Carlos Slim controla FCC

Slim no se cansa de soltar dinero en FCC, Realia y Portland

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Tras quitarse de enmedio a la Sareb y a los fondos buitres tenedores de la deuda, el magnate mexicano anuncia una opa sobre el 100% de las acciones de Realia que le podría obligar a aportar hasta 257 millones más a los 132 ya desembolsados. En función de la opa y de la ampliación de capital prevista en FCC, podría estar obligado a lanzar otra oferta por la totalidad de la constructora

Madrid, 29 de enero de 2016 (01:00 CET)

Opas, ampliaciones de capital, quitas de deuda, compra de acciones en el mercado… Un no parar, por tierra, mar y aire, en el que el magnate mexicano, Carlos Slim, anda inmerso desde que hace un año se convirtiera en principal accionista de FCC, tras acudir a la ampliación de capital de 1.000 millones, de los que aportó 650.

Permanentes operaciones para quedarse con todo y pagar el menor dinero posible. Trasiego que, tras haber colocado a sus peones al frente de la gestión de las tres empresas (FCC, Realia y Cementos Portland), pasa ahora por dar el paso definitivo para convertirse en propietario con todas las de la ley, y quitándose de encima a incómodos acreedores que, en un momento, dado pudieran entorpecer ese gran objetivo.

Pasos medidos en Realia

Con Realia ya ha entrado en el último tramo de su estrategia. Desde que tomara el control de FCC, y decidiera que la participación de la constructora en la inmobiliaria dejaba de estar en venta, Slim, a través de Inversora Carso, dio el primer paso adquiriendo el 25% que Bankia tenía en la inmobiliaria. Fueron los primeros 44,5 millones desembolsados.

Un mes después, la opa lanzada sobre la inmobiliaria tuvo escaso éxito. Por las casi 452.000 acciones que vendieron accionistas que ostentaban el 0,15% del capital, Slim solo tuvo que pagar 262.125 euros.

Acelerón en diciembre

Posteriormente, durante la segunda quincena del pasado mes de diciembre fueron casi 2 millones de euros los desembolsados para adquirir en el mercado 2,77 millones de acciones de Realia. También a finales de diciembre pagó a Sareb 50 millones de un préstamo participativo. Y, por último, han sido 34,6 millones los que el magnate mexicano ha pagado para suscribir los 59 millones de acciones que le correspondían en la reciente ampliación de capital.

Total, unos 132 millones, de los que 29 los pagará el próximo 15 de febrero, fecha en la que suscribirá 14 millones de acciones del tramo convertible del referido préstamo comprado al banco malo. Un lote por el que el precio unitario de la acción supera los 2 euros, muy por debajo de los 80 céntimos que se ha comprometido a pagar a aquellos accionistas que decidan vender en la opa lanzada por Inversora Carso por el 100% de Realia.

Las cuentas de la opa en Realia

A la vista de ese precio, y con el precedente de lo ocurrido en la opa de julio de 2015, no es previsible que sean muchos los accionistas minoritarios que acudan a la oferta de Slim. Tampoco resulta muy lógico que lo haga FCC, con su 36,9%, después de haber aportado hace dos semanas 33 millones, al suscribir 57 millones de acciones en la última ampliación de Realia.

Así las cosas, en el hipotético caso que los tenedores de los 321 millones de acciones vendieran en la opa (incluidos los 170 millones de FCC), Slim se vería obligado a pagar 257 millones. Si, como es previsible, la constructora no acude a la opa, la cantidad a desembolsar por el mexicano sería de un máximo de unos 120 millones de euros, si venden todos los minoritarios. Habrá que ver cuántos se deciden a hacerlo para echar cuentas.

Para pagar a los fondos

Los 89 millones captados en la última ampliación de capital servirán a Realia para abonar, el 29 de enero, el segundo de los pagos pactados con los fondos Fortress, King Sturge y Goldman Sachs para liquidar los 800 millones de euros de la deuda que arrastra la inmobiliaria sobre la actividad promotora.

El 11 de diciembre, al firmar el acuerdo, Realia ya abonó 365 millones, dejando la tesorería en 257 millones. El 29 de febrero pagará otros 94 millones y el 30 de mayo liquidará la deuda con un remate de 184 millones de euros.

Quedan 877 millones de deuda patrimonial

A partir de aquí, Slim tratará de acometer un plan estratégico en Realia para lograr un nivel de ingresos recurrentes, estables y equilibrados con la deuda bruta que reste. La ligada a la actividad patrimonial, que asciende a 877 millones de euros, y que aporta más del 80% del volumen de negocio de la inmobiliaria, por apenas el 20% que ingresa por la venta de viviendas y suelo.

Con Realia controlada, está por ver cómo quedan las cosas en FCC, donde Carlos Slim, después de varias compras de acciones en el mercado, representativas del 0,18% de la constructora, ha elevado su posición hasta el 27,4%, en vísperas de que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) autorice la anunciada ampliación de capital por 709 millones de euros.

Misma operativa en FCC, ampliación y opa

Todo apunta a que, en este caso, ocurrirá lo mismo que en Realia. Primero, ampliación, y después opa, al superar ese umbral del 30% del capital de FCC al que Slim parece abocado, aunque haga todo lo posible para facilitar que Esther Koplowitz no diluya más su presencia en la constructora por debajo del 22,5% que actualmente ostenta.

Para esta nueva partida, algunos grandes fondos de inversión ya están tomando posiciones. Aunque la ampliación se ha fijado con un precio nominal de la acción en 6 euros, de cara a la previsible opa ya se han comprado acciones de FCC cerca de los 7 euros.

A ese precio, el desembolso al que Slim debería hacer frente por el 100% de la constructora (y descontados los 200 millones de acciones que, tras la ampliación, sumarían el mexicano y Koplowitz), sería superior a los 1.200 millones de euros.
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