S&P presiona a Repsol con el rating para que suelte más lastre

La agencia de calificación rebajará la solvencia si Imaz no va más allá de los recortes y desinversiones que se anunciarán el 15 de octubre

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La agencia de calificación de crédito Standard & Poor’s (S&P) rebajó la perspectiva de la deuda de algunas grandes petroleras europeas, entre ellas Repsol, ante el deterioro de los precios del crudo.

En un informe publicado este martes, S&P comunicó, entre otras acciones, que rebajaba a «negativa» la perspectiva de los rating «BBB-/A-3» de la compañía española. Fija también la misma posición para las calificaciones de la británica BP, la italiana Eni y la noruega Statoil.

La agencia señaló que el cambio se produce como consecuencia de un reciente informe con sus proyecciones para los precios del crudo y el gas.

S&P prevé que el precio del brent se mantendrá en los 50 dólares por barril durante el resto de 2015, para subir a los 55 dólares en 2016; a 65 dólares en 2017 y a 70 dólares en 2018. Lejos todavía de los 114 dólares que llegó a marcar en 2014.

Impacto negativo en la caja de Repsol

En el caso de los grupos integrados, como es el caso de Repsol, S&P señala que la coyuntura de precios impactará negativamente en los flujos de caja y que sólo podrá compensarse parcialmente con desinversiones.

La agencia señala que el hecho de que mantenga las calificaciones de algunas de las petroleras obedece a «los esfuerzos de desapalancamiento» de éstas gracias a las desinversiones y la mejor rentabilidad del negocio de refino, factores ambos que ejemplifican el caso de Repsol.

No obstante, la rebaja de la perspectiva del rating de la petrolera obedece, según S&P, a que los márgenes de refino serán más flojos en 2016 y la ratio de fondos procedentes de operaciones respecto a deuda seguirá claramente por debajo del 30%.

Pendiente de las desinversiones

Ello subraya el potencial de una rebaja del rating en los próximos años en función de las medidas que adopte la empresa para mejorar el perfil crediticio.

«Incluso bajo nuestra revisión de los precios (del petróleo), creemos que la dirección tiene las herramientas y el compromiso de proteger los ratings, mientras no se produzca un nuevo y sostenido desplome en los precios o los márgenes de refino».

La compañía, pilotada por Josu Jon Imaz, presentará el próximo 15 de octubre un nuevo plan estratégico a 2020 con el mercado apostando por más desinversiones, tras vender activos por más de 1.000 millones de dólares y recortes de inversión.

Economía Digital

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