Los economistas recortan previsiones para 2021 y 2022 por la variante ómicron

El Consejo General de Economistas (CGE) rebaja su previsión de crecimiento al 4,7% este año y al 5,6% en 2022 por la preocupación por la Covid-19, la presión inflacionista y la crisis de suministro

La nueva variante de la Covid-19, proveniente de Sudáfrica y denominada ómicron, está afectando ya a la economía mundial y ello ha llevado al Consejo General de Economistas (CGE) ha recortar de nuevo sus previsiones de crecimiento para la economía española, afectada también por la presión inflacionista y los problemas de la cadena de suministro que lastran el crecimiento.

El Observatorio Financiero del CGE ha rebajado su previsión de crecimiento del 5% al 4,7% en 2021 y del 6% al 5,6% en 2022 por el empeoramiento de la situación epidemiológica con la aparición de variante ómicron, ya que «está provocando la ralentización brusca de la incipiente recuperación de la economía a nivel mundial».

La nueva rebaja de previsiones acometida por los economistas se suma a las dos previas realizadas, la última a primeros de noviembres, cuando redujeron ocho décimas su pronóstico, hasta el 5%, y anteriormente en octubre con el ‘tijeretazo’ de cinco décimas, hasta el 5,8%, debido a la revisión a la baja del crecimiento del segundo trimestre por el INE.

El pronóstico actualizado del CGE coincide con el del Panel de Funcas, que aglutina 20 organismos económicos y que hace dos semanas rebajó al 4,8% su previsión de crecimiento para este año y la redujo al 5,7% para 2022 ante la mayor inflación, los cuellos de botella y la escalada de los costes energéticos

¿Nueva ola de rebaja de previsiones?

La nueva variante de la Covid-19 ha despertado la preocupación internacional y nacional, sobre todo tras la voz de alarma lanzada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y la cancelación por parte de la Unión Europea de todos los vuelos a Sudáfrica y otros seis países africanos. En España, que ha cancelado los vuelos, se ha registrado ya un caso en la Comunidad de Madrid y dos en Cataluña.

El surgimiento de esta variante amenaza aún más a la recuperación de la economía española, cuyo vigor ha sido cuestionado en las últimas semanas por la práctica totalidad de organismos internacionales y nacionales, como el FMI, la Comisión, Banco de España, Funcas o BBVA Research, que han rebajado previsiones ante la crisis de suministros y de energía y el varapalo de la revisión a la baja del crecimiento del segundo trimestre por el INE.

Los economistas dan así el pistoletazo de salida a lo que puede ser una nueva ola de rebaja de previsiones por parte de los organismos como consecuencia de la nueva variante del coronavirus, alejando aún más las previsiones del Gobierno, que las mantiene en un 6,5% este año y un 7% para 2022.

Crecimiento «preocupante» de la inflación: posible «espiral alcista de salarios y precios

Los economistas justifican su rebaja de previsiones ante la incidencia de la variante en la economía mundial, en paralelo a la presión alcista de los precios que se está notando ya en el encarecimiento de productos como la alimentación, debido a que «los fabricantes ya no pueden seguir asumiendo la elevación de los costes, como la energía, y lo repercuten a los consumidores«.

Con una inflación subyacente de en torno al 2% al final de año, el CGE avisa de que es «preocupante» porque «puede producir una espiral alcista de salarios-precios«, además del “efecto acaparación” de los consumidores que se puede estar produciendo ante la previsión de que los precios sigan subiendo o por efecto de la situación sanitaria. 

Pese a la presión inflacionista, el CGE destaca que las exportaciones, de momento, están teniendo un «buen comportamiento», al crecer un 22,1% hasta septiembre y superar niveles prepandemia, pero avisa de que pueden verse afectadas por el nuevo rebrote, fundamentalmente en Europa, ya que países como Austria o Alemania mantienen una incidencia elevada del virus y una tasa de vacunación inferior.

También apunta que los precios de la energía pueden remitir, como sucede ya con el petróleo, sin embargo, la apreciación del dólar respecto al euro se encarga de diluir sus efectos, a la vez que encarece las exportaciones españolas fuera de la zona euro.

En cualquier caso, confía en que en 2022 se apliquen los fondos europeos recibidos (19.000 millones de euros correspondientes a 2021, más los 27.000 millones de euros para 2022) y se incremente la inversión.

La campaña de Navidad, en riesgo, con impacto en empleo

El Consejo General de Economistas también advierte de que las medidas que se están adoptando a nivel europeo para frenar la propagación del virus se basan en la limitación de movimientos y restricciones en el sector del ocio.

Ello tiene un «efecto directo en el sector turístico», como pone de manifiesto el hecho de que ya se estén produciendo cancelaciones de reservas, así como en el comercio y, por ende, en el sector servicios. «Esto puede lastrar la campaña navideña con su correlativo efecto en el empleo», alertan los economistas.

Ante esa eventual afectación en el empleo, pese a su «buen comportamiento» a lo largo del año, los economistas aumentan en dos décimas nuestra previsión de la tasa de paro, hasta el 14,7% a final de este año y al 14,2% en 2022.

Por la contracción del crecimiento, el CGE espera que la deuda pública se sitúe en torno al 122% del PIB a finales de año, por encima del 119,5% que augura el Gobierno. En cuanto al déficit público, calcula que se situará a final de año entre el 8% y 9%, en línea con el 8,4% que estima el Ejecutivo.