primeras afectadas por la reversión de los peajes, tras el tramo de la AP-1 gestionado durante décadas por Itinere, sean las dos mayores concesionarias de España, ambas de Abertis, que a su vez también son las dos más rentables: Aumar y Acesa.

Aumar, cuyo final está sentenciado y ya se ha anunciado el concurso para sustituirla por un mero contrato de mantenimiento, gestiona dos tramos de autopistas de peajes: uno de la AP-7 entre Tarragona y Valencia y uno de la AP-4, el que une Sevilla y Cádiz. En total, 468 kilómetros con un tráfico medio de 3,36 millones de vehículos por kilómetro, el segundo mayor en los peajes españoles.

Solo Acesa supera a Aumar en tráfico por las autopistas de España. De hecho, esta otra concesionaria de Abertis gestiona el resto de la AP-7, desde La Junquera a Tarragona con sus distintos ramales, y la AP-2 de Zaragoza hasta la provincia de Barcelona. Son 479 kilómetros con 6,37 millones de vehículos por kilómetro que, si no hay un cambio de rumbo, pasarán a manos del Estado en 1 de septiembre de 2021.

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