Bruselas estima que España crecerá un 1,4% en 2023, casi un punto menos de lo que prevé el Gobierno

La Comisión Europea confirma que Europa evita la recesión, pero alerta sobre la persistencia de la inflación subyacente y la erosión de la capacidad adquisitiva de los hogares

MADRID, 22/09/2022.- La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, comparece en la Comisión Mixta para la Unión Europea para informar sobre los últimos avances relativos al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la economía española, este jueves en el Congreso de los Diputados en Madrid. EFE/ Fernando Villar

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño. EFE/ Fernando Villar

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La previsión de invierno publicada este lunes por la Comisión Europea calcula que la economía española crecerá un 1,4% en 2023, cuatro décimas más de lo augurado en el pronóstico de otoño de esta entidad, pero todavía 0,7 puntos por debajo de la previsión macroeconómica que el Gobierno de España usó para los PGE de este año, en la que estimó que el PIB aumentaría a un ritmo del 2,1% en 2023.

Bruselas eleva su previsión después de que el año 2022 terminara mejor de lo previsto en los países de la Unión Europea y en España, que registró un crecimiento del 5,5% interanual, según el INE (la comisión preveía un crecimiento del 4,5%), aunque con un estancamiento notable en el segundo semestre del año, cuando el PIB creció solo un 0,2%.

A pesar de ser un crecimiento reducido, la previsión de España para 2023 se sitúa entre las mejores de los 27 países de la UE, solo por detrás de Irlanda (4,9%), Malta (3,1%), Rumanía (2,5%), Luxemburgo (1,7%), Chipre (1,6%) y Eslovaquia (1,5%). Esto resulta en un mayor crecimiento que la media de la UE (0,8%) y que la eurozona (0,9%). Respecto a 2024, Bruelas prevé un crecimiento para España del 2%; para los 20 países de la eurozona, uno del 1,5% y para el conjunto de países de la Unión Europea, del 1,6%.

Aguante de familias y empresas

La conclusión principal de la comisión es que la economía de la UE experimenta desde otoño «una serie de avances positivos» en comparación con el escenario previsto. Avances que hacen posible «evitar la recesión» y que llevan al organismo a incrementar las perspectivas de crecimiento y a reducir ligeramente las proyecciones de inflación para 2023.

Entre ellos, Bruselas destaca que el precio de referencia del gas europeo ha caído por debajo de su nivel anterior a la guerra, ayudado por una fuerte caída en el consumo de gas y la continua diversificación de las fuentes de suministro. Por otra parte, califica de «impresionante» la «resiliencia de los hogares y las corporaciones» a pesar del shock energético y de la consiguiente inflación récord.

Este aguante del tejido económico ha permitido una desaceleración en el tercer y en el cuarto trimestre «más suave de lo estimado previamente». «La economía de la UE logró un estancamiento generalizado, en lugar de la contracción del 0,5% esperada en otoño», explica la Comisión Europea en un comunicado.

Los mercados laborales, por su parte, también «han seguido funcionando con fuerza», y la tasa de desempleo en la UE se mantuvo en su mínimo histórico del 6,1 % en diciembre. Aunque España sigue teniendo la mayor tasa de paro de la UE, del 13,1%, según Eurostat.

Alerta sobre la inflación subyacente

Tres meses de tasas de inflación a la baja confirman que, como se proyectó en otoño, el pico ya ha quedado atrás. Sin embargo, Bruselas avisa de que la inflación subyacente repuntó en enero y que los consumidores y las empresas siguen afrontando elevados costes energéticos. «Dado que más del 90% de los artículos básicos de la cesta registran aumentos de precios superiores a la media, las presiones inflacionistas siguen ampliándose», reconoce.

En este contexto, la previsión de inflación para España es del 4,4% en 2023 y del 2,3% en 2024. Esto son datos mejores que la media de la UE (6,4% para 2023) y que la media de la eurozona (5,6%). Esta inflación seguirá erosionando el poder adquisitivo de los hogares, por lo que «se prevé que la debilidad del consumo persista a corto plazo, ya que la inflación sigue superando el crecimiento de los salarios nominales«.

En línea con la persistencia del problema de la inflación, la Comisión prevé que continúe el endurecimiento monetario, lo que ejercerá un lastre sobre la inversión. Por último, se espera que el entorno exterior siga proporcionando «poco apoyo a la economía de la UE».

Cristina Dolz

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